Ciervo
 
 













 
 
Ciervo (Cervus elaphus).
    Dentro de  los ungulados que  habitan la cordillera es  necesario destacar al ciervo que  aunque es frecuente en  toda la península, aquí cuenta con impor- tantes poblaciones, algunas de  ellas  reintroducidas con éxito. Codiciada pieza de caza mayor, su cuerna y tamaño, (algunos machos pueden alcanzar los 180 kilos de peso) le hacen inconfundible.
Vive en manadas, y el período reproductivo comienza en septiembre y finaliza a mediados de  octubre, es  conocida  en esa época la berrea, que es el bramido de los  machos  para llamar a las hembras. En ese momento se entablan peleas entre ellos para determinar al dominante y cubrir a las hembras.
En primavera produce el nacimiento de  los cervatos, recién nacidos tiene man- chas blancas que desaparecerán al crecer.
También es  en primavera  el  llamado "desmogue" o  perdida de la cuerna, para ser sustituida por una nueva que tardara en crecer alrededor de dos meses, las viejas cuernas quedan desperdigadas por el bosque.
El ciervo habita  en lugares boscosos o de dehesa, ya que se alimenta de pasto pero también de  algunos recursos  que el  bosque  ofrece, se reproduce bien y sus poblaciones van en aumento, al escasear sus depredadores, como el lobo.