Reproduccion del oso pardo
   
 













 
 
  La osa entra en al osera normalmente entre filales de diciembre y mediado enero, dependiendo usualmente  de la  climatología, por este  factor, en la península  la estancia en la osera es más corta que en otras latitudes, donde los rigores invernales duran más y son más extremos.
Al abrigo de esta cueva, a veces natural, y otras  excavada por ella misma, es donde tendrá lu- gar el parto de 1 a 3 crías, y donde  permanecerán hasta la salida  normalmente en marzo, aun- que la madre haga salidas esporádicas en busca de alimento. Es muy importante la disponibilidad de recursos  alimenticios en otoño, pues es la estación donde se acumulan grasas para afrontar el invierno. En los dos años que viene a durar la estancia de la madre con las crías, la osa no tiene celo y deberá defenderse de los ejemplares masculinos que la pretendan.
    Los osos son animales solitarios y que sólo se emparejan en la época de celo, que suele ser en los meses de Junio Y Julio.
Después de aparearse  el macho abandona a la hembra que es la que asume por un período de dos años, el cuidado de las crías.
El período reproductivo es un momento de gran consumo energé- tico, ya que los machos se ven  obligados a recorrer como norma general grandes  distancias en  búsqueda de una hembra en celo, este  hecho adquiere  en el núcleo oriental  una gran importancia debido a la escasez de hembras.