Rebeco
 













 
bién a raíz de la creación de las Reservas  Nacionales de Caza, ha experimentado una expansión demográfica a partir de grupos aislados, y a veces ha protagonizado pobla- ciones excesivas. El cantábrico es una subespecie endémica y es diferente de los de- más rebecos de Europa incluido Pirineos,(donde es llamado Sarrio o Isar) es de menor tamaño y se ha  desarrollado sin ningún tipo de  contacto con  sus congéneres euro- peos, ya que quedaron separados las dos poblaciones con motivo de una glaciación.
Rebeco. (Rupicapra rupicapra parva).
 Dentro de los ungulados, podríamos decir que el rebeco es el más caracte
- rístico  de estas  montañas, ya  que su  distribución al  contrario que la de ciervos, corzos y gamos, está  limitada al norte de la península, (Pirineos y Cordillera  Cantábrica). Habita  en  los  roquedos, aunque  en otoño baja al bosque para alimentarse, de todas  maneras son posibles de ver incluso en praderas  bajas como por ejemplo  en Fuente Dé. Son auténticos equilibris- tas de las alturas desde donde nos brindan sus espectáculos de carreras y saltos. Suelen ir en grupos  grandes, aunque también son fáciles de ver en
solitario. Los apareamientos  suelen  producirse  a finales  de  noviembre, y el  nacimiento de las crías a finales de mayo o principios de junio. Soporta una gran presión cinegética, pero se repro- duce  bien. Junto con  el corzo y el  venado han  pasado épocas  peores, de hecho  en 1905 se creó, el Coto Real de Los Picos de Europa con la finalidad de protegerlo, desde entonces y tam-