"cantaderos", en estos, se pueden encontrar varios
machos e incluso algunos pueden albergar a 5 ó 6 ejemplares. Preferentemente
en la Cordillera, el Urogallo suele elegir bosques de hayas o robledales.
El Acebo aquí tiene una importancia primordial,
pues los urogallos se alimentan
de
Urogallo
(Tetrao urogallus).
Ave mítica
de los bosques europeos, la española es una subespecie de ta-
maño más pequeño. Desgraciadamente
se encuentra en peligro de extin-
ción, ya que siempre ha sido una pieza codiciada por los cazadores;
aunque no solo la caza es la culpable de su disminución,
sino más bien y como en todas las especies, la desaparición
paulatina de su hábitat. El urogallo es un ave del bosque,
donde se reproduce en primavera, y donde podemos oír su característico
canto nupcial emitido
por el macho, que suele aprovechar
un
claro para llamar a la hembra, estos lugares
de
cortejo son
llamados

sus
rojos frutos,
la reforestación con
esta especie tan beneficiosa debe ser prio- ritaria si queremos seguir contando
con su presencia en los bosques cantábricos.
Su caza está vedada desde 1979, y desde 1986 tiene la catalogación
de especie protegida, y aún así su futuro sigue siendo una
incógnita. También se le encuen- tra en Pirineos, donde tiene
los mismos problemas de supervivencia. Su celo es de marzo
a mayo, y es cuando los machos emiten su conocido canto, para llamar a las
hembras, de ahí el nombre de "cantaderos".