Reserva de Los Ancares
                                                                                 
 
   

 El extremo occidental de la cordillera se prolonga a través de la sierra  de Los  Ancares, que marca la  separación  entre  Lugo y León. Repleta de valles profundos  definidos por los ríos hijos del Sil, ricos en truchas.
 Desgraciadamente y como  es común en la mayoría de los sitios de la cordillera, no queda  mucho de la grandeza de los antiguos bosques que poblaban esta región, solamente en algunos puntos dispersos es posible encontrar cierta espesura,
de robles albares, avellanos y hayas, manchas aisladas como las del nacimiento del río Cuiña.
 Entre los animales que pueblan la zona, destacan la liebre de piornal, el urogallo y la perdiz par- dilla, que encuentra aquí una de las mayores poblaciones de la península. Además cabe resaltar la presencia aunque esporádica del oso pardo.
 En la foto  podemos contemplar  una "Palloza", construcción  típica de la zona de parecidas ca- racterísticas a las "Brañas" Somedanas. Cabañas como estas podremos encontrarlas en "Campo del Agua" y en "Piornedo". De forma circular u ovalada, las pallozas tenían la gran virtud de apro vechar al máximo el calor para afrontar los terribles fríos invernales de la montaña.
  Su origen se remonta a los Celtas