cualquier
cauce, sobre todo a últimas horas del día. Más extraño
es poder avistar algún oso de los que por ahora esporádicamente
visitan Ponga. El FAPAS desarrolla en el concejo, programas de reforestación
de frutales, especies importantes para la dieta de estos.
Ponga
nos brinda la ocasión de conocer uno de los concejos más boscosos
de Asturias, en el podemos visitar el Bosque Peloñu, o conocer un
pueblo abandonado como "Valle Moru", sierras salvajes como la
de "Las Aves", donde nacen infinidad de arroyos de montaña,
y también praderías donde pasta el ganado autóctono.
Pero hay que advertir que lo poco transitado de los caminos, unido a la
gran húmedad de la zona, hacen que estas rutas sean a veces difíciles
de seguir, y deberemos de estar atentos y dispuestos a veces a mancharnos
de barro, dependiendo sobre todo de la época del año. También
los arroyos crecen y es conveniente ir provistos de un calzado adecuado.
Por lo demás, el ciervo está muy extendido, y no es raro divisir
algún que otro ejemplar bebiendo en