Reserva de Saja
                                                                                 
 
   
 
 Los valles formados por los ríos Saja y Nansa constituyen sin duda, uno de  los  rincones más  sorprendentes de Cantábria. En la  comarca pode mos encontrar una naturaleza donde los bosques aún se manifiestan con todo su esplendor.
 El  parque  tiene una extensión  de 24.500  hectáreas y donde robles y hayas acogen  a ciervos y jabalíes como  especies más representativas, acompañadas  de otras menos  dominantes, típicas de esas latitudes ta- les como el corzo y el zorro, así como otras especies  amenazadas entre las que destacan el oso y el lobo.

 Saja-Nansa  se divide  en  valles  como  son, el Valle del Saja, Valle del Nansa y la Marina Litoral, con municipios de costa  como San Vicente de la Barquera, ya dijimos  que un factor característico  de estas montañas es su proximidad al  mar, especialmente  en este caso donde la distancia no llega a 45 minutos en coche.
 Robledales como el de Ucieda o hayedos como el de Saja, forman un reducto de bosque cadu-
cifolio en contraste con las reforestaciones con pino que se han llevado a cabo.