![]()
DOCUMENTO APARECIDO EN LA REVISTA
"MUNDO ARABE"

Y lo que son las cosas... mirad al lado de quien
lo hemos encontrado. Si es que el mundo es un pañuelo.

¿Cómo se os ha quedado el cuerpo, je, je, je?
Espero que os deis cuenta de que estáis ante el
Récord Jiñes de Prospección Arqueológica Revertiana. El artículo de Arturo que
reproducimos data de 1974 (ahí es nada). Por no hablar de lo peregrino de la
publicación en la que se encontraba. O sea, que el mérito de Oli es como para
ponerse en pie y dedicarle un emocionado aplauso (plas, plas, plas...). Con
deciros que, al ser requerido el Sr. Pérez-Reverte por esta Agencia sobre su
opinión al respecto del resultado de las investigaciones realizadas, solo
conseguimos sacarle un ilustrativo y jocoso: "Sois la hostia... ¿De dónde
coño habéis sacado esto, cabrones?".
¿Y qué me decís de la coña de ver al Jefe
compartir créditos con el mismísimo Saddam? Sólo por eso ya merecía la pena el
trabajo ¿no? Aunque esto, lamentablemente, destruye mi teoría de que el Marías
había sido el peor columnista con el que el Arturo había compartido
publicación, je, je, je.
Bueno, paso a reproducir el documento. La foto es
del autor.
|
|
¿POR QUE LUCHAN LOS PALESTINOS? Por Arturo PEREZ-REVERTE |
|
Mucha gente se pregunta todavía en España: ¿por qué luchan los
palestinos? ¿Qué buscan? Y hay quien piensa que si fueron arrojados de sus
casas, podrían ser compensados con una cantidad de dinero. Lo que no
comprenden muchos es que el objetivo final de la lucha no es la paz
simplemente, ni mucho menos la comodidad, sino la paz basada en la justicia.
Si el movimiento revolucionario palestino pudiese ser comprado, caería, por
su propio peso, el concepto de REVOLUCION. Nuestro compañero Arturo Pérez Reverte se ha desplazado a Beirut
recientemente y ha buscado, no entre la clase dirigente, no entre los cuadros
de mando, Sino entre los propios palestinos refugiados y desamparados, las
razones de su lucha. He aquí pues, el testimonio de ese pueblo sencillo, sin
ambiciones, sin otra ilusión que se cumpla en ellos la justicia
internacional, porque se saben pioneros de algo consustancial en el mundo: la
lucha por una humanidad mejor M.A. "El llamado estado de Israel se descompone,
como un cuerpo que se pudre al sol. Es ahora cuando, entre su propio pueblo,
comienzan a levantarse voces que desean la paz y claman -todavía con voz débil-
contra las injusticias que durante años se han cometido contra hombres con
los que se podía haber vivido en armonía. Eso lo hace tambalearse. Golda Meir
y Dayan sabían que, a partir del momento en que Israel comenzase a
horrorizarse de sus actos, eso lo destruiría; habría llegado el principio del
fin. Ellos quisieron evitarlo, manteniendo la confianza de su pueblo en sí
mismo. Pero pasó su época..." Entre las ruinas, Hannah recoge el cartucho de un cohete israelí
y lo pone ante mis ojos, arrojándolo luego, lejos. Después clava sus ojos
negros en un punto lejano, entre las montañas, y su voz suena monótona y
cansada en este santuario de silencio que un día fue el campo de refugiados
palestinos en Nabatiya. -Ahora, tiene miedo; siente que la tierra comienza
a faltar bajo sus pies. Está desapareciendo su orgullo. Si no cede a tiempo,
llegará el día en que sea aplastado. Y su final marcará el nacimiento del
Estado Democrático Palestino. Hannah tiene veintiún años, y hace cinco que milita en las filas
de la OLP, en el servicio de prensa de Al Fatah. Cuando habla, lo hace
absorta en sus propias palabras, como subrayando con un chasquido de la
lengua cada una de ellas. -Sabe que el peligro somos nosotros. Si no
existiéramos, todo seria mucho más fácil para él. Somos la corte de los
mendigos y de los guerreros que, arrastrando tras nosotros las sombras de
todos nuestros camaradas muertos, atormentamos de noche el sueño de los
sionistas. Para ellos, la tierra no mana ya leche y miel, sino sangre. Tel
Aviv nos tiene miedo. Por eso, con su política actual, quiere destruir los
movimientos de liberación árabes y asegurar de esta forma su propia
supervivencia. Sus métodos están a la vista: intensificar sus acciones
represivas en el interior de Palestina, intensificar sus ataques en el
exterior, intensificar sus presiones diplomáticas... Pero, no se da cuenta, o
no quiere darse cuenta, de que al golpear a los palestinos está golpeando
también a los movimientos de liberación de todo el mundo. Y estos jamás
podrán perdonárselo." -Hannah... ¿Odias a los judíos? -Odio el sionismo. Odio el racismo, la
injusticia y la opresión. Pera, no; no odio al judío. ¿Sabes que muchas de
ellos colaboran con nosotrao? Me gustaría poder llegar a vivir el día en que
vea a un palestino y a un judío arar juntos la misma tierra. Pero, para eso
aún deben morir muchos hombres. Ellos no quieren reconocer nuestra
existencia, como si nunca hubiésemos existido. Pero, nosotros estamos allí. Y
si algún día, no lejano, comprenden que deben construir la paz, tendrá que
venir exclusivamente a nosotros. -Hannah... ¿Has pensado alguna vez que puedes morir antes de que
ese momento llegue? -Sí. Y estoy preparada. Ya muchos otros, antes
que yo, bajaron un día por una colina con la sonrisa en los labios, para no
volver más. Las vidas son valiosas para construir la paz; pero antes, deben
ganar la guerra. Lo único que importa es golpear allí donde el sionismo se
cree en seguridad. Mantener las consecuencias positivas de la guerra de
octubre. Por eso ahora solo actuamos en el interior de la Palestina... -Ahora quiero que me respondas con absoluta sinceridad a una
pregunta. En ese Estado Democrático Palestino convivirán judíos y árabes.
Todo el mundo será igual ante la Ley, y los hombres, olvidado el odio,
trabajarán en un esfuerzo común... ¿Es así? -Así esperamos que sea, en efecto. -¿Te casarías con un judío, Hannah? -Creo que no... Seguro que no. Antes tendría que
lavarme demasiada sangre y olvidar los rostros de muchos muertos... Quizás
mis hijos... Quizás. RAHIM Es delgado y nervioso. Mientras mordisquea una
"chawarma" habla de modo atropellado, con vehemencia. De vez en
cuando se detiene y contempla los muros del castillo de Saida, como si
encontrase en ellos argumentos elocuentes. En su rostro, muy moreno, hay profundas
arrugas. -El pueblo está con nosotros. Entiéndeme, el
pueblo libanés, el jordano, el egipcio... Todos. Nos apoyan y nos alientan,
sintiendo nuestros éxitos como suyos propias. Aquí, en el Líbano, es fácil
comprobar que la gente está del lado de los palestinos. Sin embargo, no
sucede lo mismo con algunas clases dirigentes. -¿Por qué esa diferencia de actitud entre la masa popular y esas
clases dirigentes del Líbano? -Es lógico. Para los que estén arriba, somos una
fuente inagotable de preocupaciones. Eso sucede aquí y en otros sitios. Si no
existiese el pueblo palestino, ya hace tiempo que algunos países árabes se
habrían entendida con Israel. Pero nosotros hacemos el papel de conciencia, y
se ven obligados a adoptar una línea política que en muchas ocasiones no es
la que mejor encaja con sus intereses. Aunque nos acogen, nos ayudan en lo
que pueden -que no es mucho- y a veces, parece que hasta nos defienden y se
preocupan por nuestros intereses, nuestras reivindicaciones y nuestro futuro,
en el fondo querrían desembarazarse de todos nosotros. Nos hemos convertido
en huéspedes muy molestos. -¿Y qué opina el Ejército? -El Ejército, en el Líbano y en casi todas
partes, está con las clases dirigentes. -¿Os ayudarán los otros países árabes a crear vuestro Estado
Palestino? -Palestina solo confía en los palestinos. Con
los otros, o sin ellos, llegaremos al final. Tendremos nuestra tierra, aunque
debe ser a pesar de algunos Gobiernos árabes. SAMIR Es un periodista de veinticinco años, reflexivo e inteligente.
En su despacho, de Beirut, con las paredes cubiertas de carteles con las
efigies de los camaradas muertos, y hojeamos la prensa libanesa. "Un
enfrentamiento entre un grupo de libaneses y palestinos tuvo lugar ayer en..." -El Estado Democrático Palestino albergará en su
seno a árabes y judíos, y las representaciones en el Gobierno se establecerán
según los porcentajes demográficos. Esa es una de las razones por las que
Israel no quiere aceptarlo. Su ritmo de crecimiento es cada vez menor. Ellos
practican la anticoncepción, por lo que el número de hijos por familia es
reducido. Para ellos solo queda aceptar fuertes contingentes de judíos
inmigrados... Sin embargo, el crecimiento demográfico de los árabes es
altísimo. Israel tiene miedo a desaparecer entre nosotros. -Debe haber muchas otras razones por las que los judíos no están
dispuestos a compartir Palestina con vosotros... -Indudablemente. Hay factores de todo tipo:
culturales, sociales, políticos, económicos, religiosos... Al final, puestos
entre la espada y la pared, deberán doblegarse. Pero queda mucho camina
todavía. -... Y el precio será muy alto. -Ya ha sido muy alto. Hay gentes que pagan más
que otros, eso es todo. El "fedayin" que va a morir como un lobo
acosado paga más que el comerciante que contribuye con dinero. Todo cuesta;
pero hay algo que es claro para pobres y ricos, para los que tienen cultura y
una ideología y para los que carecen de ellas. Hay algo de lo que si están
seguros: que quieren volver. No tienen nada; ni pasaporte, ni dinero, ni
siquiera personalidad. La mayoría no existen jurídicamente. Pero saben que
allí, al otro lado, está Palestina. -¿Es auténtica esa armonía que dicen existe entre los palestinos
y os libaneses? -Sólo en parte, y según los niveles sociales.
Los partidos de derecha libaneses están radicalmente contra nosotros. Nuestra
situación aquí es muy difícil. Nos asesinaron en Jordania... El Líbano es
nuestro último refugio, y al mismo tiempo, nuestra gran posibilidad. Pero los
dirigentes se sienten incómodos con nuestra presencia. Hay muchas tensiones,
especialmente con el Ejército, los capitalistas y algunos partidos. Opinan
que somos un semillero de discordia y un imán para los ataques sionistas que
nos utilizan como excusa. El Líbano se siente perjudicado. Por eso, todos
nuestros esfuerzos se encaminan a que no se produzca un conflicto. En este
punto, esos grupos a los que he aludido, que se encuentran enfrentados a
nosotros, también buscan cuidadosamente evitar complicaciones serias entre libaneses
y palestinos. Un enfrentamiento grave entre ambos podría significar tanto el
desastre para los palestinos como el desastre para los libaneses. -Eso es lo que procura Israel, ¿verdad? -Eso es lo que procuran Israel y Jordania.
Constantemente emplean todas sus fuerzas para que se produzca un conflicto.
El ataque a los puertos, los secuestros, los desórdenes, están alentados y
organizados precisamente para enfrentar físicamente a libaneses y palestinos.
Por eso se bombardea y se abusa y se mata. Para forzar al Líbano a
desembarazarse de los "peligrosos" palestinos. Cada vez que Israel
ataca al Líbano, no dice hacerlo porque le interesa, por ejemplo, llegar a
las fuentes del Litani, sino porque los palestinos son un peligro en la
frontera. Y así se ha llegado a crear este clima de tensión. -¿Por qué sigue en el trono Hussein de Jordania? -Uno de los objetivos de nuestra revolución es
liquidar al régimen jordano. Sin embargo, aún no es el momento. Los tanques
israelíes no están demasiado lejos de Ammán. Hay que tomar las cosas con
calma, si se quiere vencer al final. -Samir; supongamos que estalla un conflicto grave entre
libaneses y palestinos... -Habría guerra civil en el Líbano. Recuerda que
la masa popular está de nuestro lado. Pero esa guerra civil, sin lugar a
dudas, terminaría provocando una intervención israelí o norteamericana. Eso
es lo que busca Israel. -Una última pregunta, Samir. Considero que eres un hombre
realista... ¿Crees en ese Estado Democrático Palestino? ¿Crees en la victoria
final? El periodista sonríe y me alarga un cigarrillo. Después,
pausadamente, me señala las fotografías de la pared. -Ellos creyeron. Si yo no tuviese la misma fe,
no estaría aquí. Habría abandonado la Revolución. YUSSEF Tiene los ojos azules y el aire indolente. Pero cuando habla,
sus palabras adquieren tal seguridad que parecen pesar como el plomo. Tiene
32 años, nacido en Jerusalén. Doctor en Ciencias Sociales. -Creo en el Estado Democrático de Palestina.
Considero que árabes y judíos pueden vivir en paz, sobre la misma tierra. De
hecho, muchos judíos ayudan ya a los palestinos en los territorios ocupados,
e incluso están encerrados en cárceles sionistas. Diversos movimientos
-especialmente jóvenes- judíos dan su apoyo total a un diálogo con la OLP.
Sin embargo, antes de llegar a eso habrá que solucionar muchos problemas. El
pueblo palestino no solo debe enfrentarse al sionismo, sino que también se ve
amenazado, y muy seriamente, por los regímenes reaccionarios árabes. Y en
realidad, si me detengo a pensarlo, no puedo predecirle a largo plazo cual de
los peligros va a ser el mayor. -¿Cuál es su opinión sobre la actitud de Jordania respecto al
problema de Palestina? -Muy personal. A mi mejor amigo le mataron en
Ammán. Quizá se esté preguntando usted por qué no se dedican los palestinos a
derribar el régimen hachemita... En primer lugar, nosotros no tenemos
intención de liberar Jordania, sino Palestina. En segundo lugar, para la
liberación de Jordania... -Perdón. ¿Liberar quiere decir, rescatar una zona ocupada por un
enemigo? -En este caso, sí. Decía que, en segundo lugar,
para la liberación de Jordania haría falta un frente democrático jordano que,
por desgracia, ya no existe. La oposición organizada contra Hussein fue
aniquilada en septiembre 1970. En tercer lugar, hacer caer a Hussein no es
tarea fácil. Su caída sería también la de Feysal y la de otros regímenes
reaccionarios. Le recuerdo que Arabia Saudí participó también indirectamente
en la matanza de septiembre. -Resumiendo. Existe un complot contra los palestinos... -Efectivamente. Por un lado, tenemos a Israel y
los EE.UU. Por otra parte, alineamos a los regímenes reaccionarios árabes,
para los cuales los palestinos son un peligro. Esa es la tenaza que cada día amenaza
estrangular a mi pueblo. -Una pregunta, Yussef. ¿La revolución palestina está encaminada
sólo a liberar los territorios ocupados y a crear el Estado Democrático? -Esa es solo su primera fase. -Luego, hay otras después... -Efectivamente. La siguiente es extender la
revolución a todos los países árabes. -Y la tercera, entroncar con la revolución mundial. -Exacto. -Entonces, no creo que los países más reaccionarios, que al fin
y al cabo son los que más tienen que perder, estén muy dispuestos a que ustedes
consigan sus objetivos. -Naturalmente que no. Están desplegando todos
sus esfuerzos para que nuestra revolución fracase. Piensan, no sin razón, que
el Estado Democrática Palestino puede ser en el futuro un foco que exporte
subversión a sus respectivos países. Esa es la razón de que, mientras
declaran hacer causa común con el pueblo palestina, se dediquen bajo cuerda a
su auténtico objetivo, que es eliminarnos del mapa. Su problema es que ellos
mismos han cogido los dedos en su propia trampa y, lo que es paradójico,
algunos nos esgrimen todavía como bandera de combate. SHALIM Le he conocido en las calles de Saida. Viene caminando desde el
campo de Angelua, donde no quiere permanecer durante el día porque tiene
miedo a los "phantom" israelíes. Como él, una multitud de
palestinos vaga por la ciudad, sin atreverse a regresar a los campos hasta la
caída del sol. Es joven, delgado y muy moreno. Correctamente vestido, con
algo de dinero en el bolsillo, me ha contado que es estudiante, pero aún no
sé si creerle o no. Tiene los ojos grandes y asustados, y no se avergüenza de
contarme su miedo mientras comemos frente al mar, en la Escuela de Hostelería
de Saida. -Ya ves... No todos los palestinos somos
comandos, ni somos valientes... Yo tengo miedo las venticuatro horas del día.
Creo que se puede hacer una clara distinción entre los palestinos: un grupo,
el que se encuentra movido por una ideología profunda, el que tiene fe en el
futuro de Palestina y está dispuesto a luchar par él, y a morir si es
necesario, es el que nutre las filas de los "fedayin", los hombres
para el sacrificio. En el otro grupo estamos los que tenemos miedo a morir,
los que odiamos las bombas... Los que estamos cansados de recoger cadáveres
entre las ruinas, de vivir acosados como animales... Los que estamos hartos
de ser nadie, hombres sin patria y sin personalidad... Los eternos vapuleados
por todos, árabes y judíos. A nosotros, a los que son como yo, que no tienen
madera de héroes, que estamos hartos de morir de hambre y de vivir entre la
miseria y la indiferencia, nos da igual ir allí que a otra parte, con tal de
que nos dejen vivir tranquilos y no tengamos que pasar el día mirando al
cielo, esperando ver aparecer los bombarderos judíos, esperando ver aparecer
nuestra propia muerte. Mírame. ¿De veras me ves cara de comando? Yo ya estoy
muerto; todos estamos muertos. Si no nos matan los israelíes lo harán los
libaneses, o los americanos... No. Todos los palestinos no somos héroes;
algunos hasta hemos perdido ya la capacidad de odiar. Queremos, quiero
trabajar; quiero comer. Y me da igual que sea aquí a en otro sitio. Todo lo
que deseo es que esto se acabe de una maldita vez... SAKIR Es un doctor en Historia de veintinueve años, con largo bigote y
los ojos escondidos tras los gruesos cristales de unas gafas. En su oficina
del Palestine Research Centre de Beirut, escucho su voz, a veces apagada por
el ruido de los automóviles que circulan por la calle. Tiene el pelo castaño
claro, casi rubio, y sabe sonreír como los niños. -No. Yo no creo que los libaneses quieran
terminar con los palestinos. Lo que sí desean es quitarnos las armas,
desarticular nuestra organización política, etc. Tenga en cuenta que el
Líbano necesita de los palestinos, porque alguien debe encargarse de los
trabajos duros. Nuestro pueblo constituye aquí una clase social que es
explotada. Desde hace cinco años, el objetivo de las clases dirigentes es
mantenerlos a ese nivel. Los libaneses son muy prácticos. La creación del
Estado Democrático Palestino les privaría de su más barata mano de obra. -¿Cuál es en la actualidad el balance de fuerzas en el Líbano? -Por una parte está el pueblo palestino armado,
con su organización, sus cuadros de mando, sus medios de información y su
aparato burocrático. Mucho más fuertes que en la Jordania de 1970, contamos
con la simpatía de las masas árabes que, aunque no inciden poderosamente en
el Líbano, nos respaldan con su apoyo. En contra, tenemos parte del Ejército,
a las fuerzas paramilitares de los partidos de derecha, los regímenes árabes
más reaccionarios, Israel y el Imperialismo. En realidad, no estoy seguro de
que este segundo grupo pueda liquidarnos fácilmente. El Líbano no es
Jordania. Aquí estamos bien organizados, y ello daría lugar a una guerra
civil en la que no intervendríamos solos. Cuando los combates del mes de
mayo, gran parte de la población se puso de parte de la Resistencia. Cuando
venga el ataque de nuestros enemigos, creo que no será de tipo militar. -¿Cómo piensan sus enemigos impedir la creación del Estado
Democrático? -Nos gustaría contar con el incondicional apoyo
de Siria, pero ellos se ven seriamente condicionados por una serie de
problemas en su propio territorio. Llegado el momento, podrían acudir en
nuestro socorro; pero también podría suceder que se viesen imposibilitados de
hacerlo. El complot consiste en llevar a la Resistencia hasta una situación
de conflicto que termine por hacerla capitular incondicionalmente, entregando
sus armas. Eso quieren los regímenes reaccionarios, que prefieren tolerar la
existencia de Israel con tal de que los palestinos no se vuelvan una fuerza
política. Quieren que, si hay un Estado Palestino, en último término éste no
sea independiente. Nos tienen verdadero miedo. En el Líbano se encuadra
concentrada la potencia militar palestina independiente. El enemigo no solo
quiere enfrentar a libaneses y palestinos, sino que incluso desea oponer a la
población palestina con la Resistencia. Quiere dividir con sus represalias y
con el terrorismo al mismo pueblo palestino. FATMA Licenciada en Derecho, joven y bonita. Cree firmemente en el
futuro Estado Democrático Palestino, pero ello no le impide ser plenamente
consciente de los peligros que amenazan el nacimiento de su nación. -Los sionistas en las condiciones actuales, no
pueden emprender una guerra contra el Líbano, para limpiar la franja sur de
palestinos hasta el río Litani. Esa es la razón por la que buscan que sean
los dirigentes libaneses los que hagan para ellos el trabajo sucio,
presionando sobre los palestinos, desarmándoles y desguarneciendo los campos
de refugiados. Por eso los jefes de la Resistencia procuran andar con pies de
plomo; son muchos los problemas alentados por el enemigo, incluso la división
en el mismo seno de la OLP. La exigencia es doble: por una parte, hay que
continuar la presión de tipo militar contra las ciudades de Palestina
ocupada, si queremos hacernos respetar e ir -si alguna vez vamos- con
argumentos de peso a Ginebra. Sin embargo, no podemos indisponemos con los
libaneses, quienes ya están bastante preocupados por su propia seguridad...
El segundo aspecto es que se debe mantener la difícil armonía entre las
diversas ramas de la Resistencia, pues un conflicto armada entre ellas es
precisamente el objetivo esperado por el enemigo. No olvidemos que uno de los
problemas a que debe enfrentarse la tarea de creación del Estado Palestino es
precisamente la división que existe en el mismo movimiento de la Resistencia. ABU Es un famoso médico dentista de Beirut. En su consulta de la
calle Hamra me muestra folletos y estudios que él mismo ha realizado sobre el
potencial humano del futuro Estado Democrático Palestino. -Me preocupan los hombres que deben construir la
paz, cuando la guerra haya terminado. He tenido la suerte de poder efectuar
estudios sobre los palestinos que han hecho carreras universitarias, incluso
los que se encuentran en países distantes. De paso, comprobaba sus
sentimientos y los lazos que les unen a su pueblo. Todos han respondido. -¿Cuál será el papel de esos hombres, "elite"
altamente cualificada, en el Estado Palestino? -Muchos de mis encuestados, que se encuentran
trabajando en excelentes condiciones en el extranjero, me han escrito
diciendo que están dispuestos a trabajar por la causa, a regresar a su tierra
cuando llegue el momento. No son guerreros, sino técnicos. Y Palestina
necesitará muchos técnicos cuando sea libre. Al mismo tiempo, esa
"elite" palestina es la que, sin saberlo, ha empujado a existir a
la Revolución. Los primeros cuadros no fueron 1os jóvenes de ahora, sino ese
grupo ilustrado. Es la "elite" la que ha potenciado el movimiento,
la que ha impulsado a las masas. Vive y trabaja en todos los países árabes y
aporta su contribución a la Revolución. Otros, como yo, tienen la
nacionalidad libanesa, o kuwaití... Pero no se lavan las manos. Cada uno
aporta en la medida de sus posibilidades. -Sin embargo, si están bien situados en otros países árabes, no
creo que estén dispuestos a cambiar una posición estable por un problemático
futuro dentro del Estado Palestino... -En efecto, muchos no tienen ya deseos de
volver, pues ya han normalizado su vida y están sólidamente establecidos.
Pero ello no les impide continuar sintiendo amor por su patria. Son nuestros
aliados en el exterior, envían dinero, etc. Otros sí están dispuestos a
regresar. Pero no es cuestión de que llegado el momento lo hagan o no. Lo que
buscamos es el reconocimiento de nuestro derecho a dejar esto e irnos a
Palestina, no porque alguien nos haya obligado, sino porque nosotros queremos
ir. En una palabra, exigimos el derecho a elegir. -Entonces, el papel de estos hombres en la Revolución es por el
momento más bien pasivo... -En parte si, en parte no. Habrá muchos
intelectuales que, creado el Estado, irán a Palestina. Siempre habrá gente
dispuesta a ir allá y preguntar: ¿qué debemos hacer? -¿De qué tipo son esos técnicos de los que en el futuro
dispondrá el Estado Palestino? -Ha comenzado a cambiar la antigua tendencia
hacia carreras humanísticas. Ahora, los palestinos altamente cualificados se
dedican más bien a la electrónica, química y mecánica. En el Estado
Palestino, el sector educativo será el que esté mejor cubierto. El
profesional electromecánico y médico será el más deficiente. Por esa razón la
Organización Mundial de la Salud ha hecho un llamamiento a los jóvenes para
que estudien Medicina, pues hay una escasez alarmante. Palestina necesita
urgentemente técnicos. Es un fenómeno que se da también en todos los países
árabes: hay carencia de estamentos intermedios entre los ingenieros de la
"elite" y la masa. Falta el técnico. Eso no sucede en Israel, que
se encuentra mucho mejor preparado que nosotros en ese terreno. Además, posee
escuelas especiales e incluso los importa de Europa, dándoles preferencia. -Doctor; constantemente remarcan ustedes la palabra
"democrático" cuando hacen referencia al futuro Estado Palestino.
En ese Estado, dicen, convivirán pacíficamente árabes y judíos. Sin embargo,
hay algo que puede ser fuente de innumerables problemas: las diferencias de
tipo socio-cultural entre "sabras" y palestinos. ¿Cree que para la
creación de ese Estado Democrático habrá evolucionado 1o suficiente el pueblo
palestino? ¿No existirá en el seno de ese estado una desigualdad de nivel
entre las dos comunidades? -En efecto; opino que habrá un tremendo problema
de tipo cultural y social. Esa es la razón de que algunos palestinas piensen
que no será posible hacer un Estado Democrático, sino que es preferible dar a
cada comunidad un Estado independiente. Yo creo que debe ser un Estado
democrático. Por eso debemos esforzarnos en ampliar las perspectivas de
nuestro pueblo. Lo importante es la buena voluntad y el deseo de vivir en
paz. Tengo gran confianza en los cristianos de Palestina. A ellos corresponde
ser lazo de unión y limar las asperezas que, sin lugar a dudas, surgirán.
Pero creo que, hartos los hombres de la injusticia y de la guerra, llegará el
día en que comprendan que vivir sin odio, hermanados en el trabajo, que es lo
único que realmente cuenta, es mucho más precioso que el afán de poder o el
racismo".
|
|
![]()
SI TE GUSTA AP-R... VISITA:
![]()
© Filemon, 2003
![]()