El Parque Nacional
de las Tablas de Daimiel es un enclave singular para el paisaje manchego.
Están formadas por la confluencia de los ríos Gigüela
y Guadiana, con una extensión de 1.928 hectáreas, protegido
como Parque Nacional desde 1.973 (se han cumplido 25 años en 1.998)
y cuenta con una importante riqueza faunística, sobre todo de aves
migratorias y flora.
Son el último
representante de un tipo de humedal característico de la llanura
central de la Península Ibérica, las denominadas tablas fluviales
o desbordamientos de los ríos en sus tramos medios, producidos por
fenómenos de semiendorreísmo por la práctica inexistencia
de desniveles en el terreno.
Estos desbordamientos
favorecen el desarrollo de una amplia cubierta vegetal de plantas lacustres
que contribuyen a un hábitat excepcional para el desarrollo de la
vida animal, en especial el de todas aquellas especies relacionadas con
el agua.
El carácter
especial que tienen Las Tablas de Daimiel viene dado del hecho de que su
formación se produce por la confluencia de dos ríos de distinta
naturaleza. El río Gigüela es salobre temporalmente, mientras
que el río Guadiana es permanentemente dulce. Esto proporciona una
mayor riqueza ecológica.
La mejor fecha para
visitar el Parque es durante el invierno y la primavera, puesto que es
la época del año en que se produce el paso de mayor número
de especies migratorias y porque el clima de la zona hace que los veranos
sean demasiado cálidos, rozando los 40 ° a la sombra la
mayor parte de los días. Es conveniente usar un buen calzado, adecuado
para andar mucho sobre tierra, así como el uso de prismáticos,
muy útiles en los distintos observatorios que hay en el Parque.
Si se visita en invierno, es conveniente llevar ropa de abrigo. Los inviernos
son bastante fríos en la zona, con temperaturas bajo cero durante
bastantes días de dicha estación.
El principal acceso
a Las Tablas es por un camino asfaltado que parte del casco urbano desde
la Calle Molemocho. Tiene una longitud de 11 Km y desemboca en el aparcamiento
que hay junto al Centro de Información. Hay otros accesos muy interesantes
desde otros caminos, pero no están asfaltados. Uno de ellos es desde
la Presa de Puente Navarro, situada en la Carretera de Daimiel a Malagón
en el kilómetro 14. Esta presa se construyó en el año
1.987 para intentar evitar que el nivel del agua descendiera, teniendo
una magnífica vista cuando el nivel de las aguas está alto.
Para llegar a Las Tablas debemos tomar el camino que está junto
a esta presa en dirección Este, marchado paralelo al río
Guadiana durante 5 Km, hasta el molino de Molemocho, a 1 Km de Las
Tablas. Otro acceso es desde el camino conocido como de Los Moledores.
Este camino une los antiguos molinos de agua que había en la rivera
del río Guadiana y que se servía de su corriente para mover
grandes piedras para moler grano. Si salimos desde Daimiel hacia Villarrubia,
nos encontraremos con el molino de Zuacorta. Desde ahí, y por dicho
camino, están las ruinas de los molinos La Parrilla, La Máquina,
Nuevo, Griñón, Molemocho, Puente Navarro y Flor de Rivera.
Una vez que estamos en
el Centro de Información, es aconsejable pasar a la oficina, donde
se puede recibir información, planos y folletos. Es muy aconsejable
visitar la exposición de fotografías, plantas animales y
disecados que hay en el centro de información, de reciente inauguración.
Hay cuatro itinerarios principales para la
visita al Parque.