Josep
Piera
(Beniopa, 1947)
DESNUDO
CON PAISAJE AL FONDO
EPÍSTOLA
O CANCIÓN A LA ESPERA DE MÚSICA
ODA
A SANTORINI
DESNUDO CON PAISAJE
AL FONDO
Míralo, desnudo
entre la broza, por las zarzas
oculto, debajo de unos
pinos, como echado
de cara al trozo de cielo
que ahora lo deslumbra, único
motivo humano su cuerpo
en esplendor. Míralo
casi tierra de lejos y
lámpara gozosa.
Una codorniz el vuelo emprende
y, extendidas las alas, quieta
se queda delante de los ojos.
El resto son montañas,
márgenes, viñas,
matorrales y manchas verdosas.
Húmedo de sol,
brilla un objeto en la
mano caída.
Sobre la piel rosada de
su juventud
unas moscas –¿el
verano?– negro revoloteo.
¿Quién, de
un rebaño invisible, lleva tan ligeras esquilas?
Ambigüedad del arte,
antigua maravilla
en la pared inmensa de
un museo te miramos
real ayer, imagen del pasado,
y hoy ya pieza inútil.
Por muchos recuerdos que
traigas de un paisaje
que –lo sé bien–
no es ese que ahora muestras
y, sin embargo, veo lleno
de palabras tan mías
que tendría de nuevo
que pintarte o, mejor,
destruirte.
Translated
by Jaime Siles
Josep Piera,
Antología,
Edicions Alfons el Magnànim, València, 1990
EPÍSTOLA O CANCIÓN
A LA ESPERA DE MÚSICA
Amor, llama a mi puerta;
como tiembla el cristal
por un instante
cuando el viento acaricia
la arboleda,
así te espero yo,
ofrecida palabra, gozo.
Amor, llama a mi puerta;
no te espanten los ladridos
del miedo;
te espero
como sólo tú
sabes, me imagino.
Nunca es larga la espera,
ni es silencio,
si eres tú, amor,
el que vendrá a buscarme.
¿Vendrás a
verme, amor?
Otra vez al menos, una
sola
si quieres, una caricia,
una palabra, verte,
y, como un fuego, oírte
respirar en mi costado;
contigo sonreír,
escuchar
el deseo arrugando las
sábanas de todos los silencios,
dentro del tiempo de la
música,
armonía de nubes
al fondo de ventanas
y tus labios, amor, tus
labios,
una fuente, una noria,
una feria del gozo;
y las manos
y canciones y pasión
y un contacto de ropa,
ligero perfume que despierta,
ventolina en verano, sólo,
apenas
si un preludio de inicio
al tacto de la piel.
Sabes cómo te quiero,
amor amigo amado,
criatura del sueño,
dulcísima ficción.
Mi mente, atenta, toda
de sentirte a su lado,
de escuchar
tus palabras, precioso
espejo del amor.
Llama a mi puerta, amor.
Llama a mi puerta.
Todo el goce del mundo
te espera entre mis brazos.
Ven.
A la hora o el día
o el instante o la vida que decidas pedirme.
Tú no sabes, tal
vez,
con qué urgencia
hoy te llamo.
Te espero.
Llámame.
Ven.
Abrázame.
Translated
by Jaime Siles
Josep Piera,
Antología,
Edicions Alfons el Magnànim, València, 1990
ODA A SANTORINI
El oscuro placer ardiente
que yo busco
por este mar de luz y de
esperanzas,
placer de ser aquel niño
de estrellas
que sueño de ángel
un día se sintió,
me trajo aquí, cual
nave a la deriva,
hasta tu puerto de escarpadas
cenizas,
luna azul del Egeo, adormecido
fuego que, como el ave,
renace en su inmolar.
Isla del cielo, nacida de
la llama,
yerma de verde y fértil
de hecatombes,
tanto te deseaba y te quería
que, antes de poseerte
en tus abismos,
cual eres yo te amaba ya,
hija del alba
con viñas aferradas
a la vida,
riscos de hacha, playas
de lava gélida,
donde, como las rocas,
el hombre llora su cantar.
Translated
by Jaime Siles
Josep Piera,
Antología,
Edicions Alfons el Magnànim, València, 1990
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