Enric
Sòria
(Oliva, 1958)
ARS
LONGA, VITA BREVIS
AXIOMA
APÓCRIFO
DE KAYYAM
ARS LONGA, VITA
BREVIS
Recuerdo muy bien aquella
lengua.
Aquella suavidad, aquella
forma dulce
y delicada de acariciar
la verga, de acunarla.
Amaba mucho aquella gracia
suya,
aquellos labios diestros
y carnales,
sonrientes.
Al cabo de los años,
he olvidado los ojos,
los senos, los tobillos,
aquel cuerpo
de belleza común.
Fueron pasto del tiempo.
Pero recuerdo bien aquella
lengua.
Mi memoria resulta agradecida.
Un proverbio latino nos
habla de estas cosas.
Translated
by Carlos Marzal
Enric SÒRIA,
Andén
de cercanías, Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996

AXIOMA
Hay verdades dulces, pero
no son eternas.
Hay verdades dulces, porque
no son eternas.
No hay verdades eternas.
Y dulces hay muy pocas.
No hay verdades eternas,
porque no hay certidumbres,
ni tan siquiera una.
Verdad y certidumbre no
son el mismo asunto.
La verdad es humana
y, como tal, es insegura
y débil,
o clama justicia o calla
acobardada,
e implora compasión
cuando se la persigue.
Es veleidosa y múltiple,
frágil y palabrista,
si le conviene, miente,
o al menos se acomoda,
y encontramos en su debilidad
su gloria verdadera.
La certidumbre, en caso
de que exista,
pertenece a otro mundo,
que quizá es pensable,
pero no imaginable, y menos
aún vivible,
y nunca viene a cuento,
y en nada nos concierne.
Mi amor es dulce, y también
es verdad.
La más dulce que
tengo. Y tanto su firmeza,
como su duración,
me son desconocidas.
Mi amor tampoco es mi certidumbre,
es todavía mucho
más hermoso.
Mi amor es dulce y además
me colma
de esa verdad humana, clara
y frágil.
Mi amor me mueve y además
me empuja,
como un peso,
el dulce peso que me obliga
a ser,
para que yo ahora ame.
En su dulzura nada me retiene.
En su verdad nada me pone
límites.
Ninguna eternidad promete
tanto.
Translated
by Carlos Marzal
Enric SÒRIA,
Andén
de cercanías, Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996
APÓCRIFO DE KAYYAM
Se marchitaron las rosas
del Irán,
calló la flauta
persa.
Han transcurrido tiempos
y palabras.
No sabremos qué fueron,
sino sólo que fueron,
los jardines de luz.
Igual que si la casa en
que nacimos
nunca hubiera existido.
Igual que si perdiéramos
la memoria de todo nuestro
exilio.
Nos queda este pasado fulgor
desconocido
—espejismo, reliquia de
la nada, anhelo incontenible, sed—
y el desierto que avanza,
y el silencio.
Translated
by Carlos Marzal
Enric SÒRIA,
Andén
de cercanías, Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996

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