Culpan de terrorista a un adolescente por citar el Elército del Fénix de Harry Potter
Fuente: Diari de Girona
La Audiencia Nacional investiga, por un presunto delito de terrorismo, a un
chico de Lloret de Mar (La Selva) por enviar tres correos electrónicos a tres
grandes empresas pidiendo que etiquetasen sus productos en catalán. El chico
firmaba en nombre del Ejército del Fénix que sacó de un libro del mago Harry
Potter. El magistrado creyó que detrás de este nombre se podía esconder un
peligroso terrorista cibernético y le interrogaron.
Una veintena de guardias civiles se desplegaron para registrar el domicilio del
chico y se llevaron el ordenador con el que estudiaba. Eso pasaba el último 30
de septiembre después de que el chico hubiera enviado a tres empresas tres
correos electrónicos pidiendo que etiquetasen sus productos en catalán Si no lo
hacían -amenazaba- les bombardearía con más mensajes. Su abogado defensor
asegura que el chico no disponía de ningún programa para enviar correos de forma
masiva.
El letrado del adolescente defiende que la Guardia Civil habría tenido que
averiguar que no se trataba de un hacker sino que era sólo un chico con ciertos
conocimientos de informática. Su ordenador está, en estos momentos, en la
Audiencia Nacional y el chico ha tenido que ser visto por un médico ya que
padecía ansiedad después de haber sido interrogado en Blanes.
"Sólo quería conseguir que un par de cadenas de supermercados y una empresa de
leche etiquetaran sus productos en catalán". No es nada ilegal ya que la Ley de
Política Lingüística establece que, como mínimo, los productos han de ser en
catalán. El chico no quería que no se presentasen etiquetados en castellano sino
que defendía su lengua materna, interpreta el abogado del chico.
Probablemente, el magistrado no estaría al corriente de las aventuras del joven
mago Harry Potter y desconocía, por tanto, qué es el Ejército del Fénix. El
magistrado que instruye el caso del joven de Lloret es el mismo que investiga si
los cocineros vascos Arzak, Subijana, Arguiñano y Berasategui pagaron el llamado
impuesto revolucionario.
