Y corría la sangre como una estatua rota por las habitaciones

       I

…Pues la encina, ¿qué sabría
de la muerte sin mí?

CLAUDIO RODRÍGUEZ

Y corría la sangre como una estatua rota por las habitaciones
mientras aullaban los príncipes sapos y los armiños se
        escondían entre el trigo
y corría la sangre como una estatua rota en el oro del musgo
        y de la nieve
y potros como pajes delgadísimos se quemaban sobre la
        tierra espesa
y el unicornio joven hablaba de arte y prefería a Tiépolo y
        todo era pálido y cortés
y corría la sangre más niña sobre cabalgaduras encendidas
y los dulces lebreles inventaban el fuego pulsando caza
         calcinada, ardor y soledad.
Se tiñeron los muros de cárdeno cruel, las murallas del
         mundo de un rojo que no existe,
y caían mis manos como presas y víctimas,
sollozaban por ellas los topos en mística ceguera y los
        lagartos.
Y fue la sangre pureza potencial,
dolor, ciencia y heráldica violenta
mientras las águilas dormían la primavera lejana.


Blanca Andreu


Báculo de Babel (1982)  
Claudio Rodríguez - Pues la encina, ¿qué sabría

Selección de poemas y versiones proporcionadas por Dina Posada. Acceda aquí a la selección de sus poemas en nuestro sitio.

Incluido en El sueño oscuro. Poesía reunida 1980-1989. Poesía Hiperión. Colección dirigida por Jesús Munárriz. Primera edición, marzo 1994. ISBN: 84-7517-403-5


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