Nadie escuche mi voz y triste acento

Nadie escuche mi voz y triste acento,
de suspiros y lágrimas mezclado,
si no es que tenga el pecho lastimado
de dolor semejante al que yo siento.

Que no pretendo ejemplo ni escarmiento
que rescate a los otros de mi estado,
sino mostrar creído y no aliviado
de un firme amor el justo sentimiento.

Juntóse con el cielo a perseguirme
la que tuvo mi vida en opiniones
y de mí mismo a mí como en destierro.

Quisieron persuadirme las razones
hasta que en el propósito más firme
fue disculpa del yerro el mismo hierro.

Juan de Tassis y Peralta
Conde de Villamediana


Soneto  

Incluido en Poesía impresa completa. Conde de Villamediana. Edición de José Francisco Ruiz Casanova. Cátedra Letras Hispánicas nº 320. Ediciones Cátedra. Madrid. 1990.

loslibros.com
amazon.com

loslibros.com
Casadellibro.com