SALMO XXII

    SALMO XXII

Pues le quieres hacer el monumento
en mis entrañas a tu cuerpo amado,
limpia, suma limpieza, de pecado,
por tu gloria y mi bien, el aposento.

Si no, retratarás tu nacimiento,
pues entrado en mi pecho disfrazado,
te verán en Pesebre acompañado
de brutos Apetitos que en mí siento.

Hoy te entierras en mí con propia mano,
que soy sepulcro, aunque a tu ser estrecho,
indigno de tu cuerpo soberano.

Tierra te cubre en mí, de tierra hecho;
la conciencia me presta su gusano;
mármol para cubrirte dé mi pecho.

Francisco de Quevedo y Villegas, antes de 1613



Heráclito Cristiano y Segunda Arpa a Imitación de la de David. Soneto
Otras Versiones: Posterior

Incluido en Poesía varia. Francisco de Quevedo. Ed. James O.Crosby. Ediciones Cátedra - Letras Hispánicas, nº 134. Undécima edición. 1997.


amazon.com

loslibros.com
Casadellibro.com