RIMA XVIII

    RIMA XVIII

   Fatigada del baile,
encendido el color, breve el aliento,
  apoyada en mi brazo,
del salón se detuvo en un extremo.

  Entre la leve gasa
que levantaba el palpitante seno,
  una flor se mecía
en compasado y dulce movimiento.

  Como en cuna de nácar
que empuja el mar y que acaricia el céfiro,
  tal vez allí dormía
al soplo de sus labios entreabiertos.

  ¡Oh, quién así —pensaba—
dejar pudiera deslizarse el tiempo!
¡Oh, si las flores duermen,
  qué dulcísimo sueño!

Gustavo Adolfo Bécquer


Libro de los gorriones (nº6)   nº7 nº5
Rimas (Edición 1871)   Rima XIX Rima XVII
Recitado por Antonio Mula Franco Recitado por Antonio Mula Franco

Incluido en: Rimas y Leyendas. Gustavo A. Bécquer. Ed. Francisco López Estrada y Mª Teresa López García-Berdoy. Colección Austral 403, primera edición de 1997. ESPASA CALPE S.A.

amazon.com
amazon.com

loslibros.com
Casadellibro.com