EL ESPINO

       EL ESPINO

El espino prende a una roca
su enloquecida contorsión,
y es el espíritu del yermo,
retorcido de angustia y sol.

La encina es bella como Júpiter,
y es un Narciso el mirto en flor.
A él lo hicieron como a Vulcano,
el horrible dios forjador.

A él lo hicieron sin el encaje
del claro álamo temblador,
porque el alma del caminante
ni le conozca la aflicción.

De las greñas le nacen flores.
(Así el verso le nació a Job.)
Y como el salmo del leproso,
es de agudo su intenso dolor.

Pero aunque llene el aire ardiente
de las siestas su exhalación,
no ha sentido en su greña oscura
temblarle un nido turbador...

Me ha contado que me conoce,
que en una noche de dolor
en su espeso millón de espinas
magullaron mi corazón.

Le he abrazado como a una hermana,
cual si Agar abrazara a Job,
en un nudo que no es ternura,
porque es más ¡desesperación!

Gabriela Mistral


Desolación (1922) Naturaleza

Incluido en Antología poética. Gabriela Mistral. Edición de Hugo Montes Brunet. Clásicos Castalia - 226. Editorial Castalia


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Y en Obra poética. I parte. Desolación / Ternura / Tala / Lagar I. Gabriela Mistral. Colección Joyas de la Literatura Castellano y Lusoparlante. Editorial Complutense. Asociación de la Prensa Hispanoamericana. ISBN 8489784868


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