SOBRE NAVEGANTES SOLITARIOS

    SOBRE NAVEGANTES SOLITARIOS

A Lucila Velásquez

Los dispositivos de los barcos para la navegación solitaria funcionan con frecuencia a destiempo. Las técnicas de recepción, por ejemplo, no identifican sino a sombras. Las señales de satélite vuelan en órbitas tan bajas que el ecuador está siempre distante y las sondas acústicas no miden profundidades sino abismos insondables. En alta mar, cuando los lugares son siempre los mismos, el navegante solitario es el único ser que en el planeta, fuera de la gran ballena, se alimenta de resonancias: cada andrajo del océano puede ser la última visión

Gustavo Pereira



Oficio de partir (1999)  

Versión incluida en el sitio web de Pablo Mora. Visítelo aquí.