SONETO XXXV

    SONETO XXXV

Mario, el ingrato amor, como testigo
de mi fe pura y de mi gran firmeza,
usando en mí su vil naturaleza,
que es hacer más ofensa al más amigo;

teniendo miedo que si escribo o digo
su condición, abato su grandeza;
no bastando su fuerza a mi crüeza
ha esforzado la mano a mi enemigo.

Y ansí, en la parte que la diestra mano
gobierna. y en aquella que declara
los conceptos del alma, fui herido.

Mas yo haré que aquesta ofensa cara
le cueste al ofensor, ya que estoy sano,
libre, desesperado y ofendido.


Garcilaso de la Vega



   Sonetos    
Facsímil   Edición Facsímil Obras de Garci Lasso con anotaciones de Fernando de Herrera

Incluido en Poesía Completa. Garcilaso de la Vega. Ed. Juan Francisco Alcina. Colección Austral A96, tercera edición de junio de 1995. ESPASA CALPE S.A.

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