Antonio Machado

Antonio Machado (1875-1939)

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MENÚ DE POEMAS (por TÍTULO y primer verso)

A DON MIGUEL DE UNAMUNO

A DON RAMÓN DEL VALLE-INCLÁN

A JOSÉ MARÍA PALACIO

A JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

A JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

A LA DESIERTA PLAZA

A LA MUERTE DE RUBÉN DARÍO

A ORILLAS DEL DUERO

A quien nos justifica nuestra desconfianza

A UN NARANJO Y A UN LIMONERO. VISTOS EN UNA TIENDA DE PLANTAS Y FLORES

A UN OLMO SECO

A UN VIEJO Y DISTINGUIDO SEÑOR

Abril florecía

ACASO...

¡Ah, cuando yo era niño

Al borde del sendero un día nos sentamos

Al borrarse la nieve, se alejaron

Al fin, una pulmonía

AL LIBRO "NINFEAS", DEL POETA JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

AL MAESTRO "AZORÍN" POR SU LIBRO CASTILLA

AL MAESTRO RUBÉN DARÍO

Al olmo viejo, hendido por el rayo

Algunos lienzos del recuerdo tienen

Allá, en las tierras altas,

Amada, el aurea dice

AMANECER DE OTOÑO

Anoche cuando dormía

Anoche soñé que oía

Ante el pálido lienzo de la tarde

Arde en tus ojos un misterio, virgen

¡Ay del que llega sediento

Ayer soñé que veía

Bueno es saber que los vasos

Cabeza meditadora

Caminante, son tus huellas

CAMINOS

CAMINOS

CAMPO

CAMPOS DE SORIA

Cantad conmigo a coro: Saber, nada sabemos

CANTE HONDO

Como atento no más a mi quimera

CONSEJOS

COPLAS ELEGÍACAS

COPLAS MUNDANAS

Corazón, ayer sonoro

Cosas de hombres y mujeres

Crear fiestas de amores

Crece en la plaza en sombra

Cuando murió su amada

Cuatro cosas tiene el hombre

Daba el reloj las doce... y eran doce

De diez cabezas, nueve

De la ciudad moruna

De lo que llaman los hombres

DEL PASADO EFÍMERO

Deletreos de armonía

Desde el umbral de un sueño me llamaron...

Desgarrada la nube; el arco iris

Desnuda está la tierra

Dice la esperanza: un día

Dice la razón: Busquemos

Dicen que el ave divina

¿Dices que nada se crea?

¿Dices que nada se crea?

Dices que nada se pierde

¿Dices que nada se pierde?

Dios no es el mar, está en el mar, riela

Discutiendo están dos mozos

¿Dónde está la utilidad

El acusado es pálido y lampiño

EL CADALSO

El casca-nueces-vacías

El casco roído y verdoso

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA

EL DIOS IBERO

El Dios que todos llevamos,

El hada más hermosa ha sonreído

El hombre, a quien el hambre de la rapiña acucia

El hombre de estos campos que incendia los pinares

El hombre es por natura la bestia paradójica

El hombre sólo es rico en hipocresía

EL HOSPICIO

El limonero lánguido suspende

EL MAÑANA EFÍMERO

EL POETA

El poeta es jardinero. En sus jardines

EL POETA RECUERDA LAS TIERRAS DE SORIA

El primero es Gonzalo de Berceo llamado

El que espera desespera,

EL ROJO SOL DE UN SUEÑO EN EL ORIENTE ASOMA

El sol es un globo de fuego

El sueño bajo el sol que aturde y ciega

EL TREN

EL VIAJERO

ELEGÍA DE UN MADRIGAL

EN ABRIL, LAS AGUAS MIL

EN EL ENTIERRO DE UN AMIGO

En estos campos de la tierra mía

En la desnuda tierra del camino

En medio de la plaza y sobre tosca piedra

En preguntar lo que sabes

En una tarde clara y amplia como el hastío

¡Encinares castellanos

Era un niño que soñaba

Era una mañana y abril sonreía

Era una noche del mes

Eran ayer mis dolores

Érase de un marinero

¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo

Es el hospicio, el viejo hospicio provinciano

Es el mejor de los buenos

Es la tierra de Soria árida y fría

Es mediodía. Un parque.

Es una forma juvenil que un día

Es una hermosa noche de verano.

Es una tarde cenicienta y mustia,

Es una tarde mustia y desabrida

Está en la sala familiar, sombría

Está la plaza sombría

Esta leyenda en sabio romance campesino

Este amor que quiere ser

Este donquijotesco

Este hombre del casino provinciano

Este noble poeta, que ha escuchado

FANTASÍA DE UNA NOTA DE ABRIL

FANTASÍA ICONOGRÁFICA

Fe empirista. Ni somos ni seremos

Francisco a Pedro Salinas:

Fue una clara tarde, triste y soñolienta

Galerías del alma... ¡El alma niña!

GLOSA

Guitarra del mesón que hoy suenas jota

HASTÍO

Hacia un ocaso ardiente

Hay dos modos de conciencia:

He andado muchos caminos,

Heme aquí ya, profesor

HORIZONTE

Hoy buscarás en vano

Húmedo está, bajo el laurel, el banco

Igual que el ballestero

INTRODUCCIÓN A LOS SUEÑOS

INVENTARIO GALANTE

JARDÍN

La aurora asomaba

La calle en sombra. Ocultan los altos caserones

La calva prematura

La casa tan querida

La envidia de la virtud

La España de charanga y pandereta,

La Mancha y sus mujeres... Argamasilla, Infantes

La mano del piadoso nos quita siempre honor

LA MUJER MANCHEGA

LA NORIA

La plaza y los naranjos encendidos

La primavera besaba

LA SAETA

La tarde caía

La tarde está muriendo

La tarde todavía

LA TIERRA DE ALVARGONZÁLEZ

La venta de Cidones está en la carretera

La vida hoy tiene ritmo

Las abejas de las flores

Las ascuas de un crepúsculo morado

LAS ENCINAS

LAS MOSCAS

Lejos de tu jardín quema la tarde

Leyendo un claro día

Llamó a mi corazón, un claro día

LLANTO DE LAS VIRTUDES Y COPLAS POR LA MUERTE DE DON GUIDO

Los árboles conservan

LOS OLIVOS

LOS SUEÑOS

LOS SUEÑOS MALOS

LUZ

Luz del alma, luz divina

Maldiciendo su destino

Me dijo un alba de la primavera:

Me dijo una tarde

Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día

¿Mi amor? ... ¿Recuerdas, dime,

¿Mi corazón se ha dormido?

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla

Mientras la sombra pasa de un santo amor, hoy quiero

Mirad: el arco de la vida traza

Mirando mi calavera

MIS POETAS

Morir... ¿Caer como gota

Naranjo en maceta, ¡qué triste es tu suerte!

Ni vale nada el fruto

No extrañéis, dulces amigos

NOCHE DE VERANO

NOVIEMBRE 1913

Nuestras horas son minutos

Nuestras vidas son los ríos,

—Nuestro español bosteza.

Nunca perseguí la gloria

¡Oh, dime, noche amiga, amada vieja,

¡Oh fe del meditabundo!

¡Oh, figuras del atrio, más humildes

¡Oh, la saeta, el cantar

Oh Soria, cuando miro los frescos naranjales

¡Oh tarde luminosa!

¡Ojos que a la luz se abrieron

ORILLAS DEL DUERO

ORILLAS DEL DUERO

OTRO VIAJE

Palacio, buen amigo,

¿Para qué llamar caminos

PARÁBOLAS

PARERGÓN

Pasan las horas de hastío

PASCUA DE RESURRECCIÓN

Pegasos, lindos pegasos,

POEMA DE UN DÍA. MEDITACIONES RURALES

Poned sobre los campos

POR EL LIBRO "PRESAGIOS"

POR TIERRAS DE ESPAÑA

PRELUDIO

¡Primavera soriana, primavera

PROVERBIOS Y CANTARES

RECUERDO INFANTIL

Recuerdo que una tarde de soledad y hastío

RECUERDOS

RENACIMIENTO

RETRATO

Sabe esperar, aguarda que la marea fluya

Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario

Se le vio, caminando entre fusiles

Señor, me cansa la vida

Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería

¿Será tu corazón un harpa al viento

¿Sevilla?... ¿Granada?... La noche de luna

Sí, cada uno y todos sobre la tierra iguales:

Si era toda en tu verso la armonía del mundo

Si yo fuera un poeta

Siempre fugitiva y siempre

Siendo mozo Alvargonzález,

Sobre la limpia arena, en el tartesio llano

Sobre la tierra amarga

SOL DE INVIERNO

Son de abril las aguas mil

Sonaba el reloj la una

Soñé a Dios como una fragua

Soñé que tú me llevabas

SUEÑO

SUEÑO

SUEÑO

SUEÑO INFANTIL

Tal vez la mano, en sueño

Tarde tranquila, casi

Te he visto, por el parque ceniciento

¡Tenue rumor de túnicas que pasan

¡Teresa, alma de fuego

Tierra le dieron una tarde horrible

¡Tocados de otros días

Todo hombre tiene dos

Todo pasa y todo queda

TRES CANTARES ENVIADOS A UNAMUNO EN 1913

Tus ojos me recuerdan

Un año más. El sembrador va echando

UN CRIMINAL

Un libro de amores

UN LOCO

Una clara noche

Una larga carretera

Una noche de verano

Una tarde parda y fría

¡Verdes jardinillos

¡Viejos olivos sedientos

Virtud es la alegría que alivia el corazón

Vosotras, las familiares

Y era el demonio de mi sueño, el ángel

¡Y esos niños en hilera

¿Y ha de morir contigo el mundo mago

Y nada importa ya que el vino de oro

Y podrás conocerte recordando

Ya en los campos de Jaén

Ya hay un español que quiere

Ya noto, al paso que me torno viejo

¡Ya su perfil zancudo en el regato

Yo amo a Jesús, que nos dijo:

Yo, como Anacreonte

Yo era en mis sueños, don Ramón, viajero

Yo escucho los cantos

Yo he visto garras fieras en las pulidas manos

Yo meditaba absorto, devanando

Yo, para todo viaje

Yo voy soñando caminos