A TÁNTALO

      A TÁNTALO

Castiga el cielo a Tántalo inhumano,
que en impia mesa su rigor provoca,
medir queriendo en competencia Ioca
saber divino con engaño humano.

Agua en las aguas busca, y con la mano
el árbol fugitivo casi toca;
huye el copioso Erídano a su boca
y en vez de fruta aprieta el aire vano.

Tú, qu'espantado de su pena admiras
qu'el cercano manjar en largo ayuno
al gusto falte y a la vista sobre,

¿Cómo de muchos Tántalos no miras
ejemplo igual? Y si cudicias uno,
mira al avaro en sus riquezas pobre.


Juan de Arquijo

Algunas versiones lo intitulan «LA AVARICIA».


Soneto  

Incluido en Obra poética. Juan de Arguijo. Edición de Stanko B. Vranich. Clásicos Castalia 40. Editorial Castalia.

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