XV

      XV

En las tardes brumosas del invierno,
cuando el sol taciturno, paso a paso
va cayendo en las sombras del ocaso
como envuelto en las llamas de un infierno,

abro las mustias alas y me cierno
por la infinita bóveda al acaso,
falto de luz y de vigor escaso,
presa de las nostalgias de lo eterno.

Y subo, subo, y cuando el ojo mío
descubre entre los velos de la noche
mi supremo ideal, en el vacío

una mano brutal mis olas cierra
y caigo... sin una ¡ay! sin un reproche,
sobre el fangal inmundo de la tierra.

Julio Flórez



   Soneto    

Visítelo en el sitio de Julio Flórez Rea, donde Alejandro Zuleta Rojas nos ofrece una extensa colección de poemas de este gran poeta, cuya obra es de tan difícil acceso: