Madrugada

      Madrugada

Jugos del cielo mojan la madrugada de la ciudad violenta.
Ella respira por nosotros.

Somos los que encendimos el amor para que dure,
para que sobreviva a toda soledad.

Hemos quemado el miedo, hemos mirado frente a frente al dolor
antes de merecer esta esperanza.

Hemos abierto las ventanas para darle mil rostros.


Juan Gelman


Velorio del solo (1961)  

Incluido en Debí decir te amo. Sus mejores poemas de amor. Antología Personal. Juan Gelman. Editorial Planeta. Poesía Planeta. Madrid. 1997.


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