Pequeñez de las grandezas humanas

  Pequeñez de las grandezas humanas

Salgo del Betis a la ondosa orilla
cuando traslada el sol su nácar puro
al polo opuesto, y en el cielo obscuro
la luna ya majestüosa brilla.

Entre la opaca luz su honor humilla
la soberbia Ciudad, y el roto muro
que al rigor de los siglos mal seguro
reliquia funeral ciñe a Sevilla.

Pierde en la sombra su grandeza ufana
la altiva población y sus despojos *
lúgubres se divisan y espantables.

Fía, Licino, en la grandeza humana,
contémplala en la noche de sus gozos, *
y los verás medrosos miserables.


Juan Pablo Forner y Segarra



   Sonetos    
Versión Polt
Facsímil Poesías Inéditas de Félix Mª Samaniego. Ms. 3.751 de la Biblioteca Nacional

* Los versos sueltos de los tercetos sugieren un error del copista. Cueto resuleve el primero de esta forma:

              Pierde en las sombras su grandeza ufana;
              la altiva población, y sus destrozos
              lúgubres se divisan y espantables.

Considerando exclusivamente este manuscrito, quizás el error resida en gozos y no en despojos, puediendo quedar el segundo terceto así:

              Fía, Licino, en la grandeza humana,
              contémplala en la noche de sus ojos,
              y los verás medrosos miserables.

Versión de Luis Salas a partir de la reproducción digital de la Biblioteca Virtual Cervantes del manuscrito 3.751 (Poesías Inéditas de Félix María de Samaniego) de la Biblioteca Nacional de España (Madrid).