LA LUNA

    LA LUNA

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.


Jaime Sabines



Otros poemas sueltos (1973-1994)  
Canción. Joan Manuel Serrat Canción: Joan Manuel Serrat (català)

Visor Libros trae cuando se han dormido, en el verso 12.

Incluido en el siguiente sitio web:



Y en Uno es el poeta. Antología Jaime Sabines. Edición de Carmen Alemany Bay. Colección Visor de Poesía. Madrid. 2001.


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