Soneto. Rodrigo

  Soneto
  Rodrigo

Cesa en la octava noche el ronco estruendo
de la sangrienta, militar porfía:
el campo godo destrozado ardía
con llama, que descubre estrago horrendo.
 
Rodrigo en tanto, su peligro viendo,
por ignorada senda se desvía,
y muerto Orelia, entre la sombra fría,
herido y débil se acelera huyendo.
 
En vano el Lete con raudal undoso
el paso estorba al príncipe, a quien ciega
de cadena o suplicio el justo espanto.
 
Surca las aguas. Cede al poderoso
ímpetu, espira el infeliz; y entrega
el cuerpo al fondo, a la corriente el manto.

Leandro Fernández de Moratín


   Autógrafo Leandro Fdez. Moratín Manuscrito 12.963-34 BNE    
Facsímil Manuscrito 12.963-34 de la Biblioteca Nacional

Versión de Luis Salas a partir de la reproducción digital de la Biblioteca Virtual Cervantes del manuscrito 12.963-34 (Poesías varias de D. Leandro Fernández de Moratín. Autógrafo de Leandro Fernández Moratín) de la Biblioteca Nacional de España (Madrid).