MIEDO A LA VIDA

       MIEDO A LA VIDA

Tengo miedo, Señor, pero no de la noche,
tampoco de la sombra, menos de la tiniebla;
es miedo de la aurora —refulgente derroche—
como miedo del mundo, cuando el mundo se puebla.

Tengo miedo, Señor, no por valerme sola
ni por triste aislamiento o apartado retiro,
tengo miedo a la gente, a la imponente ola,
el vaivén de los seres en asfixiante giro.

Tengo miedo, Señor, de enfrentarme a la vida
con tantas exigencias, compromisos, deberes;
de no cumplir Contigo, no ser agradecida,
dejándome llevar de errados procederes.
Y temiendo en el día naturales contiendas,
te ruego: oye mi voz para que me defiendas.

Marilina Rébora


   No me llames poeta (2001) IV. DIÁLOGO CON DIOS   

Visite la página de Marilina Rébora.

Incluido en No me llames poeta. Albora, Buenos Aires, 2001. I.S.B.N. 987-988-72-0-4.