LAGO MAYOR

  LAGO MAYOR

Al pedir el boleto hay que “impostar” la voz.

¡ISOLA BELLA! ¡ISOLA BELLA!

Isola Bella, tiene justo el grandor que queda bien, en la tela que pintan las inglesas.

Isola Bella, con su palacio y hasta con el lema del escudo de sus puertas de pórfido:

“HUMILITAS”

¡Salones! Salones de artesonados tormentosos donde cuatrocientas cariátides se hacen cortes de manga entre una bandada de angelitos.

“HUMILITAS”

Alcobas con lechos de topacio que exigen que quien se acueste en ellos se ponga por lo menos una “aigrette” de ave de paraíso en el trasero.

“HUMILITAS”

Jardines que se derraman en el lago en una cascada de terrazas, y donde los pavos reales abren sus blancas sombrillas de encaje, para taparse el sol o barren, con sus escobas incrustadas de zafiros y de rubíes, los caminos ensangrentados de amapolas.

“HUMILITAS”

Jardines donde los guardianes lustran las hojas de los árboles para que al pasar, nos arreglemos la corbata, y que —ante la desnudez de las Venus que pueblan los boscajes— nos brindan una rama de alcanfor...

¡ISOLA BELLA!...

Isola Bella, sin duda, es el paisaje que queda bien, en la tela que pintan las inglesas.

Isola Bella, con su palacio y hasta con el lema del escudo de sus puertas de pórfido:

“HUMILITAS”

Pallanza, abril, 1922.


Oliverio Girondo


Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922)  

Incluido en Obra. Oliverio Girondo. Editorial Losada. Buenos Aires. 1968. ISBN 9500304015.