TRISTE, MUY TRISTEMENTE...

    TRISTE, MUY TRISTEMENTE...

Un día estaba yo triste, muy tristemente
viendo cómo caía el agua de una fuente.

Era la noche dulce y argentina. Lloraba
la noche. Suspiraba la noche. Sollozaba
la noche. Y el crepúsculo en su suave amatista,
diluía la lágrima de un misterioso artista.

Y ese artista era yo, misterioso y gimiente,
que mezclaba mi alma al chorro de la fuente.

Rubén Darío, 1916



Poesías sueltas entre 1912 y 1916  
Recitado por Juan Gelman Recitado por Juan Gelman

Incluido en Poesía. Rubén Darío. Introducción y selección de Jorge Campos. Alianza Editorial. Madrid. El Libro de Bolsillo. Nº 666.

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