Cantaba como un canario

    ABROJOS - XVIII

Cantaba como un canario
mi amada alegre y gentil,
y danzaba al son del piano,
del oboe y del violín.
Y era el ruido estrepitoso
de su rítmico reír,
eco de áureas campanillas,
són de lira de marfil,
sacudidas en el aire
por un loco serafín.
Y eran su canto, su baile,
y sus carcajadas mil,
puñaladas en el pecho,
puñaladas para mí,
de las cuales llevo adentro
la imborrable cicatriz.

Rubén Darío, 1886



Abrojos (1887)  

Incluido en Obras Poéticas Completas. Rubén Darío. Ordenación y prólogo de Alberto Ghiraldo. M. Aguilar - Editor. Madrid. 1937