¿Que por qué así? No es muy dulce

    ABROJOS - LVIII

¿Que por qué así? No es muy dulce
la palabra, lo confieso.
Mas, de esa extraña amargura
la explicación está en esto:
después de llorar mis lágrimas
ásperas como el ajenjo,
me alborotó el corazón
la tempestad de mis nervios.
Siguió la risa al gemido,
y a la iracundia el bostezo,
y a la palabra el insulto,
y a la mirada el incendio;
por la puerta de la boca
lanzó su llama el cerebro,
y en aquella noche oscura,
y en aquel fondo tan negro,
con la tempestad del alma
relampagueó el pensamiento,
y les salieron espinas
a las flores de mis versos.

Rubén Darío, 1886



Abrojos (1887)  

Incluido en Obras Poéticas Completas. Rubén Darío. Ordenación y prólogo de Alberto Ghiraldo. M. Aguilar - Editor. Madrid. 1937