PARA UNA TEOLOGÍA DEL INSOMNIO

    PARA UNA TEOLOGÍA DEL INSOMNIO

Minuciosamente sueño a Dios durante el día
para por la noche poder creer que me perdona.

Desde la culpa de no ser feliz, de no haberlo sido,
desencuaderno mis ojos huecos y de sobras sé
que no dormir es un rastro del infierno.

Santiago Montobbio



   Hospital de Inocentes (1989)