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El taller es
el rincón favorito del artesano, su santuario
particular, donde las maderas, los pegamentos y los
barnices obran el milagro cobrando vida propia y
convirtiéndose en herramientas con las que los músicos
transmiten alma y sentimiento. En el taller de D. Justo,
se trabaja mimando cada detalle para que la magia se
haga posible.
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D. Justo ha
querido transmitir su sabiduría y experiencia,
encontrando en sus hijos, Alfonso y Rosmery, a sus
mejores alumnos que sin duda algún día, sabrán ser
cadena en el tiempo y hacer perdurar las enseñanzas que
un día su padre recibiera de su abuelo en su querido
Apurinac. |
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El fileteado
es el colofón que realza la belleza de las guitarras al
mas puro estilo clásico. Cada guitarra que sale del
taller de D. Justo Baca es garantía de satisfacción del
mas exigente concertista y cada detalle es sinónimo de
unos deberes bien hechos con la paciencia y el tiempo
que toda joya precisa. |
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La calidad de
los materiales es parte del secreto para lograr
resultados excelentes en los instrumentos de D. Justo.
En esta instantánea podemos apreciar el equilibrio entre
las betas de la tapa armónica. Su mínima
separación, su homogeneidad y su perfecto paralelismo
entre sí, denotan la longevidad de la madera y su
idoneidad para cubrir las necesidades mas exigentes del
mejor instrumento. |
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La
experiencia de los años, el cariño puesto en su trabajo
y los conocimientos adquiridos en este tiempo, hacen de
D. Justo una figura a tener presente entre los mejores
artesanos de Perú. Prueba irrefutable de ello se
encuentra en cada uno de sus instrumentos. Sin duda
hechos con el corazón y el amor de quien se entrega en
lo que hace. |
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Aunque
atendiendo siempre a estándares que rezan con su propio
sello y forman parte de su hacer, la variedad e
innovación, no son problema cuando se trata de hacer
volar la vena creativa. Es posible hacer realidad
cualquier sueño y personalizar cada instrumento para que
goce de todas las exigencias de su futuro dueño. |
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Lejos de la
fabricación en serie y el mercantilismo, cada
instrumento es obra única e irrepetible, elaborada a
mano y con procesos totalmente artesanales como mandan
los cánones del buen hacer en la luthería. |
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| Después del
acabado del instrumento, llega la delicada labor
del barnizado y lacado como lustre y
garantía para protección y conservación del mismo,
realzando al tiempo la belleza de la obra acabada y
lista para ser disfrutada.
Este proceso, es sin duda, uno de los secretos mejor
guardados. En el caso de D. Justo se puede afirmar que
la técnica es exquisita, con acabados sólidos sin mermar
por ello calidad al sonido. |
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