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No solo fueron
lecciones técnicas las recibidas por Fortea de Tarrega sino, también,
amor a la música en general, dedicación docente, humanidades...
De
esta época tan solo se conservan algunas cartas de Tarrega dirigidas a Daniel
Fortea. Una nos da a entender que Fortea dirigía una rondalla en Castellón.
En
Valencia, Fortea pasaba temporadas frecuentando una tertulia musical a la cual
asistían los mas prestigiosos guitarristas, aficionados y demás amigos y
curiosos. Las sesiones se celebraban en el estanco del guitarrista aficionad
Miguel Loscos, cerca del río Turia, en la plaza del Príncipe El sistema de
reuniones era similar a lo que sucedía en el establecimiento de Léon Farre en
Barcelona, a donde acudían a escuchar a Tárrega.
Aquí, en el
estanco de Loscos, llegó a asistir un niño, gran amante de la Música y que luego
sería el más prestigioso pianista de los tiempos modernos: José Iturbi.
Al
morir Tarrega, Fortea se instala en Madrid siendo resonantes éxitos sus
actuaciones en el Teatro de la Comedia, Ateneo y Circulo de Bellas Artes, entre
otros. Al mismo tiempo crea su propia academia de guitarra y los fundamentos de
lo que habría de ser su famosa " Biblioteca Fortea", archivo-colección de obras
musicales publicadas, preferentemente, para guitarra. Esta magna colección de
partituras tendría una especial aceptación y difusión universal sin parangón
hasta la fecha.
El amor que Daniel Fortea manifestó en todo momento hacia Francisco
Tárrega tuvo su continuación hacia la familia de este, prestando todo tipo de
ayuda y consejo; así lo demuestran algunas cartas y escritos por Francisco, hijo
del preclaro guitarrista, desde Barcelona donde trabajaba como administrativo en
el Ayuntamiento de la Ciudad Condal.
unas cartas hacen referencia
al interés manifestado por Fortea respeto al estado de salud de su Maestro;
otras, muerto ya el de Villarreal, agradecen las gestiones llevadas a cabo por
Fortea encaminadas a la realización de ciertos actos en honor del mejor de los
guitarristas.
Durante los primeros tiempos de su estancia en la capital de España,
Daniel Fortea busca los recitales como aquello muy preciado que ofrece para
hacer valer sus virtudes intentando sentar la guitarra en esta plaza, donde
Tarrega no prodigó sus conciertos. Una vez considerado, por múltiples motivos,
un madrileño más, y cuando su nombre era archiconocido, Fortea da la impresión
de que rehuye las apariciones en publico para dedicarse a sus otras múltiples
facetas.
Los propios Reyes de España manifiestan su deseo de conocerle y
escucharle, a tal efecto se le prepara un saloncito en el Palacio Real como
siguiendo las instrucciones o el gusto del propio concertista. terminado el
recital la Reina Madre, Dª Maria Cristina de Borbón, comentó " Donde esta Fortea
no hace falta ninguna orquesta". Esta frase fue muy divulgada y comentada
por todo el país.
Su alteza Real, la infanta Isabel, cariñosamente conocida por "La
Chata", tuvo en muy alta estima a Fortea, tanto es así que, cuando
coincidían ambos en algún concierto o acto público, D.ª Isabel corría
solícitamente a saludar a nuestro artista. También se dice que S.A.R.
llamaba cariñosamente a Daniel con el diminutivo de "Forteita".
Precisamente, cuando se disponía Fortea a ser nombrado profesor de las infantas,
ocurrió el advenimiento de la Republica. Fue esta una de tantas y tantas
ocasiones en la que el Destino dio la espalda a tan genial músico y excelente
persona.
En
1934 se da un hecho anecdótico en la vida de Fortea: Serafín Ballesteros, quien
tendría mas tarde gran prestigio por sus estudios de filmación cinematográfica,
es gran aficionado a la guitarra y recibe clases periódicas del Maestro.
Serafín queda maravillado al escuchar los "Cuentos Infantiles" compuestos
por Fortea. Ya metido en el mundo del cine, Serafín tiene la idea de crear un
pequeño guión para la realización de una posterior película. La cinta llevó por
titulo" Un Cuento de Navidad". Aquí Daniel Fortea es el padre de una niña
bellísima; son pobres y llegan las fechas conmemorativas del nacimiento de
Jesús; la niña desea unos juguetes que el padre no puede adquirir, pero éste
duerme a la niña con el mejor de los obsequios: la música de guitarra.
La
citada película es muy corta y de argumento sencillo. Dirige el rodaje José Luis
Sáenz de Heredia.
Daniel
Fortea siguiendo el ejemplo de su Maestro, consagra su vida a la guitarra y a
enriquecer su propia personalidad; a honrar la memoria de quien tomó clases y
ejemplos interpretando en todo momento sus conciertos las obras del venerado
guitarrista y viviendo de modo tan similar que parecía una copia exacta. "
Fortea parecía un santo", nos dice Segundo Pastor, añade, muy emocionado:
"Cuando cayo enfermo fui avisado y , al llegar, el Maestro me tomó la mano
fuertemente y quiso decirme algo.... palabras que no salieron de su garganta o
que fueron tan débiles que me resultaron inaudibles.".
El propio Francisco Tarrega Rizo, en Interviú realizado por José del
Castillo, en "Solidaridad Nacional", de fecha 25 de Marzo de 1950,
manifiesta que los dos únicos continuadores del arte de Tarrega fueron Daniel
Fortea y Emilio Pujol. También apunta que estos dos grandes de la guitarra han
sido los únicos compositores que han aportado su genio creador al repertorio
mundial del instrumento con piezas de alto nivel artístico.
A partir de los años cuarenta las apariciones del distinguido hijo de
Benlloch son escasas, o por lo menos, no tienen la resonancia de antaño. hubo un
mal entendido, de matiz político, y viéndose el Maestro de tal modo implicado que
fue detenido y encarcelado injustamente. En Ocaña escribe bellas páginas
musicales de entre las que destaca la celebérrima "Balada", Opus 47, compuesta
el 12 de noviembre de 1947, producto de una sublime inspiración musical,
poética, espiritual....
Y fue un discípulo de Fortea quien intervino para que la injusticia
tuviera fin consiguiendo que este fuese puesto en liberta; se trata de Ramón
Roncal Gonzalo quien cuenta: " en una de mis visitas a Madrid me dijeron que
Fortea estaba encarcelado. Preguntando el motivo, vi que le habían liado
ciertos políticos que, con la excusa de escuchar un concierto privado,
realizaron una sesión clandestina en su casa. La policía fue enterada y todos
fueron detenidos".
El 5 de Marzo de 1953 muere en Castellón, como consecuencia de una
insuficiencia circulatoria aguda, en la casa nº 7 de la calle de Pelayo. La edad
que figura en su partida de defunción es de 75 años, lo cual demuestra que nació
el 1878.
En
el cementerio de Castellón, reposan sus restos mortales, tan cerca de los de
Francisco Tárrega, que es de suponer mantengan ambos diario, ininterrumpidamente
y eterno coloquio en la paz que Dios otorga a los espíritus sencillos,
bondadosos, sabios.. que supieron caminar en la vida, haciendo de la propia un
ejemplo a seguir en todos los aspectos.
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