EL RETO DE LA PERFECCIÓN
El hombre trabaja para perfeccionar
la Naturaleza. Tiene como misión hacer las cosas perfectas.
La empresa, colectivo de hombres
tiene, como mínimo, que cumplir con los siguientes requisitos si no quiere
desvirtuar su naturaleza:
- Generar
un producto o servicio lícito que la sociedad necesita, y ofrecerlo a un
precio razonable.
- Permitir
que los hombres que la integran realicen un trabajo que les satisfaga como
personas, respetando el valor irrepetible de cada uno de sus miembros,
remunerándoles de manera justa.
- Usar
el dinero como un medio para conseguir sus objetivos, no como un fin en sí
mismo.
- Practicar
una economía de los recursos: humanos y materiales, practicando la mesura
y la cordura con los recursos energéticos, el aprovechamiento de los
productos, etc.
- Respetar
a los clientes, proveedores, competidores, administraciones y otros
interlocutores, no engañando a nadie y tratando a los demás como a ella le
gustaría ser tratada.
- Respetar
unos horarios que permitan a cada persona adaptar sus necesidades
personales, familiares y laborales, tratando a cada persona de forma
individual y respetando sus particulares necesidades.
- Valorar
la diversidad como un bien enriquecedor para las personas que forman la
empresa. No aceptar ninguna discriminación por razón de edad, sexo, raza o
cualquier otra condición humana.