Batería de costa de PUNTA LLOBERA (Llucmajor)

Punta Llobera, también conocida como Cap Roig, es un saliente situado en la costa de Llucmajor, entre el cabo Regana y cabo Blanco, este último lugar localizado en el extremo S.E. de la bahía de Palma. En Punta Llobera se proyecta la instalación, en 1935, de una batería de costa para 4 cañones Ac. T.r. de 150 mm Munaiz-Argüelles. (según Orden Ministerial del 18/septiembre/1935).

perfil de munaiz sito en el Polígono de Btias de la Academia de Artilleria de Segovia.
cañón superviviente de Pta Llobera

El motivo de la creación de una nueva batería es que se pretende reforzar la escasa potencia de fuego de las obras de defensa existentes por entonces, además de servirles de protección. Todo esto se espera lograr dotando a la batería de medios más potentes, es decir, 4 cañones Ac. T.r. de 150mm Munaiz-Arguelles. Estos cañones no son nuevos, sino, como suele ser habitual, provendrán de otra batería ya existente: la batería baja del Fortín de Enderrocat.

A continuación, se hará un recorrido por la historia de la batería, para, a continuación, realizar una visita al interior de la misma.

Aprobado el nuevo proyecto de batería en la posición de Pta. Llobera el 25 de mayo de 1936, comienzan enseguida las obras, el 16 de junio de ese mismo año. En la memoria del proyecto constan todos los detalles relativos a la misma:

El lugar elegido se caracteriza por ser la prolongación de una loma, llamada de Escorca, de 115 m de cota que domina gran parte de la bahía de Palma e incluso Cabrera. El acceso a la batería desde el mar es posible, pero muy difícil, debido a lo escarpado de la costa: 80 m de cota en Cabo Blanco (Este), 105m en Regana (Oeste) y 88m en Pta. Llobera.

Al estar formado el terreno en gran parte por arenisca (roca caliza) y disponer de poca vegetación, se hace necesario que la batería esté enterrada, a fin de que no pueda ser vista ni desde el mar ni desde el aire. Para mejor ocultamiento, además, se usará hormigón gris no plano y con colorante para evitar el efecto de reflejo y para lograr el mimetismo con el terreno rocoso.

Se prevee construir cuatro explanadas en línea y paralelas a la costa (ocupando 130 m de longitud su frente), que constarán de dos salas de repuestos, albergando cada una, [según dispone el Reglamento de pieza y O.C. 26/07/1905], de 200 proyectiles, 200 vainas y 2500 kg de pólvora por cada pieza.

Los montacargas constarán de los dispositivos necesarios para que puedan funcionar tanto a mano como a motor.

Se levantará un cuartelillo-almacén tras la loma de Escorca, a 975 m. aproximadamente de la batería.

El 7 de enero de 1937 las explanadas ya están listas para realizar las pruebas de tiro. Artillada pues la batería, tan sólo restará dotarla de una estación telemétrica. El Regimiento de Artillería de Costa dispone en su Parque de Artillería de un telémetro tipo Zaragoza de base vertical para tales efectos.

Además, para que la batería pueda tirar hacia la playa de Campos, se necesita un telémetro auxiliar que se sitúa en la loma llamada de Escorca, junto al Puesto de Mando.

La orden para la dotación de estación telemétrica es dada por el Comandante Militar y aprobada en agosto, comenzándose las obras a finales de septiembre y siendo finalizadas en febrero de 1938.

Entre los meses de septiembre de 1939 y diciembre de 1940 se procede a las obras de cerramiento de la batería mediante una alambrada de alambre de espino y colocación de puertas en la barrera de entrada.

En 1941 se extrae una de las piezas Munaiz-Arguelles, para ser enviada junto con dos más provenientes de otras baterías de costa (Illetas y Alfonso XIII), a Ceuta.

En 1943 se da la orden para su enmascaramiento, que no será llevado a cabo y finalizado hasta 1945, aunque en tan sólo 8 días (se trata de pintar el hormigón de las explanadas, poner redes de cuerda y plantar árboles). Muy parecida suerte corren las obras destinadas a poner solución al problema de filtraciones de aguas pluviales en la sala de repuestos de las piezas 3ª y 4ª (mediante colocación de uralita), que no disponen de cámara de aire por quitar ésta demasiado espacio. Pese a la orden de redacción del presupuesto dada en mayo de 1943, el correspondiente proyecto no es aprobado hasta marzo del año siguiente, comenzando las obras a finales de año y acabándose en febrero de 1945. [Sin embargo, es una medida que no soluciona el problema por completo, pues vuelve a hacerse mención al mismo en 1953].

En 1944 se decide que los locales de Oficiales y clases de servicio ya existentes pasen a ser para uso de los Suboficiales solteros. En consecuencia será necesario construir un local nuevo para albergar a los Oficiales solteros, Jefe de la batería y P.M del Grupo.

También se construirá una caseta para suboficiales solteros de la P.M del Grupo de baterías.

Igualmente en 1944 y con motivo de poder emplear proyectiles de alto explosivo, se ensanchan los pozos de montacargas (también en Enderrocat): las bocas de entrada y salida pasan de tener 15 a 20 cm, y se ha de ensanchar todo el recorrido que permite al proyectil ascender hasta la pieza. Esta vez todo se ejecutará con la máxima celeridad: se redacta la orden presupuestaria el 8 de junio, es aprobada el 19 del mismo mes, comenzadas las obras en 7 de septiembre y acabadas el 15 de noviembre.

Entre este mismo año y 1945, la batería, que ya dispone de estación de telémetro y puesto de mando, comienza las obras para ser dotada de una galería de enlace entre el puesto del Telémetro y la batería, así como, en el mismo trayecto de la nueva galería, construir dos nuevos locales: una estación calculadora (provista de un pozo de acceso y ventilación) y una sala de máquinas (con pozo de ventilación únicamente).

En 1946 ya están terminados y se proyecta añadir un P.C. (Puesto de Cálculo??) al lado del puesto de Telémetro. La existencia de este nuevo local protegido exigirá realizar un nuevo tramo de galería de ventilación. Además, la Sala de Máquinas no está completada en cuanto a su interior. Todas estas obras concernientes a la Dirección de Tiro, estarán terminadas en 1950.

En 1948 hay constancia de una residencia de oficiales solteros y otra de suboficiales solteros, situadas inmediatamente detrás de las explanadas de las piezas. Esta ubicación tan cercana a los cañones creará algunos problemas: en 1960, a raiz de los disparos efectuados con la 3ª pieza, se han de reparar los cielos rasos de la residencia de oficiales debido a la formación de grietas.

En la década de los años 50, tan sólo se producen obras menores: reparación de cisternas rotas, de instalación de agua, de ampliación de cuartos de aseo, etc.

En 1958 los cuatro cañones que componen la batería están en situación de En Reserva .a.; situación que continúa sin cambios hasta 1965.

Desde que se abandonó la Bía. de 305 de Cabo Blanco (otoño 1996) permanece sin guardia.

A continuación entramos de visita a lo que queda de la instalación subterránea de la batería. Si no recuerdas su historia, puedes volver al recorrido histórico.

 

Existen dos maneras de entrar en la batería subterránea: desde el puesto del Telémetro, situado en la misma costa; o desde la entrada camuflada como casa de aperos, situada en el interior, junto a la carretera.

Entramos a través de la costa: en el filo del acantilado, encontramos una escalera formada por peldaños excavados en la roca que nos conducen hasta una especie de garita formada por piedras de marés que la camuflan perfectamente con el entorno.

Garita camuflada
Bajada hasta el interior de la Batería, vista desde abajo.

En el suelo de esta garita hay una escala de mano (no una de caracol con estructura de hormigón, como aparece en los planos) formada por hierros clavados en la pared de un foso de unos 9 m de profundidad. Bajando por éstos, llegamos a una amplia habitación dividida en dos en su ancho por medio de una delgada pared, formando dos recintos pequeños: la sala de alojamiento del Cuerpo de Guardia y el Puesto del Telémetro.

Se sale de esta sala (compuesta por dos habitaciones) por una puerta de madera pintada de verde, hacia un pequeño corredor de techo semiabovedado que conduce a dos direcciones: a otra habitación similar a la del telémetro, situada también mirando al mar; y hacia un profundo pasillo hacia el interior de la batería.
La habitación con vistas al mar es idéntica a la abandonada, excepto en su contenido: no hay un macizo de hormigón en el centro de su suelo, ni indicaciones en el techo. Se trata de la sala de Puesto de Control o de Mando, construída posteriormente a la del Telémetro (en 1938)
Aquí se hallaban los anteojos de observación y los aparatos accesorios de la Dirección de Tiro, como el teléfono, el timbre, los gráficos, etc. Bajo el ventanal todavía se aprecian restos de una estructura metálica que debía sostener las mesas de trabajo o pupitres. Adjuntos a las paredes más cercanas a la puerta, hay paneles de mármol con restos de cableado. Según se entra en la habitación, hay tres de ellos a la izquierda, en uno de los cuales son visibles los membretes TIMBRE y FUEGO. En el resto, ya no se puede leer nada. A la derecha hay otros dos, más pequeños, que también carecen de inscripciones. Restos de un cuarto panel yacen en el suelo.

Al salir de esta sala, inmediatamente a nuestra derecha hay una puerta de rejilla de hierro que conduce al exterior, al mismo acantilado, a través de un túnel excavado en la roca del terreno. Se trata de una galería de ventilación, que no aparecía en el proyecto original de la batería (1936) sino que hubo de ser añadida cuando se construyó el P.C. La razón es que éste, al estar emplazado justo al final de la galería de comunicación-ventilación (de la que pronto se hablará) que conecta la batería con el Puesto de Telémetro , interrumpía la corriente de aire, vital para conservar las municiones, ya que así se evitaba la condensación de humedades en los repuestos. Hay que recordar que las salas que albergaban las municiones y otros artefactos de tiro de esta batería, no contaban con cámaras de aire aislantes.

Desde el exterior, podemos echar un vistazo a la apariencia externa de lo descrito hasta ahora: la caserna por la que bajamos y el Puesto de Mando (que impide ver, desde este ángulo, el puesto del Telémetro, de apariencia externa idéntica).

Volviendo al interior de la batería, nos encontramos ahora con un largo túnel de un metro y medio de ancho y dos de altitud, con paredes de cemento Portland enlucidas y blanqueadas y techo con bóveda de medio punto. Claveteado por las paredes laterales transcurre el cableado eléctrico y telefónico, que proporciona luz y energía a las salas ya visitadas, así como transporta las indicaciones desde éstas a la sála de máquinas y a la estación calculadora (y viceversa). En el suelo, a los lados, transcurren las cunetas de desagüe.

Veinticinco metros aproximadamente hacia el interior del túnel, encontramos, a la derecha, el local que alberga la Estación Calculadora. Se accede a través de una puerta de madera de una sola hoja, de color marrón y un metro ochenta de altura.

A unos seis metros de esta sala, se produce una bifurcación. Se puede entrar por la izquierda o continuar recto.

Si continuamos recto, la galería de comunicación se estrecha a partir de aquí, adquiriendo proporciones de un metro de ancho y dos de altura.
Cuarenta y cinco metros de túnel más adelante, aparecen unas escaleras que suben. Sus peldaños son de piedra y consta de un pasamanos compuesto por una varilla de hierro clavada en la pared recorrida por menos cables, la de la izquierda (según subimos).

Veinticuatro peldaños después, un pequeño rellano y luego más escaleras. Al cabo de otros 30, hemos llegado a la batería. Dos túneles se abren aquí: podemos ir tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, ya que nos encontramos en el centro del complejo. El techo no está blanqueado, aunque sigue siendo de arco de medio punto, sino que está formado por vigas de hormigón. La anchura del pasillo es ahora de dos metros y consta también de cunetas para evacuación de aguas.

Hay respiraderos practicados en las paredes laterales del túnel principal en el que nos movemos ahora. Son anchos (un metro aproximadamente) y equidistan entre sí bastantes metros ¿¿?¡

El primer recinto que encontramos yendo desde la escalera hacia el túnel de la derecha es el local destinado al reconado y limpieza de vainas. Inmaculadamente blanco y muy espacioso, es de planta rectangular, el doble de largo que de ancho, y consta de cámara de aire lateral, rodeándolo.

Después encontramos tres aberturas más, todas ellas relativas a la 3ªpieza, y unos 30 m. más adelante encontramos idénticas estructuras y disposiciones, esta vez referidas a la 4ª pieza: sala de montacargas pegada a su sala de repuestos, la cual a su vez se halla contigua a la rampa de salida a su explanada.

Sin embargo, junto a la salida a la 4ª pieza, que forma el final del túnel principal, encontramos dos bifurcaciones. Una entrada a otro túnel excavado en la roca, tosco y estrecho, de difícil tránsito, que transcurre paralelo a la salida a la 4ª pieza. Se trata de una galería de ventilación, por la que transcurre un fuerte y fresco viento. En el lejano final, podemos ver luz y hasta algo de cielo.

Opuesto a esta galería (cuya entrada es una puerta-rejilla de hierro, como la vista junto al P.C.y que también conducía al acantilado), hay otro pasadizo también estrecho, aunque transitable: 1,80 m de altura, 1 m de ancho. Su techo está abovedado, y todo él está construído de cemento Portland, gravemente afectado por la humedad. Tras recorrer 45 metros de pasillo, encontramos unas escaleras que suben hacia lo que parece la planta de una casa.

Por este túnel...
...y subiendo estas escaleras al final del mismo...
...se llega a esta puerta

Nos encontramos en otro lugar por el que se podía acceder al recinto. En realidad, el acceso principal: la falsa casita de aperos situada junto a la carretera. Junto a la escalera de bajada a la batería, transcurre una rampa de hormigón bastante inclinada, en la que había instalada una cinta transportadora.

Volviendo por donde hemos venido, salimos al exterior por la salida a la 2ªpieza y visitamos la casa destinada a residencia de oficiales. Consta de dos habitaciones, una de ellas con vistas a la carretera, a la falsa caseta de aperos. Ambas habitaciones tienen chimenea.

Por último, visitamos el interior de las salas correspondientes a la 2ª y 1ª piezas, que resultan, como era de esperar, idénticas a la comentada (3ª pieza).

PUESTOS GRAFOMÉTRICOS

Eran puestos pequeños situados fuera de las instalaciones de la batería, aislados por tanto, cuya función era la vigilancia y ayuda en la dirección de tiro.

En el sector oriental de la bahía existían 4 de estos puestos, todos muy cercanos a la batería que nos ocupa:

Desde la explanada de la primera pieza podía discernirse el puesto grafométrico nº2, destacado al oeste de la batería. En la fotografía que viene a continuación puede verse situado sobre el acantilado, en un saliente llamado Sa Cova des Lladres (pulsar link sobre la foto).

El puesto grafométrico nº1 es también visible pero desde la explanada de la 4ª pieza, y se halla cercano al faro de Cabo Blanco, directamente conectado con la batería del mismo nombre.

El puesto grafométrico nº4, ha sido visitado en esta misma página, es decir, en la misma batería: la habitación anexa al puesto de telémetro.

Por último, el puesto grafométrico nº3 es el más interior, el más alejado de la costa, entre el nº1 y el nº4, en un montículo llamado Punta de ses Taronges.

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