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El Hidrospeed
Los amantes de las emociones
fuertes que quieran vivir una experiencia inolvidable en un río
de aguas bravas no pueden dejar de probar el hisdrospeed. Se
trata de un deporte de aventura que nos hará entrar en
contacto directo con la furia de los elementos.
Si
el rafting era un deporte joven, el hidrospeed es casi un recién
nacido que cuenta con poco menos de veinte años de existencia.
Nació con el propósito de experimentar de una forma
mucho más directa los ríos de aguas bravas y todas
sus características, corrientes, temperatura, obstáculos,
etc. Desde entonces y por ese motivo se ha convertido en una
de los deportes fluviales individuales más emocionantes
que existen actualmente, solo equiparable al kayak.
Origen
Tuvo su origen en Francia,
en los primeros años de la década de los ochenta,
y su propio nombre nos habla de agua y velocidad. Las características
de los ríos donde se va a usar el hidrospeed, obligan
a que su diseño sea distinto a cualquiera de los trineos
o tablas empleados en esas disciplinas, pues su misión
so solo es permitir el desplazamiento rápido por el agua
y su maniobrabilidad, sino también proteger el cuerpo
del deportista de los muchos obstáculos del río.
Además es el seguro del aventurero, su instrumento de
flotación que no debe soltar durante el descenso bajo
ningún concepto.
Las
corrientes, contracorrientes, remolinos, olas, rápidos,
saltos, etc., actuarán directamente sobre el aventurero,
que solo contará con su pericia, su fuerza y la técnica,
unida, por supuesto, a una imprescindible ración de calma
y sangre fría.
Requisitos
Es por lo tanto imprescindible
saber nadar, tener una buena forma física y realizar incursiones
de dificultad progresiva, que nos permitan evaluar nuestra capacidad,
conocer el río, y nos capaciten para enfrentarnos a cada
situación como se debe.
En el hidrospeed debemos cuidar de llevar el equipo necesario
y de respetar todas las normas de seguridad con total precisión.
Solo de esta forma conseguiremos que nuestra experiencia sea
plenamente satisfactoria y no se convierta en un penoso sufrimiento,
del que con lo mínimo que podemos salir es un buen susto.
Como en el caso del rafting, deberemos comenzar bajo la supervisión
de profesionales que conocen el río, y los modos de acción
correctos.
Equipo
El casco
El traje de neopreno
Guantes
Escarpines
Aletas
Chaleco salvavidas
Hidrotrineo
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El
equipo necesario para la práctica de éste deporte
lo facilitan las empresas especializadas. Sin la experiencia
necesaria es muy peligroso tratar de realizar un descenso.
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Técnica
Nos iniciaremos en aguas
tranquilas hasta dominar los movimientos más básicos
y después pasaremos a realizar descensos más complicados.
El hidrospeed tiene un mayor grado de riesgo que el rafting y
por regla general, todo lo que sabremos de las técnicas,
serán unas pocas instrucciones recibidas unos momentos
antes.
El hidrotrineo será
nuestro protector, flotador y compañero inseparable durante
el descenso. Contamos con unos buenos asideros, que nos ayudarán
a conseguir ese objetivo. Lo mejor es no soltar nunca las manos.
La parte exterior de las
curvas lleva más corriente y debe evitarse, por lo que
anticiparemos nuestros movimientos. Cuanto
más estrecho sea el río, más fuerte será
la corriente en ese lugar. Siempre que lo necesitemos pararemos
a descansar, eligiendo para ello los lugares apropiados, detrás
de un obstáculo que frene la fuerza del agua, o en la
zona interior de una curva.
Antes de enfrentarnos a
los rápidos y las zonas complicadas, trataremos de ensayar
las maniobras más habituales. Probaremos a volcar y volver
a recuperar nuestra posición. Ante cualquier obstáculo
nos subiremos lo máximo posible a la tabla, igual que
cuando queramos descansar un poco. Cuando debamos avanzar y principalmente
girar, sacaremos la cadera del carenado del hidrotrineo, para
facilitar los movimientos.
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