EL MILITANTE

EL MILITANTE

Militante viene de una palabra que significa soldado. Es el que adopta una postura de auténtico soldado de la Causa. Esto es importante tenerlo en cuenta, a diferencia del que se considera un simple simpatizante, el militante a la fuerza tiene que meterse, casi siempre, en alguna organización. Pero, a veces, ha habido gente que ha actuado por su cuenta, muy por libre; a veces, han conseguido cosas eficaces como verdaderos guerrilleros individuales. Pero es que hasta las guerrillas, normalmente, suelen hacerse en grupo, y, verdaderamente, las de los movimientos nacionales son más bien guerrillas que auténticos ejércitos. El individuo aislado ni siquiera es un guerrillero es casi un francotirador, es un elemento que puede hacer poco. La postura del militante, lo que caracteriza al militante auténtico, es que está dispuesto a consagrar su vida de tal manera que jamás dice "bueno yo hasta aquí bien, pero más de esto no haré". El auténtico militante, el auténtico soldado, soldado de Cristo, que lo somos todos por la Confirmación, soldados de Cristo Rey, está dispuesto a lo que haga falta, razonablemente, pero a lo que haga falta. O sea, no dice "yo llegaré hasta aquí y nada más". El auténtico soldado de Cristo nunca pone límites a la voluntad de Dios. Lo que está deseando saber es qué quiere Dios de mí en este momento, qué quiere que haga hoy. ¿Quiere que llegue tarde? Pues seguramente no querrá que llegue tarde; voy a ser puntual. ¿Quiere Dios que salga corriendo delante del enemigo? Pues seguro que no quiere eso; tendré que dar la cara. ¿Quiere que cuando los demás están pegando carteles o están haciendo no sé qué yo me escaquee y huya? Pues tampoco querrá eso Dios. Es decir, el militante se plantea la vida como una auténtica guerra contra las fuerzas del Mal y en defensa del Bien y un Bien que se concreta en el terreno de la acción política en la defensa de una Patria y de unos Ideales políticos concretos, de Justicia Social, de organización del Estado, de representación política, de visión de la economía, etc... Es decir, esta idea de militante es importante; no somos simples afiliados o no somos simples simpatizantes o adheridos ocasionales, sino auténticos militantes que queremos hacer de toda nuestra vida hasta el momento de nuestra muerte una auténtica lucha por la defensa de nuestros Ideales.

VIDA INTERIOR

Esto requiere que el militante tenga una importante vida interior. Hoy en día, se vive con mucho ruido, con muchas prisas por culpa de la civilización moderna y esto lleva a que la gente no reflexione. Se vive muy alocadamente. Pero incluso la gente que es buena, la gente de lo nuestro, también, porque no en vano forman parte de una civilización, de una manera de ser la gente, ¿no? Y entonces se requiere que la persona tenga vida interior. Hay que pensar, hay que estudiar, hay que rezar, hay que reflexionar, hay que plantearse las cosas, y entonces, de vez en cuando, uno se tiene que aislar, por ejemplo en ratos de oración, en ratos de estudio, en ratos de lectura; si no, la parte interior de nuestra persona no se va a poder desarrollar. Así que es muy importante que el militante cultive su vida interior.

VOCACIÓN

De esta manera podrá saber, también, cuál es su vocación, otra cosa importante; porque claro, en la vida se puede ser soldado de Cristo de muchas maneras y, entonces, cada uno tiene una vocación. Aquí hay que distinguir, todos tenemos una vocación universal y general y luego una particular. La vocación universal que tenemos es la salvación de nuestra alma, que es el negocio más importante que tenemos en esta vida, salvar nuestra alma en la eternidad y salvar la de nuestros semejantes.

En otro orden de cosas, en cuanto a que formamos parte de una comunidad que se identifica con unas características propias, tenemos la vocación de ser españoles, salvar, defender, amar a nuestra Patria, esto forma parte del Cuarto Mandamiento de la Ley de Dios. "Amarás a tu padre y a tu madre", incluye que serás patriota, defenderás aquello que viene de tus padres, de tus antepasados; todo ese conjunto de normas, de tradiciones, de lengua, de civilización que te ha sido entregado y sin lo cual no serías más que un salvaje, un pobre salvaje. No te diferenciarías gran cosa de los monos que cuelgan por ahí, por las ramas de algunas selvas, porque incluso las civilizaciones más primitivas tienen su tradición, tienen su manera concreta de desenvolverse en la vida y no pueden rechazar eso. Entonces hay una vocación general, pero luego hay una vocación particular porque todo el mundo no está llamado a luchar en política, como todo el mundo no está llamado a irse a las misiones, todo el mundo no está llamado para ser sacerdote o ser monja, todo el mundo no está llamado para ser militar. Entonces, cada uno tiene que ver qué vocación particular tiene. ¡Cuidado! porque hay gente que con este pretexto de yo no tengo esa vocación política se desentienden de sus obligaciones también. Todos tenemos una vocación general y una particular, pero las otras vocaciones particulares las tenemos que respaldar también. Es decir, yo no tendré vocación de ser misionero, pero tengo que sostener las misiones. No tendré vocación de clausura, pero tengo que sostener las vocaciones de clausura. Otros, no tendrán vocación política, pero tienen obligación de sostener y votar y secundar a los que nos comprometemos y luchamos políticamente. Esto es muy importante porque hay gente que dice "bueno es que yo de política..." Bueno, vale, tú no tendrás que ser militante político, no tendrás esa vocación; pero tienes obligación moral de votar, de ayudar, como católico, como patriota a los que nos comprometemos en defensa de estos Ideales, aunque tú no luches en esto. Y el desarrollo de esa vocación lo descubre uno por sus propios gustos e inquietudes. Quizá, no todo el que pasa por nuestras filas, tiene luego una madurada y auténtica vocación política-patriótica, bueno, pero habrá conocido de primera mano lo que es esto y eso le ayudará a discernir cuál es su vocación después: oye cuánta gente que ha estado en nuestras filas luego han sido religiosos, han sido militares, han sido gente del derecho, de la literatura, de tantas cosas... Lo importante, es no olvidarlo luego, que no pase como tanta gente que ha estado militando y luego parece que no quieren saber nada. Por ejemplo, estos días, hablando de fútbol, Lorenzo Sanz, el Presidente del Real Madrid (en la actualidad es Florentino Pérez desde Julio de 2000), ése estuvo metido y muy metido en puestos directivos de Fuerza Nueva; ahora ¿qué pasa? ahora ya no hay que acordarse de nada, nos olvidamos de todo; bueno pues, aunque luego usted no siga en la lucha política, hombre, no reniegue de lo que usted ha sido y por lo menos intente mantener eso en la profesión donde está usted, porque si toda la gente que ha pasado por el Frente de Juventudes, por las organizaciones patrióticas fuera consecuente, aunque ahora no militara políticamente otro gallo nos cantara. Estaríamos, absolutamente, en todas las ramas del saber, de la actividad económica, legal y cultural. Estaríamos muy metidos y tendríamos una gran influencia y la tenemos muy reducida, porque ellos han renegado, han desertado de esa vocación que deberían haber cultivado.

De manera que el militante ha de tener una vida interior, ha de saber cuál es su vocación, que va a ser relativamente fácil, al cabo de unos años, uno ve qué le gusta, qué le llama, qué cualidades tiene. Porque claro, por mucho que a mí, de repente, me venga una vocación de boxeador: Pues mira no, esa nariz que tienes, esas grasas, esos reflejos, la vista, pues mira para eso no vales. Tendrás que valer para otras cosas. Yo es que quiero ser orador, pero soy un tartamudo tremendo y además es que no doy pie con bola, pues mira no podrás ser eso. En fin, que cada uno tiene sus facultades. Y lo que nadie debe despreciar son sus propias facultades, porque lo que es cierto es que Dios constituye a cada uno un ser único e irrepetible. No hay ni habrá ni habido jamás en la Historia de la Humanidad una persona como Félix, ni una persona como Juan Antonio, ni una persona como Carmen, ni una persona como Emilio. No se repetirán. Sólo hay un ser único como vosotros. No habrá nunca otro igual. Entonces, que cada uno sea consciente de lo que vale; porque claro todo el mundo no tiene que ser dirigente o famoso. Hacen falta muchos puestos oscuros. A veces, pues fijaos la misma Virgen María en vida, ¡qué papel tan importante en la corredención!, y sin embargo, en aquellos momentos apareció como un papel muy secundario, como aparte, como oculto, como callado y ¡qué importante es ese papel!. ¡Cuántos papeles importantes hay!. Por ejemplo el de las madres; gracias a cuántas madres en su tarea abnegada y heroica se han hecho unos hijos que han sido importantísimos, que sin sus madres no habrían sido como son. El papel de una madre ¡qué fundamental es! Para que un crío salga como tiene que salir, para que crezca adecuadamente, ¡qué importante es una madre!

TESTIMONIO

Otra cosa importante del militante es que tiene que dar testimonio. El militante se tiene que dar cuenta que no puede ocultar lo que sabe, tiene que dar testimonio. Lo que ocurre es que vivimos en un mundo en el que nuestros adversarios hacen un uso de la violencia tal que dar testimonio de lo que creemos se vuelve peligroso, incluso físicamente, por lo cual, a veces, hay que actuar casi clandestinamente, hay que llevar una actuación clandestina; pero hay que saber que incluso en las más adversas y difíciles circunstancias, uno puede hacer algo por muy limitado que esté. Aunque uno esté tetrapléjico en una silla de ruedas, uno puede hacer algo. Ahí tenéis a Stephen Hawkins en una silla de ruedas, hecho un desastre el pobre hombre, físicamente hablando; es el principal científico de todos los temas espaciales y del universo. O ahí tenéis, por ejemplo, a Gramsci del cual por cierto nos van hablar martes, miércoles y jueves (de 1997 que es la fecha en la que tuvo lugar el Cursillo Básico de Formación) un jesuita en la sede de Fuerza Nueva y os recomiendo que asistáis si podéis, un jesuita argentino (Padre Alfredo Sáenz) especializado en este tema va hablar de Gramsci que titula El marxista más importante de todos los tiempos incluido Marx. Pues Gramsci desde las cárceles de Mussolini elaboró toda la teoría que conocemos como teoría eurocomunista y que en realidad vivimos bajo el influjo de toda esa teoría. Hasta Gramsci el Comunismo lo que hacía era preparar una huelga general revolucionaria; decirle a los obreros "os están explotando hagamos una huelga, formemos unos comités dirigidos por los del Partido Comunista y asaltemos el Poder", con éste método y una situación de crisis como, por ejemplo, la rusa conquistan el Poder con muy pocos militantes, con unos 17.000 a 25.000 militantes en un país de más de 100 millones de personas consiguen hacerse con el Poder un grupo reducido de militantes, hasta ese momento la técnica comunista era esa; claro que, en ese momento, surge el Fascismo; el Fascismo les combate en plena calle, aquello que hasta ese momento les salía tan bien, de repente, se les viene abajo y además los sistemas policiales de los Estados se perfeccionan para impedir eso. Gramsci piensa en todo ello desde las cárceles y elabora cómo hacer la Revolución. La que estamos viviendo, un poco lo que os explicaba en "La Juventud Actual", es decir, es la Revolución Total, en la música, en los gustos, modas, costumbres, en la familia. Antes era la lucha de clases llevada al terreno de la relación económica entre los patronos y los obreros, pero ahora es el hombre contra la mujer (el feminismo), es de los hijos contra los padres, la rebelión en todas partes, la rebelión en las aulas contra los profesores; pero es al revés, los padres contra los hijos, es el aborto y son los anticonceptivos y es la lucha en todos los terrenos, es desnaturalizarlo todo. No en vano, recientemente, se ha hecho público ese llamamiento de Izquierda Unida a toda la gentuza que conocemos como guarros para que militen en sus filas, los okupas, los insumisos, los pacifistas, los gays, los porreros... a todos estos les incita a que militen en sus filas. Efectivamente, es decir, el Comunismo cuando no puede desarrollar esa teoría de asalto al Poder e instaurar la dictadura del proletariado, mientras tanto, en las sociedades occidentales, movámonos de esta otra manera, bueno pues lo hace un hombre desde una cárcel o, en situación inversa, Solzhenitsin con varios de los libros que publica en condiciones muy precarias, como hace también Armando Valladares en las cárceles de Fidel Castro de maneras muy precarias, cogiendo el papel higiénico y con un cacho de lapicero o de no sé qué cosa o de cosas que quitaban de la pared de cal y demás, a veces, escribían aprovechando el papel hasta extremos inverosímiles, porque os podéis imaginar que estas cosas no las hacían con permiso de las instituciones penitenciarias de cada país, sino, muy por el contrario, ocultándose, arriesgándose a castigos. Bueno, pues consiguen hacer libros, publicaciones y mantener focos de resistencia. Es admirable lo que hizo aquí la V Columna durante la Guerra, por ejemplo, ¡cómo se restableció el culto católico clandestinamente!, ¡que les costaba la vida! Pero las artimañas, las maneras de que se valían, pues se ponían los uniformes de la CNT, iban de albañiles, de lo que fuera, en las situaciones más pintorescas ¡cómo eran capaces de montar un altar en sitios previendo cualquier registro!, que se producían; los registros y allanamientos de morada eran permanentes y, sin embargo, cómo conseguían hacer todo eso. Sería aleccionador que lo leyerais, está muy bien escrito en algunos casos particulares, pero luego en términos generales, en la "Historia de la persecución religiosa" de Monseñor Montero, que es un libro maravillosamente expuesto, no sólo porque él escribiera bien, que lo hacía bien, sino porque se le facilitaron todos los materiales para que lo pudiera escribir, porque, claro, si se tienen todos los testimonios, actas, procesos, pues se puede hacer eso relativamente bien. Es muy aleccionador leer todo esto.

HONOR

Otra cosa importante en el militante es el sentido del honor, es decir, el sentido de la vida intachable, la vida recta, la vida sin tacha ni mancha. Eso es muy importante en la persona porque le da una fuerza interior muy grande para defender y mantener todo lo que se defiende. Cuando la persona pierde el honor ya está tocada, no puede verdaderamente defender los mismos ideales. Por la gracia de Dios siempre se puede uno arrepentir y puede recomenzar su vida; pero cuando uno está tocado en el honor va a ser muy difícil. Una cosa es pecados y demás y otra es cosas como traiciones, deslealtades, conductas aberrantes, todo eso a la persona le va a condicionar mucho el resto de la vida; por eso es importante que ahora que sois jóvenes (los que tenéis menos edad, que hay otros jóvenes con más edad que no han perdido su juventud por el paso de los años, eso es importante tenemos que aspirar a morirnos sempiternamente jóvenes aunque tengamos algunas arrugas físicas, pero jóvenes en el espíritu y en el ideal y de los que tenemos muchos testimonios también) os hagáis el propósito de no hacer cosas que os manchen, mantener ese sentido del honor y en todo con la cara por delante sin mentiras (salvo en la lucha contra el enemigo, lógicamente, que ésta es otra cuestión), pero entre nosotros siempre la actitud de la nobleza, de la hidalguía de la caballerosidad, de la generosidad, de la altura de miras, de la caridad, de la humildad. Éstas cosas tienen que adornar como virtudes a un caballero cristiano de nuestra causa. Eso lleva un estilo de vida, una manera de ser, el ser puntual, el ser cumplidor, el ser valiente. El ser valiente no es no tener miedo, evidentemente, si, de repente, un grupo de guarros te atacan en superioridad numérica tú, verdaderamente, puedes sentir ese instinto de tu naturaleza, que es un instinto de supervivencia por el cual sientes miedo ante el peligro, eso es biológico, pero el ser humano es capaz de vencer eso, haciendo que su sentido del honor, su sentido del ideal, su sentido del deber, le hagan vencer ese miedo, ése es el valiente. No el que no siente el miedo, sino el que es capaz de doblegarlo porque tiene una férrea voluntad capaz de sobreponerse a las situaciones de miedo.

VIRTUDES y FRUTOS Y DONES DEL ESPÍRITU SANTO

Y las virtudes, son todas ésas las que tienen que caracterizar a un militante de las fuerzas nacionales, las que os acabo de decir. Debe estar lleno de virtudes. Esto se alcanza también con los frutos y dones del Espíritu Santo. No solamente estas cosas se alcanzan con el esfuerzo tenaz de la voluntad sino con la gracia de Dios. Cuando la persona vive en gracia de Dios y le pide a Dios, Dios va derramando en su corazón, en su alma, una serie de dones y de frutos como es la paz interior, aunque externamente todo se derrumbe, haya muchos problemas, preocupaciones, esa generosidad, esa simpatía, esa capacidad de captación hacia los demás, la inteligencia de las cosas, el ver claro; ¡cuánta confusión y cuánta tiniebla hoy en día! Pues el alma que se deja guiar por el Espíritu Santo ve claro, aunque no sepa ni leer ni escribir, pero ve claro, sabe entender las cosas, sabe discernir el Bien del Mal, sabe perseverar, ésta es otra cosa importante porque cuánta gente empieza y lo deja, se cansa rápidamente, sabe mantenerse en su sitio, cumplir con su deber, todo eso es importante.

OBRAS DE MISERICORDIA y BIENAVENTURANZAS

También el militante vivirá las obras de misericordia. sabéis las obras de misericordia de todo buen cristiano, que son siete espirituales y siete materiales, entre las espirituales: desde dar buen consejo al que lo necesita, corregir al que yerra, enseñar al que no sabe, soportar con paciencia los defectos del prójimo; entre las materiales: compadecerse y socorrer al pobre, al hambriento, al necesitado. De hecho la lucha que hacemos es toda una gran obra de misericordia por nuestros semejantes, muchas veces quizá nosotros no tendríamos necesidad personal de luchar por esa Justicia Social por ejemplo, pero nos tiene que conmover la presencia de esos drogadictos en la calle, fruto de una juventud engañada, pervertida, corrompida por un Sistema, esos mendigos, esos niños que son asesinados antes de nacer, esas familias deshechas, esos enfermos maltratados, esos viejos abandonados, todo eso nos debe conmover. De hecho, cuánta gente se lanzó a la acción política, en gran parte, por eso, muchos de nuestros precursores; fue el remediar las injusticias que se padecen lo que les llevó a la lucha política (lo recordaba yo en La Nación con motivo de la predicación del Abad con lo de Cristo Rey: es que a Cristo Rey verdaderamente Le sirve el que se preocupa del pobre, del desvalido, bueno pues de tal manera lo hicieron Franco y José Antonio hasta la consumación de sus vidas; uno sirviendo a España hasta el final y el otro siendo asesinado por la defensa de sus ideales; ¿cómo lo sirvieron? Pues se remediaron todas esas grandes injusticias seculares en España, además, que llevaban ya mucho tiempo). La caridad no es solamente dar una limosna al pobre sino que es verdaderamente luchar para que haya un mundo mejor, más justo, que es posible realizar, que no es una utopía, que, por ejemplo, en la España que acabamos de perder, la España de Franco, era realidad. En plena Guerra, por ejemplo, se crea la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles). Unos ciegos y unos minusválidos que en todo el resto del mundo, vivían de la caridad pública, pidiendo, en España y en plena guerra, un régimen que no sólo se opone bélicamente al enemigo de España, a la Masonería, al Comunismo, sino que siente con tal urgencia la necesidad de hacer Justicia que en plena Guerra está creando la ONCE o el Servicio Nacional del Trigo, para redimir de la usura a los agricultores. Lo está haciendo en plena Guerra. Que inmediatamente crea toda una legislación social y se preocupa, cátedras ambulantes, todo lo que hizo la Sección Femenina, por ejemplo, todo lo que hizo el Frente de Juventudes, pues fue una gran obra de recuperación social y de elevación moral, material, espiritual, cultural de un pueblo; dignificándolo, un pueblo que vivía en la miseria, porque en la miseria es muy difícil vivir con dignidad. Esto forma parte de esas obras de misericordia.

También son las Bienaventuranzas, bienaventurados los pobres de espíritu... ¡cuidado! que a veces las Bienaventuranzas y muchas cosas del Evangelio se entienden en un sentido laxo, relajado, pacifista, abandonado... ¡No! hay que tener mucha fortaleza de espíritu, mucha capacidad de enfrentarse al Mal y de luchar contra el Mal para saber vivir las Bienaventuranzas, dichosos, bienaventurados, los perseguidos por causa de la Justicia, ésta es una de las Bienaventuranzas, bienaventurados los que lloran, bienaventurados los que tienen hambre y sed de la Justicia, esto está en el Evangelio.

IMITACIÓN DE CRISTO: LOS SANTOS Y LOS HÉROES

Y para conseguir vivir todo esto que puede quedar un poco como en abstracto, humildad, honor, sentido del deber, ser una gente estupenda, valiente, etc... creo que no hay cosa mejor que fijarse, es una regla de oro de todos estos 2.000 años de Cristianismo, en los que nos han precedido. Primero en Jesucristo, como Ideal perfecto y máximo, ¿cómo era Jesucristo?, ¿como vivía Jesucristo? La imitación de Cristo. Esto es muy importante. Después la de los santos y los héroes, todos aquellos en los que nos fijamos, por eso es muy importante leer y leer biografías; es una de las cosas que más estimula, que más ayuda a vivir todo esto, porque hay biografías de gente que ha vivido muchos años, de gente que ha vivido pocos, ¡cómo ellos han vivido cada día todas éstas virtudes que les han llevado al heroísmo!. Porque, claro, decimos El Ángel del Alcázar de Toledo mira qué valiente fue; bueno pero ¿por qué fue valiente? ¿porque de repente le dio un arrebato de ser valiente?; no, si lees su biografía verás que desde pequeño vivía de una determinada manera, actuaba de una determinada manera y el final de su vida fue un remate lógico a cómo él vivía y así tantos otros. Muy importante que leáis biografías porque además son fáciles, amenas de leer. Recordad, por ejemplo, un San Ignacio de Loyola; cambia su vida, él era soldado, luchando, no era una mala persona pero bueno un soldado como tantos otros que al ser herido, lee una vida de santos y esto le decide a convertirse, a cambiar de vida. Y cómo esto tantos otros. A mí, particularmente, me conmueve muchísimo y es de las cosas que más me gusta leer, biografías. Las vidas de los que nos han precedido, que no tienen porque ser biografías que parecen redactadas en santorales antiguos, con una serie de cosas que parece que no han ocurrido. Podemos hablar de biografías de ahora mismo, por ejemplo, de la Guerra. ¡Cuántos, cuántos, testimonios de gente heroica, cómo ha vivido!, esto os lo recomiendo muchísimo porque esto luego nos hace vivir de la misma manera.

LA DISCIPLINA Y LA OBEDIENCIA

Surge, así, que para ayudarnos unos a otros hay dos cosas. De un lado, la disciplina y la obediencia, que es otra cosa muy importante en el militante. El militante no forma parte de un grupo de amigotes, en el que cada cual hace lo que le da la gana, sino que vive sometido a un régimen de disciplina y de autoridad, donde él obedece con alegría, sabiendo que algunas veces el mando se puede equivocar y que el mando no es perfecto, pero eso no importa. Pero es muy importante que eso se viva así, forma parte del orden natural que defendemos. Primero, porque la autoridad viene de Dios, toda autoridad viene de Dios, incluso aunque el que la ejerza la ejerza mal o el que la ejerza sea un impostor, pero, en principio, toda autoridad viene de Dios. De manera que cuando a la autoridad se la obedece, se está obedeciendo a Dios. Y además es que no podrá uno llegar a mandar si no sabe primero obedecer. Yo me acuerdo que con veintitrés, veinticuatro años entré en Fuerza Joven y aquello estaba muy desorganizado; me pusieron alguna vez como Jefe de Escuadra a un chaval de catorce años, pero yo os aseguro que jamás desobedecí una orden ni cometí una falta de disciplina en esta organización ni en otras en las que he estado, en la Legión de María y otros sitios. Es importantísimo actuar con disciplina porque si no es todo una anarquía y entonces se producen una serie de enfrentamientos, divisiones, confusiones. Es muy importante vivir con disciplina y jerarquía. Que tiene unos límites, la disciplina tiene unos límites: un límite es la Ley Natural y el Honor precisamente. Es decir, ni el Papa, ni Franco, ni nadie, ni Blas Piñar, ni José Antonio, puede mandar que yo mate a un inocente, por ejemplo, yo no puedo matar a un inocente, ni aunque me lo mande quien me lo mande. O sea, que hay unos límites. Yo no puedo decir oye préstame a tu mujer que quiero pecar con ella, no puedo dar esa orden, es decir, no puedo dar órdenes contra la moral, no puedo dar órdenes contra la Ley Natural, eso no se pude hacer, ninguna autoridad puede hacer eso y el que recibe esa orden está obligado a desobedecer. Por ejemplo, yo no puedo mandaros que cojáis y le peguéis una paliza a un niño de cinco años para que su padre tenga un escarmiento, eso no se puede hacer en ningún caso. Entonces, toda cosa injusta, en principio, debe ser rechazada incluso aunque venga de la autoridad. Pero está claro que en las cosas habituales es importantísimo. Imaginaos un ejército donde cada soldado, cada cabo decide que ataca por allí, que ataca por allá, pues ese ejército va a la derrota segura. Ésta fue una de las razones que, con el decreto de Unificación, en el año 37, llevó a la España Nacional a la victoria, mientras que los rojos estaban fragmentadísimos en luchas intestinas, pues resulta que los nacionales supieron estar unidos y hubo una autoridad que fue decisiva para conseguir la victoria. Pues esto, hoy en día, sigue siendo fundamental la disciplina y la autoridad. Entonces, el mando se ve obligado a decir a la gente oye no está bien lo que haces, oye esto hazlo de la otra manera, y en eso hay que obedecer, es una regla de oro para que todo funcione. Hasta tal punto que si eso no se produce, evidentemente el grupo tiene que sancionar, mediante su autoridad, a los que no se sometan a esas normas o tiene que llegar a expulsarlos porque sino ese grupo va a naufragar, se hunde, irremediablemente se hunde.

LA CORRECCIÓN FRATERNA

Pero hay otra manera, que sin hacer ejercicio de la autoridad, es importante de unos para con otros: es la corrección fraterna, esto es muy importante también. Nos tenemos que ayudar unos a otros a ser mejores. Entonces, todos tenemos defectos y nos tenemos que ayudar y también hay que ayudar a la autoridad, oye José Luis mira que queda feo que hagas o que digas esto, porque normalmente la corrección fraterna se debe hacer a solas, no delante de todo el mundo sino a solas, para no herir, para no humillar; porque lo que se pretende al corregir a alguien no es hacerle daño sino precisamente ayudarle a que sea mejor y, especialmente, en los momentos de la juventud, es el momento de desarraigar ciertos vicios o tendencias, algunas no se podrán quitar nunca, pero se pueden disimular grandemente si se corrigen. Entonces es importante la corrección fraterna porque, sobre todo, nos vamos a encontrar en la militancia con unos defectos y unos vicios que muchas veces, muchas veces echan p'atrás, ¿no? dices bueno pues si realmente lo que yo quiero es construir un tipo de hombre nuevo, donde lo importante, ¡cuidado! en el militante lo importante no es la cantidad de cosas que haga ni las que haga el grupo sino que verdaderamente se constituya en un reducto, en un vivero, en un lugar de conservación de determinados principios y valores, donde lo importante es que se vivan esos valores y esos principios, lo importante es que el militante sea de una determinada manera. Lo importante es ser, no estar o tener, sino ser y, claro, muchas veces la gente con sus defectos crea un ambiente tal que lo hace muy poco agradable para el resto de los que vienen, con lo cual con facilidad ese grupo puede fracasar, porque ve esas divisiones, porque ve esas luchas intestinas, porque el ambiente no es agradable; entonces tenemos que ayudar, entre todos, a que el ambiente sea agradable, buscando la participación, que la gente sea maja, que nos ayudemos unos a otros, eso es importante.

 

 

 

DEFECTOS Y VICIOS

¿Qué defectos y vicios suelen ser más frecuentes en las fuerzas nacionales?

La Banalidad: Uno, la banalidad, tomarse las cosas en broma; una cierta frivolidad por la cual todo me da igual, paso; y eso se contagia, se contagia. Si unos ven que otros, y, sobre todo, si son mandos, lo mismo vienen que no vienen, que llegan tarde, que llegan pronto, que hacen cualquier cosa, eso se va contagiando. Entonces, si nos tomamos todo esto en broma, resulta que, al final, ¡cómo vamos a salvar a nuestra Patria!. Cuando salvarla va a requerir tantísimos sacrificios.

La Violencia: Otro es el problema de la violencia. No porque seamos pacifistas sino porque hay gente que es camorrista, que busca la bronca, que quiere pelea, que quiere movida. Esta gente da muchos problemas, da muchos problemas, porque no es que sean tan valientes que están dispuestos a enfrentarse al enemigo, incluso en condiciones desfavorables, sino que como les gusta la bronca, pues la bronca resulta que está aquí, o resulta que la bronca está en cuanto van al bar de al lado, se pegan porque han bebido unas copas de más.

El Alcohol: Esto es otro problema, el alcohol, el beber demasiado; la gente, a veces, en vez de tener sedes, casi tiene garitos como centros de reunión. Es un problema muy vivo, ¿eh? Y la gente, hablo especialmente de gente joven, pero, a veces también hay gente mayor, cuántas veces en los centros del Movimiento había una cantina, que es buena para que la gente vaya allí conviva y demás, pero cuántas veces esto ha degenerado en que la gente se emborrachara, en que había peleas, por ejemplo, en Fuerza Nueva, hubo que cerrarla, en la sede de Núñez de Balboa, hubo que cerrar aquello porque daba problemas, era una fuente de conflictos, entonces más vale suprimir y así hemos visto en grupos, recientemente, sé de cierto grupo que solamente podían ir a pegar carteles los martes, miércoles y jueves. Y esto era así porque todo el fin de semana se lo pasaban emborrachándose, con broncas y peleas y no sé qué y el lunes era de resaca, entonces ya solamente les quedaba martes, miércoles y jueves, entonces, su organización política, cuando decidían hacer algo, al cabo de un tiempo, pues era que tenían que hacer algo en la calle martes, miércoles y jueves, porque si no a ver... Éste es otro problema.

La Murmuración: Otro más, la murmuración. Es ir hablando mal de los demás por detrás, esto es muy grave, porque crea un ambiente terrible. Se desacredita todo el mundo, se pierde el respeto a todo el mundo, no se hace caso de nada. Esto es terrible. Decía José Antonio que la murmuración es el desahogo de los cobardes. Entonces, cuando tú tienes algo de alguien, o sea, si yo sé que Juan Antonio, está haciendo no se qué, que está mal, es inútil que yo va por detrás y se lo diga a Félix, que Félix no lo va a arreglar y luego al otro y al otro y al otro y se lo vaya contando a todo el mundo para que al final todo el mundo piense que Juan Antonio es un impresentable. No sirve de nada que vaya por detrás, lo único práctico que puedo hacer es ir a Juan Antonio y decirle, lo de antes, lo de la corrección fraterna, oye Juan Antonio no hagas esto que mira, que mira... Hombre, alguna vez estamos más en confianza y aunque estén dos o tres de máxima confianza pues tampoco pasa nada "oye macho que te he dicho diecisiete veces que no hagas esto, ya está bien", pero no sirve de nada murmurar por detrás de los demás. Esto crea muy mal ambiente, es otro defecto gravísimo, gravísimo, porque, además, al final, el interesado se entera y, primero, que reacciona de la misma manera, empieza a murmurar y hablar mal de los otros, segundo, porque se producen enfrentamientos, recelos y cosas por el estilo; de manera que la murmuración es una cosa a evitar, la corrección fraterna y cuando no se ha conseguido, la autoridad. Está en el Evangelio, está en Cristo, Cristo lo dice así: "si tu hermano faltara en algo, repréndele a solas, si no te hace caso lleva contigo a otro testigo para que dé cuenta de todo, si tampoco hace caso a los dos, decírselo a La Iglesia, a la autoridad, y si no hace caso a La Iglesia sea para vosotros como gentil y publicano", es decir, expulsarlo, echarlo, pasar de él, como si ya no fuera del grupo, se le quita del grupo, ésta es la única manera sensata de hacer las cosas. El resto crea un ambiente pavoroso.

Ligues: Otro problema que hay, a veces, es el de los ligues, hay gente que crea unas relaciones de frivolidad. Sobre todo esto es cuando hay muchas chicos y chicas en los grupos. Por eso, habitualmente, siempre en los grupos, por ejemplo, el Frente de Juventudes, pues eran sólo de chicos y la Sección Femenina sólo de chicas. Porque lo otro da muchos problemas, por ejemplo, en un campamento hay sólo chicos y no habrá problemas normalmente; si hay chicos y chicas hay problemas. Esto fijo, ¿por qué? porque se producen ligues, que no son relaciones serias, otra cosa son los noviazgos serios. Eso es otra cosa, pero los ligues, que ahora con éste, que ahora con ésta, que ahora con la otra; por ejemplo, donde hay bastantes chicos, de repente, llegan unas chicas a ligar, a ver los chicos que hay aquí qué tal o en los grupos donde hay muchas chicas, de repente, llegan chicos a lo mismo, pero no en busca de una relación seria, formal, con vistas a un matrimonio sino relaciones superficiales, lo cual da muchos problemas porque entre chicos es fácil que todo el grupo viva como camaradas, en cuanto se forman parejitas y grupitos aparte, la cosa va mal; problema que ha habido en muchos grupos, en el Movimiento Católico también lo hemos tenido y es una cosa que da problemas.

Patologías: Otro es el de las patologías. Gente rara que se nos pega a veces a ex puertas. Hay mucha gente que está tocada, hay gente rara, hay gente inadaptada y es uno de los problemas que tenemos en el Movimiento Católico, nos ha pasado mucho también, que por caridad a la gente se le trata bien, se le acepta, se le acepta y luego, pues esa gente forma una especie de cotolengo de gente rara que dan muy mal ambiente, se portan mal y al final tienes que terminar echándolos. Por eso, con la gente patológicamente insana, al final, hay que decirle "pues mira majete éste no es tu sitio, no puedes ser militante, no puedes ser militante porque esto te da problemas y muy mal al final."

Hurto: Otro problema, el hurto. Pues hay chorizos, hay gente que ven el dinero y eso les tienta; entonces, hay que tener cuidado con eso también, porque cuando se dejan cosas, pues resulta que unos que se llevan libros, otros que se llevan no se qué y el dinero, especialmente cuando colocamos puestos pues es fácil que la gente... más de una vez me ha pasado darle a alguien un dinero para que haga una gestión, abra un apartado de Correos o haga tal cosa y, al final, se han quedado con ese dinero; entonces hay que tener cuidado porque con facilidad o por unas pesetas de nada una persona se aparta porque ha caído en la tentación de llevarse algo que no es suyo o en los puestos es fácil decir bueno pues aquí se venden veinticinco, treinta mil pesetas si yo cojo quinientas ahora, total qué importancia tiene, esas quinientas luego son mil, luego son dos mil, luego son cinco mil, y... En fin, esto es otro problema que ha ocurrido. No digamos nada de algunas sedes, sé de alguna sede falangista que tuvieron que cerrarla porque el hijo del Jefe Provincial se dedicaba hacer llamadas a los teléfonos eróticos del extranjero y demás, con lo cual arruinó la sede y destruyó aquello. Por eso, a veces, hay que tener un control porque la gente por una tendencia al hurto o un sentido morboso de la vida hace cosas que no debe, por eso, hay que tener cuidado con el material y con las cosas porque sino hay gente que se las puede llevar.

La Ambición y las Intrigas: Otro problema, por ejemplo, son la ambición y las intrigas. Hay gente que quiere mandar, ambicionan ser los máximos y esto da un problema tremendo muchas veces. Fijaos lo fácil que es, si alguien vale en este ambiente nuestro llegar a puestos altos es facilísimo, facilísimo, porque como está todo tan falto de militancia y de gente, pues es muy fácil llegar a ser un mando importante en cualquier organización donde uno se meta. Claro, porque hoy en día, gente comprometida, valiosa, capacitada que luche en algo pues enseguida llega a lo que sea.

La ambición. Pues no hay que ser ambiciosos. Hay que enfocar todo como un puesto de servicio y la autoridad también, es decir, yo tendré que mandar porque el grupo lo designa. Por cierto hay por ahí grupos que designan líderes vitalicios poco más o menos, desde luego no en Acción Juvenil Española ni en el Movimiento Católico Español, donde realmente los cargos son por un periodo de tiempo y luego se pueden renovar. El Jefe Nacional del Movimiento Católico Español que soy yo, pues puede ser cambiado por el Capítulo General en el periodo reglamentario, es decir, que la persona que se designa para la autoridad es elegida por todos, todo el grupo ve cuál de entre todos es el que puede ejercer esa función. Y para el resto de los cargos, son fáciles de ser nombrados cualquiera que se entregue y luche. ¡Es facilísimo!, pero hay que evitar como la peste la ambición. Porque por culpa de la ambición cuántas veces la gente se ha dividido, cuántas veces los enfrentamientos, las luchas intestinas, las intrigas, las traiciones, esto es peligrosísimo, el mayor mal de todos es la traición, que es una cosa que hemos vivido recientemente también nosotros, porque el daño que hace una persona que tiene confianza dentro y al que se le da confianza pues es verdaderamente un daño muy grande.

Infiltraciones: Esto es otro problema por las posibles infiltraciones que de vez en cuando se producen. Es facilísimo para el Sistema infiltrar a un agente. ¿Por qué? porque como no hay mucha gente preparada, cualquiera que llegue preparado enseguida se pone en los puestos más altos, pero también con esto hay que tener cuidado.

Así pues, esto es, digamos, lo que yo quería explicar sobre el tema del militante. El militante en cuanto a su importancia, en cuanto a las virtudes y cualidades que debe tener y en cuanto a los peligros que lo acechan como persona y como militante. Si queréis hacer algún comentario este es vuestro momento.

PREGUNTAS

- ¿hay muchos casos que te quiten el dinero?

- Pues muchos casos nosotros no hemos tenido, entre otras cosas, porque el dinero lo llevo casi siempre personalmente, con lo cual no tenemos ese problema. Además, otra cosa con el dinero, otra cosa que ha matado mucho a las fuerzas nacionales es el tema de los liberados, es decir, gente que hace algo a cambio de dinero, eso es muy malo porque se acostumbra y hemos visto gente muy significada, pues al lado del gran líder tal de las fuerzas nacionales o el otro líder que en cuanto han dejado de cobrar su sueldo, resulta que se han largado. Pero, vamos, aparte del tema de los liberados, sí ha habido en muchas organizaciones gente que se ha llevado dinero, el dinero ha desaparecido. Si yo dejo dinero aquí en esta mesa y si todo el mundo sabe que en esta mesa hay dinero, al final ese dinero desaparece. Entonces ¿qué hay que hacer? Quien evita la ocasión evita el peligro. No dejar el dinero en la sede, no dejar el dinero al alcance de todos y que el dinero lo controlen poquísimas personas o una sola.

- José Luis si en algún momento por dar testimonio de los ideales, sin querer por ello imponer a nadie lo que tú pienses, las amistades te dejan de lado o te critican, sin que tú lo quieras, con buena voluntad, y si te dicen no mantén las amistades porque es fundamental, porque para desarrollar tu vida tienes que tener amistades y tú lo intentas y por esos ideales te ven como una cosa tal...

- Si tú das auténtico testimonio te pasará lo de Cristo. Cristo dice "si me persiguieron a mi, os perseguirán a vosotros porque no es mayor el discípulo que su señor". Si tu das auténtico testimonio te costará puestos, te costará cargos, te costará amigos, te costará disgustos. Entonces tienes que intentar compaginar -hombre, sé prudente, sé todo lo hábil que puedas ser-, también a este respecto hay que recordar, por ejemplo, a Franco. Franco fijaos que dio testimonio siendo el último en arriar la bandera bicolor. Pero, bueno, no estaba todo el día, haciendo intentonas, oponiéndose al Gobierno, yendo de farruco por la vida y montando el número. Supo callar y en el momento oportuno hizo lo que tenía que hacer. Ahora, significado estaba, primero, por su trayectoria, se la jugó no se quedó en un puesto cómodo de retaguardia y estuvo prácticamente en el depósito de cadáveres. Ascendió y fue el General más joven de Europa a la altura de Napoleón porque se la jugó y después políticamente. Ahora si él en el momento que llega la República bueno pues como yo soy monárquico, yo no sé qué, pues yo me voy de aquí, posiblemente luego no hubiera podido hacer lo que hizo. A este respecto otra cosa, que tenéis que tener en cuenta también, Dios está contigo siempre cuando eres militante, tienes tu Ángel de la Guarda, además, y, luego, muchos de los aparentes fracasos que vas a tener, no son fracasos, porque hay un Dios por encima que escribe muchas veces derecho con renglones torcidos. Hablando de Franco otra vez. Franco su gran ilusión, y le produjo una gran frustración, era ser marino, pero como consecuencia del Desastre de 1898 donde perdemos toda la escuadra y nuestras posesiones de ultramar, a saber, Filipinas, Cuba y Puerto Rico, se cierra la Escuela Naval Militar y él no puede entrar en lo que él quería. Gracias a eso salvó a España. Si en vez de ser un soldado de tierra y en vez de estar en la fundación de La Legión y todas estas cosas, hubiera sido un marino lo más fácil es que le hubiera pasado lo que a casi todos los marinos que eran generales y demás, que se los cargó la marinería roja en el 36 y, desde luego, no habría podido ser el detonante principal del Alzamiento, que no lo fueron los marinos porque la fuerza más poderosa es la de tierra y el mando de las tropas de África y todo esto. Es decir, que aparentes fracasos luego son triunfos, entonces Franco supo nadar y guardar la ropa, se significó, pero sobre todo porque era un gran militar y un tío muy preparado, pero, desde luego, te va a costar disgustos el ser militante, el que piense que servir a Dios y a España se hace sin ningún sacrificio, sin ninguna renuncia, sin ningún dolor, sin ningún problema, como en un lecho de rosas y todo va maravillosamente bien está completamente equivocado. También lo dice Cristo "el que quiera seguirme niéguese a sí mismo, coja su Cruz y sígame". Es decir, uno de los distintivos es la Cruz. Llevamos la Cruz no sólo como un símbolo que hace bonito sino como lo que verdaderamente significa. Servir estos grandes ideales conlleva sacrificio.

Vamos a terminar como siempre cantando uno de nuestros himnos. Terminamos siempre con una canción para elevar el espíritu. Isabel y Fernando.

Tras la canción el Jefe exclama Por el Imperio hacia Dios ¡Arriba España! contestamos ¡Arriba!, a continuación pronuncia ¡Viva Cristo Rey!, respondemos ¡Viva!.