“PERIODISMO Y PRENSA CANALLESCA”

"PERIODISMO Y PRENSA CANALLESCA"

El periodismo es una profesión jovencísima, no llega a bicentenaria. No es como el pastoreo o la agricultura que nacieron con los hijos de Adán y Eva y que, con miles de años a cuestas, son las decanas del trabajo como ocupación y medio de subsistencia. Lo cual no es óbice para que sea una profesión tan digna y respetable como la que más.

Los católicos tenemos una ventaja fundamental sobre los agnósticos y los heterodoxos, tenemos normas seguras para enjuiciar cualquier tema. Gracias a esa luz clarificadora, a la hora de enjuiciar cualquier problema, sabemos que todo fruto nacido de la prosecución del objetivo que Dios le marcó al hombre cuando le dijo --nada más crearlo--: "Sed fecundos y multiplicaos, y henchid la tierra y sometedla..." es bueno, siempre que sea producto espontáneo y natural de la obediencia al mandato recibido del Creador, que es claro y contundente: henchid la tierra y sometedla. ¡No es la tierra que tiene que mandar al hombre sino que, por orden Dios, cuanto existe está al servicio del hombre! Todo: animales, plantas, y cuanto nos rodea. Y no al revés. Ahora se ha puesto de moda la ñoñez sentimentaloide y feminoide del seudoecologismo... moda que afecta incluso a ciertos clérigos)

No hay nada malo en ese verdadero "progreso" que es fruto del trabajo y de la inteligencia del hombre procurar el dominio de las leyes que Dios ha puesto para regir el mundo creado por Él. Siempre que se haga sin violar el menor de sus Mandamientos en el curso de la investigación. O la propia Naturaleza creada le hará pagar muy caro al hombre el pisotear las normas fijadas por el Creador.

Al periodismo, por supuesto, se le puede y se le debe aplicar esa ley y podemos afirmar con todo derecho y razón que el periodismo es una profesión tan noble como las que llevaban siglos ejerciendo los humanos pues nació como consecuencia del invento de la imprenta --que facilitó la impresión rápida de textos--; de la industrialización --que puso al alcance del hombre los motores de vapor, primero, y luego los eléctricos--; de la intensificación de las relaciones entre los pueblos --al mejorarse las comunicaciones con la invención del ferrocarril y los barcos de vapor--; de los cambios sociales .

Nos llevaría muy lejos ahondar en el tema. Con lo dicho pretendo dejar explícitamente sentado. que el progreso, bien entendido, es natural y noble y las profesiones que nacen del mismo son, igualmente, nobles y buenas. Y que, por lo tanto, este charlista, ni como ciudadano de a pie, ni como católico, tiene nada que objetar contra el periodismo como tal. Espero que nadie se llame a engaño sobre mi postura frente al Periodismo con mayúscula.

¡Todo lo contrario! Desde que se empezó a formar mi personalidad y aprendí a redactar en plena adolescencia, siento una predilección natural por esa profesión. En mi juventud no existía la carrera universitaria específica de periodista, no había licenciaturas en periodismo. Sin embargo, desde la temprana edad conocida por los yanquis como el "teen age" --menores de 20 años-- vengo escribiendo en revistas, publicaciones y periódicos. Fui uno de los colaboradores del "Quibú" --el periódico de la Universidad Católica-- y de las revistas y publicaciones de los "Maristas" de Cuba; con poco más de veinte años cree, lancé en Ciego de Ávila una publicación de pueblo; colaboré --hasta que salí de Cuba --en "El País-Excelsior" --diario que, treinta años antes había dirigido D. Manuel Aznar, abuelo de José María Aznar--; nada más llegar a España, inicié mi colaboración en la revista "¿Qué pasa?" del admirado Joaquín Pérez Madrigal; en "El Brugués" --el periódico local de Gavá recién fundado --que, casualmente, ahora y desde hace varios años lo dirige una de mis nueras, licenciada en periodismo--; luego, desde su nacimiento, en "Fuerza Nueva". Tengo centenares de artículos publicados, unas veces con mi nombre, otras muchas, con seudónimo. Llevo el periodismo en la sangre, aunque no haya sido nunca mi profesión, ni cobrado por escribir (excepción hecha de mis artículos en "El País-Excelsior").

El "Diario de la Marina", uno de los mejores periódicos a nivel mundial y de habla hispana, que nada tenía que envidiar a los mejores diarios europeos y norteamericanos de su época y que, además, era el decano de prensa hispana, (no sólo de Hispanoamérica, también de España, nació en el primer tercio del siglo XIX como portavoz de la marina española), y que Fidel aniquiló --como todo lo que representara cultura hispana, valor cristiano o libertad-- llevaba diariamente en portada esta frase:

"El periodismo es, en lo externo, una profesión;

en lo interno, un sacerdocio".

Era una cita de quien había sido su dueño y director, José Ignacio Rivero -- conocido como "Pepín" Rivero. Uno de los grandes periodistas del siglo XX, de esos que dejan huella indeleble en el pueblo.

Es una definición perfecta de lo que constituye el verdadero periodismo. Si el que hoy se practica se ajustase a ella, sobraría la segunda parte de mi charla. No tendría que hablar de la "prensa canallesca". Hubiera elegido otro tema para complacer a Jaime Serrano y hablarles a ustedes. ¡Tampoco habría sido un problema puesto que hay asuntos a centenares que tocar!

La definición de Pepín Rivero, en nuestros días, es un sueño, ¡una utopía! Y, sin embargo, en esas trece palabras está contenido todo lo fundamental del periodismo.

Efectivamente, el Periodismo, a simple vista, mirado desde fuera, es una profesión. Una vocación buena y noble, de la que puede y debe vivir quien se sienta llamado a ella. Además, es una profesión convertida en necesidad para el hombre moderno, algo así como el pan, el aire o el agua. Una profesión de importancia inconmensurable. Me alargaría en exceso intentando demostrar lo que es evidente.

Pero si, en lo externo, sin la menor duda, es una profesión, resulta más importante saber y estar convencido de que, en lo interno (eso que constituye su esencia, su alma; donde radica su grandeza) es ¡un sacerdocio!

La explicación es muy simple.

El sacerdote verdadero es nada más y nada menos, que "un ministro de Dios, cuya misión específica es hacer de nexo y unión entre el Creador y la criatura", dicho gráficamente es un puente que une dos orillas, que permite acercar el hombre a Dios. Por eso al sacerdote pleno se le llama pontífice (los obispos poseedores de esa plenitud son pontífices) y el Papa es el Supremo Pontífice, el Sumo Pontífice.

Pues bien, Dios, es ante todo, Verdad, Belleza y Amor. El sacerdote debe acercar el hombre a Dios, al Ser Trino y Uno. Y el periodista --exactamente igual-- tiene como misión acercar al hombre a la Verdad, --también a la belleza y el amor auténticos-- y, no puede hacer de la mentira su "razón de ser", su obligación es servir siempre a la verdad. Debe ser un "ministro sagrado de la verdad", ¡un sacerdote de la verdad! que tiene, además, la misión servir a la belleza en sus diversas facetas --humanas, artísticas, literarias-- pero, sobre todo, a la belleza superior, la del alma, enriqueciéndola de valores, y, asimismo, la misión servir al amor, ser instrumento de aproximación entre los hombres, y no un sembrador de odios, ni destructor del honor, la fama, el prestigio y la vida de sus semejantes ni, peor aun, un enemigo acérrimo de Cristo, de su Iglesia, de España, de su Unidad, de su Historia y de sus valores.

Cristo dijo cosas como éstas:

"Yo soy el camino, la Verdad y la Vida". Apenas cinco horas antes de morir, le respondía a Pilatos: "Yo para esto nací, y para esto vine al mundo, para dar testimonio de la Verdad"... En una ocasión memorable les dijo a los judíos: "Vosotros tenéis por padre al diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él es homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad, porque la verdad no estaba en él. Cuando habla la mentira, habla de lo suyo propio, porque él es mentiroso y padre de la mentira".

En estas citas evangélicas está resumido y concentrado todo el meollo de mi charla.

Pepín Rivero sabía muy bien lo que decía: El verdadero Periodismo con mayúscula, el verdadero periodismo, es un sacerdocio al servicio de la Verdad. A mi entender el Periodismo y la Docencia, son profesiones que --como el Sacerdocio católico-- son dignas de veneración, cuando cumplen su misión pero si se prostituyen, se convierten en nauseabundas, según el adagio latino: "Corruptio optimi, pessima" La corrupción de lo muy bueno, es lo peor...

Creo que, con lo dicho, se puede ver diáfanamente mi visión del periodismo Hay pocas vocaciones tan excelentes por sí mismas como la de un periodista que sea leal a su vocación puesto que tienen --como los sacerdotes-- encomendada una misión sublime, defender la Verdad. ¡Más claro, el agua!

Ahora bien, desgraciadamente, la realidad cotidiana y palpable desde hace 25 años, es muy distinta de este ideal sublime, lo que me obliga a consagrar la segunda parte de esta charla a destacar la traición del periodismo a su misión sagrada, a resaltar la prostitución del llamado "cuarto poder".

La "prensa canallesca".

Alguien, de los hombres del "odiado Régimen" --liquidado por los traidores y perjuros que lo heredaron-- se refirió cierto día a cierto tipo de periodismo con esta expresión: "¡la prensa canallesca!". Luego, esa misma prensa --maestra en el lavado de cerebro del pueblo, la repitió hasta la saciedad para "gastar" su significado.

Es una táctica satánica --sibilina, maquiavélica y eficaz al mil por cien-- utilizar el desgaste de las palabras y vaciarlas de "contenido". Cuando un vocablo es portador de un contenido noble y sano, es infaliblemente triturado, majado, machacado, pisoteado con rabia y vaciado. (¡Los franceses utilizan un verbo que sintetiza todo eso, incluso, fonéticamente: "ecrasser"!.) Para lograr tal resultado, llegan hasta donde haga falta: Los hijos de Satanás son expertos en subversiones, y una de las que más daño está haciendo, es la "subversión a través del lenguaje", ¡una verdadera revolución profunda contra la inteligencia! bajo" capa de diálogo y ecuanimidad

Podría dedicar una hora exclusivamente al tema. Vean, por ejemplo, cómo se han convertido, los adúlteros, en "parejas de hecho"; el asesinato de inocentes por el aborto, en "interrupción" del embarazo; el "perjurio y la traición" (ante las cámaras") en "transición modélica" y en "rey admirable y admirado por el mundo entero"; la maravilla de los cuarenta años de franquismo, en "la larga noche de la dictadura"; la repugnante hiena de turno, en "jefe de ETA militar" (con lo cual, los periodistas de "la canallesca", de una tacada, pisotean la idea sagrada de "jerarquía" y ensucian la noble profesión militar, etc.

¡Abran los ojos y dedíquense a comprobar lo que he dicho e intenten ustedes confeccionar el "nuevo diccionario" que utilizan los periodistas, el de la jerga usada por la "prensa canallesca"!

Pero, amigos oyentes, lo peor no es que los "hijos de Satanás" sean expertos en todo tipo de subversiones, lo realmente grave que los "hijos de Dios" parecen tontos o retrasados mentales que no se enteran de nada. La inmensa mayoría de la Jerarquía católica da la sensación que vive en Babia. Nadie parece enterarse del jueguecito. Me perdonarán que me ocupe en estas aclaraciones que son primarias, casi de parvulario, pero de importancia básica pues facilita su victoria y nuestra derrota. Y así la "prensa canallesca" --que es una denominación acertadísima para aplicar al periodismo democrático que se lleva-- ha logrado mediante dicha técnica --en la que son maestros consumados-- que se tome como "un subproducto del cerebro elemental y primitivo de los franquistas"..

Pese a quien pese, tal definición, es sencillamente genial, para adjetivar el periodismo en boga. La hago propia como título de la segunda parte de esta charla y de ella hablaré muy brevemente pues para hacerlo como se merece precisaría diez o doce horas, mínimo.

"Canallesco" es, según nos enseña la Real Academia Española, el adjetivo con el que designamos lo propio de "un canalla". Y, "canalla" --según la misma suprema institución en la materia-- es la "gente ruin", la "persona despreciable y de malos procederes". A su vez, "ruin" --siempre ateniéndonos a las definiciones de la docta Casa, es un "ser// vil, bajo, despreciable". Y "vil" es el "infame, el que corresponde mal a la confianza que en ella se pone" .

Por todo ello el adjetivo "canallesco", así definido, se corresponde perfectamente con lo que el pueblo quiere decir cuando a un prójimo le llama "¡canalla!" ¡esa cosa vil, infame, despreciable por su mal proceder, por su bajeza de miras, por su ruindad, que provoca ganas de vomitar. De ninguna manera mejor se podría calificar al periodismo democrático liberal que nos toca padecer.

Quiero dejar claro, y así lo deben entender ustedes que, cuando hablo de periodismo, me estoy refiriendo al periodismo en todas sus facetas: escrito, hablado, visto y oído. A los periodistas que escriben en los periódicos, hablan en la radio, se exhiben en la tele, presentan programas y espectáculos, dirigen agencias de noticias, hacen guiones para el cine y otros menesteres.

Lo único que varía es el medio que utilizan para "lavar el cerebro" de la masa indefensa ante el poder de la información que les llega por los sentidos y contra la cual el pobre pueblo, no está preparado para defenderse.

Me siento incapaz de comprimir en una hora lo que precisaría de, al menos, diez o doce. En la primitiva Iglesia, el Espíritu Santo dotó a los apóstoles y primeros discípulos (además de la facultad de hacer milagros) de dones especiales. Hay un episodio que me ha impresionado siempre. Lo narra san Lucas en los "Hechos de los Apóstoles". Iba el ministro de la reina de Candaces de vuelta a Etiopía y el diácono Felipe se le acerca --por orden de lo alto-- y le pregunta:

--¿Entiendes los que vas leyendo? (Iba leyendo al profeta Isaías).

Le responde:

--¿Cómo lo voy a entender si no me lo explican? ..

Felipe se sube al carruaje, le comenta el texto y "le anuncia a Jesús": le resume las enseñanzas básicas de Cristo. Cuando llevan cierto tiempo (hablando el uno y escuchando el otro) al pasar por un lugar "donde había agua", el ministro-eunuco le dice a Felipe:

--"Aquí hay agua, ¿que impide que yo sea bautizado?"

-- "Si crees de todo corazón, nada"

-- ¡Creo que Jesucristo, es el Hijo de Dios!

Mandan para el coche y lo bautiza. Desde entonces Etiopía es cristiana. Hace de eso 1960 largos años. ¡Impresionante!

Ya me gustaría poseer como el diácono Felipe ese don y poder transferir, con rapidez similar a cuantos me escuchan, "bloques de información" o de "conocimientos" que me han costado más de medio siglo acumular. Como no es posible me limitaré a dar unas pinceladas, que perfilen una imagen sobre el tema del Periodismo aunque no lleguen completar un cuadro. ¡Ojalá sepa, al menos, despertar en ustedes la inquietud por averiguar cómo ha sido posible que una profesión, de por sí tan excelente y noble, se halle en la sima de la degradación más putrefacta. Piensen, simplemente, en ese "medio" conocido vulgarmente ya como la "Telebasura".

El pasado 28 de enero me invitaron a dirigir unas palabras a los asistentes a la comida-conmemoración del 62º aniversario de la Liberación de Granollers. Gente admirable ese puñado de catalanes y merecedores de público elogio por ser una esa excepción a la falta de memoria y gratitud de los españoles para con el hombre a quien más debe España desde los tiempos de los Reyes Católicos y los primeros Austrias, ¡el Caudillo invicto en vida --¡y después de muerto!-- , el Generalísimo , cuyo Ejército, limpió España de toda la inmundicia roja, masónica y separatista.

Sin embargo, (¡por desgracia de los españoles!), se cumple esa ley, sin entrañas, según la cual: "¡la Historia se venga con sangre de los pueblos que la olvidan!".

En pura lógica, hay que admitir que nuestra Patria se merece a ETA y se merece la putrescencia democrática, como justo castigo por el amariconamiento general de un pueblo que no ha sabido responder al Perjurio y a la Traición como lo hacían los españoles cuando esta tierra daba varones enteros. ¡Nos merecemos el destino que, desde fuera, nos han marcado!

Algunas de las frases que pronuncié en el Hotel Europa, servirán como introducción a la segunda parte de esta charla, pues tienen relación de "efecto a causa". Dije en Granollers:

"La Democracia partitocrática, --que se nos ha impuesto a base de juegos de palabras y de engaños-- es, únicamente eso: ¡corrupción, mentiras, asesinatos, vicios contra natura!, pero todo bajo capa de progresismo y de centrismo.

"No acabaría si quisiera exponer aquí la insuperable técnica empleada para destruir todos los valores por los que se sacrificó toda una generación para salvar a España y llegar a la Victoria del 1º de abril del 39. Pero ustedes, como yo, ya conocen los resultados. Están a la vista de todos:

"El hombre español ha dejado de ser viril, la mujer española de ser femenina, los niños de ser inocentes, las jóvenes de ser vírgenes, los jóvenes de ser dueños de sus pasiones y de sentir atracción por el heroísmo (hoy no sería posible una "Cruzada" como la del 36-39, no habría héroes, ni mártires, sino prófugos, renegados y apóstatas), los soldados no sabemos bien para qué sirven ( ¡para todo menos para defender la propia patria y su unidad! ), los sacerdotes se han travestido en agentes sociales, en vez de llenar su misión de "puentes entre Dios y los hombres", de ser ministros que acercan a Dios y no veletas que se mueven a impulso de "los vientos de la historia", los jueces en marionetas de los políticos, etc.".

"Con toda razón, la revista Fuerza Nueva en el número extraordinario del 20-N, preguntaba --en portada y sobre una foto de Franco--: "¿Por qué, mi general, esta locura?"

"No conozco --ni creo que pueda volverse a dar-- ningún otro caso como el español, en el que los derrotados, los vencidos, los que salieron huyendo con el rabo entre las piernas reciban, de manos de los hijos de quienes los vencieron (además, en actitud chulesca) el derecho a profanar impunemente la sangre de los héroes y de los mártires.

Resulta menos explicable aun, que una mayoría de jerarcas eclesiásticos --cuyos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio fueron martirizados por los asesinos rojos, cuyas iglesias fueron quemadas, demolidas, profanadas; sus tesoros artísticos destruidos; y que debe a los vencedores la reconstrucción de los templos y seminarios, una legislación acorde con sus enseñanzas, mandatos y principios morales, una situación de privilegio en todos los campos (¡como, ciertamente, le corresponde, eso sí!) incluidos aquellos capítulos que por razones de seguridad estaban restringidos al común de los ciudadanos --verbigracia, la libertad de prensa y medios de comunicación-- permiten o, peor aún, promocionan, el que se enseñe en seminarios, noviciados, colegios y Universidades propias --con mentiras y calumnias-- a odiar a un Régimen que fue siempre leal a su fe católica, o que se promocione en dichos centros desde sindicatos rojos, hasta organizaciones asesinas".

Hasta aquí, algo de lo dicho en Granollers.

Y, ¿qué relación tiene todo eso con la Prensa Canallesca?

¡Conyugal! No sé si sacramental o de pareja de hecho, pero indisoluble.

El primer culpable, el máximo responsable del desastre descrito lo es --¡sin discusión posible!-- ese "colectivo" de perjuros y traidores que dinamitaron las Leyes fundamentales, cuyo mantenimiento y defensa asumieron mediante juramento solemne y público ante Dios, ante la Cruz, ante España, y ante el Notario del Reino, poniendo su mano sobre los Evangelios, televisado en color retrasmitiéndolo al mundo entero. Luego, pisotearon sus juramentos y se burlaron de Dios (de Quien nadie se ríe en vano), de España y doblaron el espinazo para acatar las órdenes recibidas del "Poder Supremo sin rostro".

¡Ese "colectivo" es el primer y máximo reo de lesa patria! Pero en segundo lugar, como instrumento mediante el cual se ha drogado, idiotizado, cretinizado al pueblo (utilizando la frase de Dalí) se halla la prensa canallesca. Con responsabilidad compartida, casi idéntica.

(¿Recuerdan la entrevista en la que Narciso Ibáñez Serrador pregunta al pintor, de Cadaqués con la secreta ilusión de verse reconocido como el "Himalaya" de los media? Yo, sí)

--Señor Dalí: ¿Qué piensa usted de la televisión española?

--"Que-es--el--gran--ins-tru-men-to--de--krrre-ti--ni--za--ción--d’Es-pa-ña!", lo que dejó al ilustre manipulador con una cuajada sonrisa de conejo.)

 

Se impone plantear aquí dos preguntas fundamentales:

1º: ¿Cuál es la diferencia entre "Periodismo" y "Prensa canallesca"?

Respuesta sencillísima: El cambio de "culto".

El Periodismo es "un sacerdocio" al servicio de Verdad, de la Belleza y del Amor, o sea, al servicio de Dios. La Prensa canallesca es, igualmente, un sacerdocio pero al servicio de la mentira, de todo lo repelente y monstruoso y del odio, o sea, al servicio de Satanás.

Hoy, es lo que priva en España: los "media" canallescos. La degeneración de la nación, la destrucción de la fe y la moral cristiana en nuestra Patria no es fruto casual. En los últimos veinticinco años se ha sembrado, regado, cultivado y mimado todo ello. "La canallesca", ha triturado el alma nacional durante un cuarto de siglo convirtiendo en realidad la promesa de uno de sus "ilustres" gobernantes demócratas y, efectivamente, a nuestra Patria, no la reconoce ya ni la Madres que la parió. Los Hijos de Satanás han alcanzado su objetivo predilecto.

Segunda pregunta:

"¿Quién lo ha hecho posible?

¿Qué ser todopoderoso ha creado los instrumentos para realizar ese "trabajo hercúleo" gracias al cual están en vías de aniquilación la Sociedad Cristiana de Occidente, España y las naciones hispanas y se tambalea el propio Catolicismo?

La respuesta es, igualmente, sencilla y simple: ¡El "Poder Supremo sin rostro"!

La parte más seria, más desconocida (o más olvidada) del meollo de esa guerra a muerte de Satanás contra Cristo, su Iglesia, en primer lugar y, en segundo, contra todo cuanto haya estado y esté al servicio de Jesucristo y su Obra (como es el caso de España y la Hispanidad) se halla en la respuesta a dicha pregunta.

Para que se convenzan repasemos unos pocos textos de la "Biblia" de Satanás. Conocerán así algo de lo que podemos leer en los "Protocolos de los Sabios de Sión" con relación a la prensa. Pero recuerden siempre que cuanto van a oír a continuación cayó en manos cristianas en 1895 --¡hace ciento seis años!-- . No es un invento de Hitler --que, entonces, tenía 6 años--, ni de los nazis. Y, el 10 de agosto de 1906, entraba en la Biblioteca del Museo Británico de Londres, registrado con el número 3926-D-17:

(Leeré las citas de un tirón, sin comentarios. Solamente, escuchen muy atentamente)

"Los gobiernos modernos tienen en sus manos una fuerza inmensa creadora de las corrientes de ideas del pueblo; esta fuerza es la Prensa. Su misión es la de conocer las reclamaciones necesarias, trasmitir las quejas del pueblo, es decir, fomentar y expresar el descontento. Encarna la libertad del cacareo pero nadie como nosotros, sabe organizar esta fuerza de la Prensa y obtener provecho de ella. Gracias a la fuerza de la Prensa hemos logrado nuestra influencia.

Gracias a la fuerza de la Prensa hemos adquirido el oro bien es verdad que a veces han sido necesarias torrentes de sangre y de lágrimas para conseguirlo pero el fin justifica los medios; también nos costó el sacrificio de muchos de los nuestros y cada una de estas víctimas nuestras vale ante Dios tanto como millares de vidas de los "goim".

El fin esencial de nuestro gobierno secreto es debilitar el espíritu público por la crítica, hacerle perder la costumbre de la reflexión, la cual determina siempre una oposición a superar, orientando sus acciones por medio de vana elocuencia.

Se observa ya en nuestros días una solidaridad masónica que obedece una consigna. Todos los órganos dentro del Periodismo están ligados entre si por el secreto profesional y semejante a los antiguos augures, ningún miembro de esta corporación revelará el secreto de lo que sabe si no le ordenamos nosotros que lo haga público. Ningún periodista puede llegar jamás a figurar como una de las celebridades literarias si su pasado no garantiza su sumisión a nuestras directrices y a nuestras consignas. La miseria, la vanidad, el orgullo y otros defectos son las garantías de la obediencia de un periodista que corre tras el éxito y constituyen la causa de su sumisión a esta solidaridad masónica ya mencionada. Estas son las llaves que abren las puertas del Olimpo literario; este Olimpo permanecerá siempre cerrado para cierto número de grandes espíritus que, insumisos a nuestras órdenes, no podrán jamás pensar en él.

Ninguna información podrá aparecer y penetrar en las masas sin pasar por nuestro control, incluso en la hora actual ya es así ( ¡1895! ¡hace 106 años!), puesto que todas las noticias son recibidas desde todas las partes del mundo por un pequeño número de agencias que las centralizan; estas agencias creadas por nosotros, no harán publico más que lo que nosotros determinemos.

Podría seguir citando a los "Sabios de Sión" pero creo que es suficiente para que se enteren ustedes de verdades perfectamente tapadas a la masa borreguil que malgasta miserablemente ese don que Dios concede al hombre y que se llama "el tiempo", ante la "caja tonta" o escuchando a esos manipuladores y embaucadores que idiotizan al pueblo desde las famosas "tertulias" o desde la mayor parte de los programas que baten récords de audiencia. De todos modos no les voy a privar de otras dos citas que son una mina de oro:

La literatura y el periodismo son dos de los factores más importantes para la educación: por ello nuestro gobierno secreto se convertirá en el propietario de la mayor parte de los periódicos; en cuanto a los demás los compraremos por medio de subvenciones. Nosotros adquiriremos de esta manera una influencia enorme. De 30 periódicos, 25 serán editados por nosotros. Pero como el público no debe sospechar siquiera tal estado de cosas, nuestros periódicos serán de las opiniones más opuestas, lo que nos asegurará la confianza y atraerá hacia nosotros a nuestros adversarios y gracias a esta astucia podremos formar la listas de nuestros enemigos.

Por medio de la Prensa podremos, según las necesidades, excitar o calmar los espíritus en cuestiones políticas, persuadirlos o desviarlos haciéndoles adoptar tanto la verdad como la mentira, tanto hechos ciertos como fantásticos. Nosotros venceremos también a nuestros adversarios con seguro golpe porque por las razones expuestas anteriormente, ellos carecerán de órganos para exponer su pensamiento hasta el fin mientras que nosotros podremos siempre refutar a fondo sus aserciones y sean ellas justas o injustas, nosotros diremos en todo caso la última palabra...

Insisto y se lo recuerdo una vez más que todo esto está escrito hace más de un siglo. No me lo invento yo. Y se ha cumplido al pie de la letra casi todo lo que prometen y anuncian. Y sobre todo están a punto de realizar su "gran sueño". No necesita comentario, pero si el tiempo da para ello traeremos todos los ejemplos que quieran. Los textos citados son el no va más del cinismo más crudo, ciertamente, pero además de una inteligencia diabólica. Son el fruto de dos mil años estudiando y perfeccionando año tras año, la estrategia para derrotar a Cristo que tras redimir al mundo trajo a la Tierra una Sociedad Nueva en el aspecto material. Por eso yo llamo a los Protocolos la Biblia de Satanás. Le llamo la "Biblia de Satanás" porque, sin Lucifer, sería inexplicable humanamente la supervivencia de una organización semejante y con un rumbo mantenido invariable durante dos mil años. El papa León XIII, como consecuencia de una visión --que le permitió conocer lo que le venía encima a la Iglesia en el siglos siguiente-- compuso y ordenó rezar al final de la Santa Misa Tridentina, aquella oración que debiéramos seguir utilizando cada día aunque fue suprimida en la nueva Liturgia de muy amargos frutos:

"Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio..."

León XIII sabía lo que hacía, lo mismo que San Pío X, y Pío XI y Pío XII y lo olvidaron otros.

Alguno se habrá quedado intrigado por saber cuál es "ese gran sueño" a punto de cumplir.

El "acta" de la XXVIIª sesión, o sea, el 27º Protocolo empieza así: (Fueron escritos en francés)

"Aujourd’hui je puis vous affirmer que nous ne sommes plus qu´à quelques pas de notre but... He aquí el trazado de todo el camino que hemos recorrido y la corta distancia que nos queda por salvar para que el círculo de la serpiente simbólica, representación de nuestro pueblo se complete. Cuando este círculo esté definitivamente cerrado, todos los estados de Europa se hallarán como aprisionados por fuertes garras..."

y luego de explicar en el resto de ese "protocolo", --maravillosamente por cierto--, las luchas de partidos y provocadas por ellos --¡son cínicos a más no poder!-- la misión de los periodistas, la ficción de los derechos del pueblo, la degeneración de los "goim", la anarquía, generada igualmente por ellos y por sus fieles servidores, anuncian, así, el remate de su sueño:

"Depuis se moment nous les conduisons de déception en déception, pour que finalement, ils renoncent à tout en faveur du Roi--Despote, issu du sang de Sion, que nous préparons pour le monde".

Creo haber puesto un cimiento para la comprensión de cuanto se diga sobre el tema que nos ocupa. Conocerán así quién está detrás de la "Prensa canallesca", quien maneja los los "media" que idiotizan al pueblo y están eliminando todo principio moral de la conciencia de los hombres mientras los entrenan a vivir en una sociedad absolutamente materialista ajena a todo valor trascendente y que borre a Dios de mente humana, facilitando así la instauración de la Aldea Global, con un sólo Amo, una sola Ley.

Y los "goim" --¡esos seres despreciables con alma de bestias!, según ellos, o sea, los "no-judíos"-- habitantes del mundo de la Batuecas--, mientras tanto, se encaminan sin enterarse, felices, y a ritmo de rock, hacia el corral-jaula-matadero.

Pues bien, amigos oyentes, ¡ya lo han oído!, ¡ya lo saben!

Recordémoslos y que no se nos olvide nunca:

a) "...nadie como nosotros, --¡la Sinagoga de Satanás, el "Poder Supremo sin rostro"!-- sabe organizar esta fuerza de la Prensa y obtener provecho de ella. Gracias a la fuerza de la Prensa hemos logrado nuestra influencia.

b) Gracias a la fuerza de la Prensa hemos adquirido el oro.

c) El fin esencial de nuestro gobierno secreto es debilitar el espíritu público por la crítica, hacerle perder la costumbre de la reflexión

d) Ningún periodista puede llegar jamás a figurar como una de las celebridades literarias si su pasado no garantiza su sumisión a nuestras directrices y nuestras consignas.

e) Estas son las llaves que abren las puertas del Olimpo literario; este Olimpo permanecerá siempre cerrado para cierto número de grandes espíritus que, insumisos a nuestras órdenes, no podrán jamás pensar en él.

f) Ninguna información podrá aparecer y penetrar en las masas sin pasar por nuestro control

g) estas agencias creadas por nosotros, no harán publico más que lo que nosotros determinemos.

Hace un siglo no había "Agencias de Publicidad" como desde hace medio siglo largo y hoy son las empresas que "administran" el dinero de los necios "goim" y lo colocan en los "media" que ellos deciden. Cantidades "billonarias"... Son las que mantienen o hunden las publicaciones y las cadenas de radio o televisión y los demás media que se nutren de los anuncios. También estas agencias están en sus manos o a sus órdenes... ¿Cómo ha sido eliminada toda la prensa verdaderamente libre, o sea la que defiende los valores eternos, los que defienden a la Iglesia o a las Patrias, ya no sólo España sino las naciones soberanas? Me imagino y no se ofendan que ustedes nunca han ido al fondo de este negro, negrísimo panorama. Han visto desaparecer "El Alcázar", "La nación" vive en perpetua agonía... "Fuerza Nueva" otro tanto, mal viven de la miseria de la suscripción... Sin embargo toda revista pornográfica, corrosiva, toda telebasura, etc., es mantenida por las empresas de los "goim" (de inteligencia de bestias) que van al matadero alegres y cantando. Su dinero financia todos los estercoleros mediáticos.

h) nuestro gobierno secreto se convertirá en el propietario de la mayor parte de los periódicos

i) los demás los compraremos por medio de subvenciones.

j) como el público no debe sospechar siquiera tal estado de cosas, nuestros periódicos serán de las opiniones más opuestas,

Efectivamente, así es. El pueblo cree que "La razón" o ABC sirven a amos diferentes. La realidad que tanto "El Periódico", como "El Mundo", "El País" o Diario 16, la "Ser" o Antena-3, Onda Cero o Telecinco, TV-3 o "Televisión Española" sirven al mismo y "único amo" de todos los MEDIA. O porque son suyos o porque los tienes perfectamente cogidos por el cuello o por otras más sensible y eficaces. Claro que pare entender perfectamente esta realidad hay que conocer los mecanismos operativos del Poder Supremo sin rostro, y tendríamos que saber cómo operan sus "terminales"... (las logias, la trilateral, las ONG, las innumerables sociedades secretas, perfectamente estructuradas y coordinadas)

k) por medio de la prensa podremos excitar o calmar los espíritus en cuestiones políticas, persuadirlos o desviarlos haciéndoles adoptar tanto la verdad como la mentira, tanto hechos ciertos como fantásticos

l) ellos carecerán de órganos para exponer su pensamiento hasta el fin mientras que nosotros podremos siempre refutar a fondo sus aserciones y sean ellas justas o injustas, nosotros diremos en todo caso la última palabra.

El tiempo se acabó. Cuando apenas hemos iniciado el tratamiento de tema. Será para otra oportunidad si llega la ocasión. Y es una lástima porque ahora vendría lo interesante, lo concreto... Claro que no sé hasta que punto me arriesgaría a ir a la cárcel: dando nombres, denunciado la realidad. Tengo miles de documentos que podrían tener también ustedes si tuvieran donde guardarlos: sacados día a día de la prensa. Y les demostraría cómo nada de lo dicho en los Protocolos de los Sabios de Sión ha dejado de traducirse en realidad. ¡Lástima que hoy no sea posible, salvo un milagro de Dios, conocer la "última edición" de los Protocolos... Porque pueden estar seguros que en cien años y contando con las técnicas modernas sería un placer de dioses contar con la "Biblia de Satanás" puesta al día. Basta tener un poco de imaginación, para conociendo los Protocolos de 1895, entender lo que serán los que maneja el Poder Supremo sin rostro, en el año 2001. ¡Con lo listo que es Satanás y lo bien que le sirven sus hijos!...

¿Soy pesimista o derrotista? De ninguna manera. Vivo, personalmente, feliz y tranquilo. Conozco bien el Apocalipsis; y la victoria de Cristo está maravillosamente descrita. Así que yo, ¡tranquilísimo! Pero es una pena que los hijos de Dios y los que debería orientarles se porten como idiotas... no se enteren de nada, dejen hacer y se dediquen al "pasotismo" mientras los hijos de Satanás liquidan España, el Catolicismo y todos los valores de la Sociedad Cistiana Occidental. Yo mientras tenga capacidad intelectual y física continuaré "predicando en el desierto" pero intentando que la gente abra los ojos. Sé que alguno se enterará y continuará la guerra... Tenemos ahora una ventaja, que esto que yo les digo aquí, mañana está en muchos lugares de España y del extranjero fuera, gracias al correo electrónico. Y como nos decía un Hermano marista, "nadie sabe el bien que hace, cuando hace el bien". Nadie sabe cuándo y donde fructifica la buena semilla cuando se siembra a volea...

No hay tiempo para más y ahora es cuando empieza lo verdaderamente concreto. La demostración práctica de como los "media" son la verdadera arma revolucionaria de la última Guerra Mundial, la definitiva que ya estamos viviendo sin enterarnos. La guerra del "terror", donde la "gente de bien" acobardada, desengañada, se va retirando a "su vida privada" a su casita, a sus negocios, a "no meterse en líos" a "dejar hacer", a vivir sus "desencantos", sus "desilusiones en materia política, religiosa, familiar" ... convertidos en "avestruces".

Y es lógico que así se haga cuando no se cree en Dios. Porque creer en Dios no es decir que se cree y "rezar" al acostarse, o cuando tenemos miedo o necesidades un Padre nuestro y un avemaría. Creer en Dios es saber que Dios tiene las riendas de la Historia, y no nos necesita pero exige que haya "trescientos de Gedeón" necesarios para dar la batalla... Dios no necesita muchos, es más le estorban porque debe quedar bien claro que no ganamos nosotros sino que siempre vence ël. Pero también es cierto que Él no hace nada si no halla los "trescientos"

Creer en Dios es saber que con su ayuda nadie nos puede vencer y alistarnos a ser de los trescientos. Por lo tanto tener muy claro los dos extremos: sólo Él da la victoria y sin Él, no hay posibilidad de vencer. Él no nos necesita, pero exige, para darnos la , una mínima minoría, "que haya trescientos valientes" dispuestos a hacer lo que "Él nos diga" , que luchen por Él. Sin estos trescientos ,tampoco hay Victoria.