febrero

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Ya puedes leer las Apostillas 151 de José Luis Corral sobre nacionalismo, carlismo, clero, izquierdas y derechas en la AJEncia Patriótica de noticias.

Muy interesante la conferencia que en fecha tan señalada como es el 23 de Febrero deleitó el director del quincenal Siempre p’Alante, Rvdo. P. D. José Ignacio Dallo en la Gerona Inmortal.

Una sala llena escuchó atentamente la breve presentación por parte de D. J. Ortiz del conferenciante, del quincenal y del tema de la conferencia.

El Padre Dallo, sobrio y con la claridad que le caracteriza, expuso con maestría, qué es la Unidad Católica y la confesionalidad del Estado, como costó ésta, su camino y su precio y como la traicionaron y se perdió; para terminar con la llamada a la Reconquista, la llamada a la lucha y a la esperanza y proclamando e invitando a las próximas Jornadas de la Unidad Católica en Zaragoza.

Don Jaime Serrano, presidente de esta Asociación, inició el tiempo de coloquio con un añadido que ayudó a clarificar aún más los tres diferentes tipos de confesionalidad del Estado.

Muchos ánimos, nuevos suscriptores y personas interesadas en asistir en abril a Zaragoza cerraron un animado, participativo e interesante coloquio.

La conferencia está a vuestra disposición en casette al precio de 500,- ptas. más gastos de envio. Los interesados la podeis pedir a esta Asociación al apartado de Correos 748. 17080 de Gerona.

Asociación Cultural Gerona Inmortal

El funeral por Eduardo Toledano será el miércoles 24 a las 8 de la tarde en la Iglesia de los Jerónimos (Moreto, 4, junto al Museo del Prado).

Al mismo asistió numeroso público, repitiéndose las personalidades conocidas del tanatorio, con la excepción de Tejero y el añadido de Pardo Zancada. Celebraron el P. Guillermo de Pablos y el P. Miranda. El primero pronunció la homilía. Dijo que Eduardo era "un hombre de Dios". A esta página web han llegado numerosas condolencias. Con motivo del fallecimiento y su noticia, comunicada también por correo electrónico, la página ha registrado su récord con 60 visitas en un día.

REQUIESCAT IN PACEM !!!

RIGOBERTA MENCHÚ ADMITE QUE MINTIÓ EN SU LIBRO
NUEVA YORK, 13 (ACI).- La Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú admitió en esta ciudad norteamericana haber falseado los datos y las historias que cuenta en un libro autobiográfico que la llevó a la fama -y al Nobel mismo-; y declaró que utilizó "los testimonios de otras personas" para presentarse a sí misma como una indígena víctima de las atrocidades allí mencionadas.
"El libro que están cuestionando es un documento que mezcla mis testimonios personales y otros testimonios sobre lo sucedido en Guatemala", reconoció Menchú. "Yo era una sobreviviente, sola en el mundo, que tenía que convencer al mundo de fijarse en las atrocidades cometidas en mi patria", admitió.
La indígena guatemalteca que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1992 se convirtió recientemente en el centro de una polémica suscitada por la publicación de un minucioso estudio elaborado por el antropólogo y sociólogo David Stoll, en el que demuestra que detalles esenciales de la autobiografía de Menchú son falsos.
En su obra crítica, Stoll, en base a más de 120 entrevistas y estudios de archivos, demuestra que muchos de los hechos que Menchú describe en su biografía-entrevista, titulada Rigoberta Menchú y todos los pobres de Guatemala, son "falsos, exagerados o producto de su imaginación". 
El libro de Stoll, demuestra, por ejemplo, que la lucha por la tierra -eje de la autobiografía- no fue -como sostiene Menchú- una batalla contra terratenientes adinerados de descendencia europea que manipularon a las agencias del gobierno para desterrar a los campesinos indígenas de sus parcelas; sino un conflicto familiar en el que el padre de la Menchú, Vicente Menchú Pérez, se enfrentó a su familia política por la posesión de un feudo. Vicente perdió el conflicto y debió entregar la tierra.
En otra página del libro-entrevista, Menchú afirmó que vio cómo su hermano Nicolás moría  de hambre. Sin embargo, según el testimonio de otros hermanos de la Nobel, el único hermano llamado así es un hombre de 49 años de edad que está vivo hoy.
Además, en el libro se nombra a otro hermano, Petrocino, que supuestamente habría sido quemado vivo junto a otros campesinos por el ejército frente a toda la familia, hecho que no es recordado por ninguno de los residentes de San Miguel Uspantán, donde ocurrieron los hechos.
La afirmación de Menchú de que nunca fue a la escuela también fue desmentida por Stoll, quien demostró  que Rigoberta fue educada por religiosas belgas que hoy la recuerdan como "una alumna ejemplar".
Además, Stoll sostuvo que este hecho hace imposible aceptar la versión de la Premio Nobel de que fue, desde joven, organizadora de un movimiento político clandestino y de que trabajó en las plantaciones de café y algodón como describe con gran detalle en su biografía.
Inicialmente, Rigoberta Menchú sostuvo que "todo forma parte de una campaña que tiene fondo político'',  porque "se están sacando las cosas del contexto de la verdad histórica''.
Ahora, sin embargo, admitió en Nueva York que "no quiero perderme en este debate... y olvidar que esto es en el contexto de una guerra sucia y que esta es la memoria histórica de mi pueblo'', dijo Menchú, quien señaló que su relato quiere promover la defensa de los derechos humanos en su país.
El diario norteamericano The New York Times¸ usualmente simpatizante de la Menchú,   cuestionó recientemente que la Premio Nobel haya tenido que mentir con el fin de defender a los indígenas, implicando que el fin no justifica los medios.

Sobre el contraespionaje comunista en Cuba

Lo que te escribí con anterioridad respecto a los llamados "disidentes" que escriben desde Cuba Roja, te lo reitero en la presente.  La perversidad de aquella tiranía comunista es infinita, su inteligencia es luciférica y nos hace ver "blanco" lo que es "negro".   Por eso simplemente te advierto que tengas cuidado.  Aqui en Miami hemos sufrido la infiltración de estos elementos, siendo el más conocido el caso de un tal Roque que logró penetrar en la más poderosa organización del Exilio (La Fundación Nacional Cubana Americana) y ganar la confianza de sus dirigentes, entre ellos la del propio Jorge Mas Canosa.  Después que hizo su labor de zapa y espionaje, regresó a la isla siendo el causante del derribo de las dos avionetas de "Hermanos al Rescate".

Andrés D. Orta, Corresponsal en Miami.

Más sobre la PENA DE MUERTE:

El Papa no puede cambiar la doctrina de sus predecesores. No lo hace formalmente y todas sus opiniones en contra son sociológicas: "En estos tiempos... en la medida en que otras penas sean suficientes y más conformes con la dignidad humana".Por otra parte, es conocidísima su frase "Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente". Luego del que no es inocente sí se puede legitimar. La Iglesia da la doctrina, pero su aplicación práctica en estos temas corresponde a la autoridad pública. La pena de muerte es lícita o no lo es. La práctica y ejecución corresponde al poder político. El hecho de que el Papa pida clemencia en casos concretos y no pida justicia significa que no puede negar la licitud de la pena, sino suplicar que en ese caso concreto no se aplique, reconociendo la potestad de aquella autoridad a la que solicita la clemencia y por ende la justicia. Cuando un Papa, como hizo Pablo VI, condena las ejecuciones de terroristas por Franco, comete una irresponsabilidad, una injusticia y una ingerencia en lo que no le compete. Los Papas no son impecables. Son infalibles en materia de fe y costumbres cuando hablan ex cátedra. Los propios Papas han ejecutado penas de muerte en los Estados Pontificios. ¿Entonces sí y ahora no?. Eso sería moral acomodaticia. La verdad no puede cambiar. Por nuestra parte, no aplicaríamos la pena de muerte más que en casos de organizaciones criminales, como las terroristas principalmente, y dejando su aplicación al momento en que los terroristas cometan nuevos crímenes, ejecutando a 5 por cada muerto que causen. Así, la aplicación quedaría en sus propias manos.

José Luis Corral

Muy señores míos:
    Suscriptor de sus servicios desde el primer día, difusor de los mismos entre mis amigos y lector apasionado de su visión cristiana, católica y romana les ruego presten la mayor atención a la queja que respetuosa, pero firmemente, les presento.     En su servicio ZS990210, del que acompaño el fragmento, se hace la mención de que el Estado de California ha actuado para "asesinar" a un condenado a muerte.
    Es bien sabido que el Papa desea la abolición de la pena de muerte, y nos insta a promoverla, pero también debe ser sabido que toda pena de muerte no puede ser considerada asesinato, a no ser que conste fehacientemente la injusticia de la legislación o de la sentencia, porque el propio Papa ha sancionado el Catechismus Catholicae Ecclesiae en cuyo párrafo 2267 leemos: "Traditionalis doctrina Ecclesiae, supposita plena determinationie identitatis et responsabilitatis illius qui culpabilis est, recursum ad poenam mortis nos excludit......."
    La cuestión del rigor, aun contrariando los sentimientos, es muy importante. En realidad, y paradójicamente, un católico no llega a apartarse de la doctrina católica si en su juicio autónomo como ciudadano considera que en el ordenamiento jurídico, sopesadas las circunstancias, puede hacer falta incluir la pena capital de modo justo y proporcionado (crímenes en tiempo de guerra, por ejemplo). En cambio es cierto y evidente que se aparta de la doctrina católica, y la contradice, quien pretenda imponer a los hermanos en la Fe que "doctrina Ecclesiae poenam mortis excludit". Víd. también Denzinger numero 425.
    La cuestión no puede moverse de modo simplista por la existencia de católicos (los católicos del pasado son hermanos presentes en la Comunión de los Santos, y precisamente ya desde el Cielo) que defendieron y aplicaron la pena de muerte (Reyes y Papas santos), como los hay hoy en Filipinas sin ir más lejos.
    Dejo a la consideración de la conciencia de ustedes si la imputación de asesinato a los tribunales del Estado de California merece un acto de reparación tan pública como lo ha sido la ofensa. De otro modo podría pensarse que en nombre de la buena causa de la abolición de la pena de muerte creen que vale cualquier medio, incluida la ocultación de la doctrina íntegra de la Iglesia. Y que en estos tiempos de pedir perdón por las faltas cristianas sólo es válido para las faltas ajenas y pasadas, no para las propias y presentes.
    Renovando mi gratitud por su labor, que por eso deseo cuanto más perfecta posible, les saluda atentamente
            Luis María Sandoval

Estimado amigo:
Agradecemos mucho la sinceridad, la buena documentación y el fundamento de su comentario. Puede estar seguro de que lo tendremos muy en cuenta en nuestra labor informativa. De verdad, ¡gracias!

Jesús Colina ZENIT

Cuba: ¿gobiernan los trabajadores?

por Jesús Zúñiga, Cooperativa de Periodistas Independientes

LA HABANA, febrero - Una de las falacias más difundidas y manipuladas por el castrismo durante estos calamitosos 40 años en el poder totalitario es que la clase obrera, aliada al campesinado, está en el poder.

En el recientemente concluido Foro Nacional de la superoficialista y siempre sometida Central de Trabajadores de Cuba se afirma sin el menor sonrojo que la esencia es garantizar en cualquier circunstancia el poder revolucionario de los trabajadores, por los trabajadores y para los trabajadores. No sabemos si en el exterior algunos tontos útiles, o los aprovechados usufructuarios de la caduca pero muy rentable ideología de la izquierda han creído alguna vez que en esta isla arruinada y cautiva gobiernan los trabajadores.

La realidad es que esta desgastada consigna aquí no la acepta nadie. No la cree ni siquiera la acomodada burocracia sindical que disfruta gajes del régimen aunque nadie cuente con ella, ni arriba, en la cúspide del poder, ni abajo, en la masa trabajadora, forzada al sacrificio y al acatamiento.

En este último encuentro sindical cubano, al cual acudieron los delegados designados por el omnímodo poder estatal, simplemente a aprobar sin el menor asomo de discrepancia las tesis elaboradas por los teóricos partidistas previamente inclusive impresas en tirada millonaria, se bajaron las reglas del juego de una vez y por todas. Estas fueron en síntesis:

Respaldar la política del gobierno de conducir el proceso en forma dirigida y ordenada. El peso fundamental de la economía permanecerá en empresas estatales. Un mercado subordinado al régimen del centralismo burocrático que llaman eufemísticamente socialismo. Todas las reformas se realizarán bajo la rectoría y control del estado. No permitir asomo de capitalismo ni florecimiento de la sociedad civil. Y así, a lo largo del denso y genuflexo documento.

Pero nada cambiará. Nadie escucha a la CTC, a los sindicatos nacionales, a las secciones de base, al gobierno y las administraciones de empresas estatales. Y es porque saben que lo que ellos decidan lo repetirá y apoyará el amaestrado coro sindical. Los trabajadores, porque están convencidos de que en Cuba, frente al centralismo burocrático en el poder nadie podrá defenderlos, y si son sancionados por la administración y reclaman, a lo peor el sindicato "sube la parada" y solicita una sanción mayor, supuestamente "ejemplarizante".

En el pasado republicano antes del castrismo, cuando existía un régimen democrático con interrupciones de golpes militares, contradicciones y defectos, pero en el cual el pueblo tenía voz, voto y derechos, el movimiento sindical cubano logró plausibles avances y logros, y en el peor de los casos, una voz gremial que abogara por él en sus diferendos con el patrón.

Hoy, cuando hay un solo dueño en todo el país, el estado omnímodo tras la imagen del ministerio, la empresa estatal o las corporaciones mixtas en las que el gobierno tiene siempre la exclusiva de la contratación del personal, no hay alternativa para el trabajador. U obedece las arbitrariedades de arriba o es despedido y difamado sin piedad.

Para el trabajador cubano común y corriente, hambreado, sometido y silenciado, las consignas oficiales del socialismo criollo sobre el poder de la clase obrera y el gobierno de los trabajadores son una burla. La elección de los supuestos dirigentes obreros, una farsa. Las incondicionalidades y loas del ejecutivo de la central cubana de trabajadores al régimen, una perfidia.

La CTC, los sindicatos y sus dirigentes impuestos nunca discrepan con el poder, nunca denuncian una injusticia, nunca descubren un error ni una corrupción. El país, arruinado, enfermo y desesperanzado, en la frivolidad de sus discursos, en los meandros de su dogmatismo ideológico, vive en el mejor de los mundos. Bueno, por lo menos ellos, estos pseudodirigentes sin talento ni simpatía, viven mejor que los que dicen representar.

Mientras tanto, aumenta el desempleo en toda la nación; los sueldos, con una media de 150 pesos mensuales, algo más de 7 dólares al cambio oficial, no alcanzan a ningún trabajador para subvenir a sus necesidades primarias. Profesionales laboriosos y capaces son obligados a trabajar en una agricultura desorganizada e irrentable. Las jubilaciones significan sumergirse en una miseria que linda con la mendicidad.

Los dirigentes afirman que en Cuba socialista gobiernan los trabajadores, mientras el pueblo ayuna y se desespera. Sindicalistas que quizás memorizarán largas parrafadas de Marx, Engels y Lenin, pero nunca han sudado una jornada en una fábrica, una mina o un cañaveral, piden más sacrificio a los trabajadores, y sobre todo, con brioso batir de palmas y voces atronadoras, aplauden y aplauden.

No todo es negativo en el movimiento obrero del presente cubano. Emerge frente a la antiobrera central cubana de trabajadores el sindicalismo libre disidente, en una fuerza en cohesión y entendimiento con los grupos que ya se reconoce y que es inocultable, manera de protestar de un pueblo honesto y laborioso que aspira a justicia, transparencia y verdad. Estos trabajadores y sus dirigentes no ovacionan. Ellos cuestionan y exigen a quienes tienen que hacerlo: al poder sordo y autoritario.