Septiembre 2000: Últimas Noticias
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No dejan de venir.
Luego hubo una procesión hasta la Catedral con la imagen de la Virgen del Alcázar. Por último, en el restaurante Venta de Aires tuvo lugar una comida de hermandad donde a los postres tomaron la palabra el presidente de la hermandad, el presidente de la hdad. de retirados de las FFAA., general Castellfort, y Blas Piñar. Asistió una delegación de AJE presidida por José Luis Corral. Hubo oportunidad de repartir alguna propaganda a los pocos jóvenes asistentes y a otros que acertaron a pasar cuando transcurría la procesión.
Nuevos afiliados de AJE en Navalmoral de la Mata, Guadalajara y Rivas-Vaciamadrid, lugares todos donde ya existen grupos de AJE.
Nos enteramos por la revista Fuerza Nueva del fallecimiento de José Albiol, delegado en Castellón, junto a su hija, en accidente de tráfico.
Por el mismo medio sabemos que ha fallecido el veterano y destacado militante madrileño Julio García de Durango.
Asímismo, ha fallecido el coronel Valeriano González Fonseca, que fue jefe de un Tercio de la Legión, siempre próximo a Fuerza Nueva y esposo de Victoria Marco Linares, colaboradora de la revista.
El arzobispo de Bolonia propone «vetar» la entrada de inmigrantes no católicos
Los políticos italianos rechazan masivamente esta postura, tildándola de racista
RUBEN AMON. Corresponsal
ROMA.- El arzobispo de Bolonia ha invocado el principio de la identidad nacional para arremeter contra la inmigración de raíces no católicas. La propuesta ha tenido buena aceptación en las filas del centro derecha, pero ha dejado esupefactos a los partidos de izquierda y a las comunidades religiosas excluidas.
Giacomo Biffi, que así se llama el cardenal incendiario, convocó a la prensa para recrearse en un discurso de claras resonancias haiderianas: «Italia no es una tierra deshabitada, sin historia y sin tradición que pueda poblarse indiscriminadamente. Hay incompatibilidades. O Europa se confirma cristiana o Europa se convertirá en musulmana. Tenemos que defendernos de la poligamia, de la discriminación de la mujer, del integrismo musulmán. Haced bien los cálculos», dijo el arzobispo de Bolonia sin miedo a provocar un escándalo.
El Gobierno italiano ha reaccionado con inmediatez a la propuesta excluyente de monseñor Biffi. Al menos, Livia Turco, ministra para la Solidaridad, consideraba una grave irresponsabilidad la idea de levantar nuevos muros entre las comunidades y los pueblos. «El arzobispo de Bolonia ha cometido el error de entrometerse en asuntos puramente políticos. La Iglesia católica es libre de establecer sus principios religiosos y morales, pero la inmigración no le compete ni puede juzgarse desde un punto de vista doctrinal», dijo la ministra.
La propuesta del cardenal Biffi consiste en tolerar ordenadamente el flujo católico -Suramérica, Filipinas, Africa cristiana- y en rechazar a los inmigrantes de otras religiones, especialmente si leen el Corán, practican el hinduismo o siguen a Buda.
«¡No existe el derecho a la invasión!», exclama monseñor Biffi. «Un país puede hacer entrar a quien quiera en su casa. Que vengan latinoamericanos, filipinos y vecinos de Eritrea».
Otras polémicas
El arzobispo boloñés ya fue conocido por haber suscitado fuertes polémicas, como cuando recomendó a las italianas que mantuvieran la virginidad hasta el matrimonio para ofrecerla como una «donación» o al llamar a los abortistas «criminales mafiosos».
Así el secretario general del Consejo Pontificio para los Emigrantes, el arzobispo Francesco Gioia, ha recordado que la doctrina católica predica el respeto absoluto a la persona, más allá de sus creencias, y ha puntualizado que, para los católicos, «cada hombre es un hermano».
La centrista de origen democristiano Patrizia Toia, ministra de Relaciones con el Parlamento, ha mostrado su preocupación por el hecho de que «el principio de igualdad, corazón de la doctrina católica, pueda caer, con el riesgo de que algunas palabras sean instrumentalizadas por fuerzas atrasadas y odiosas».
Los principales sindicatos, los partidos de izquierda y organizaciones sociales han criticado unánimemente al cardenal Giacomo Biffi sin ahorrar adjetivos, que pasan en su mayor parte por calificarle de racista.
Pero el discurso incendiario del arzobispo boloñes ha reconciliado todas las tendencias del centro derecha. Berlusconi considera que «son palabras dignas de atención y respeto», mientras que los fieles de Alianza Nacional y de la Liga Norte aplauden orgullosamente la valentía del cardenal. «Ya era hora de que alguien se atreviera a romper el tabú. Ahora nadie se atreverá a decir que la inmigración constituye un hecho positivo», matizó el diputado liguista Mario Borghezio.
El Vaticano no ha corregido una coma al testimonio de monseñor Biffi, pero las otras comunidades religiosas arraigadas en Italia permanecen en estado de indignación y de shock. «Esperamos que el Estado se apresure a defender su dimensión laica y que reprenda públicamente esta clase de conductas. Los musulmanes no tienen que rendirle cuentas a ningún cardenal, se llame como se llame, o diga lo que diga», señalaba ayer Mahmoud Salem Elsheikh en nombre de la comunidad islámica de Florencia.
No son pocos los fieles de Alá censados oficialmente en Italia. Las últimas estadísticas superan la cifra de 1,2 millones de inmigrantes musulmanes, es decir, que el islam se ha convertido en la segunda religión del país, conquista nuevos adeptos cada día y molesta en la jerarquía vaticana.
«Nunca me ha molestado el concepto de las cruzadas», añade monseñor Biffi con enfasis provocativo. «El fenómeno de la inmigración no puede ser ajeno al respeto que se merece una gran mayoría. Ya sé que voy a ser mal entendido, pero tengo el deber de mostrar mis preocupaciones».
CHINA: DETIENEN A OTRO OBISPO FIEL A LA SANTA SEDE
Roma, 15 (NE) Según informaciones dadas a conocer el día de hoy
por la agencia italiana ANSA, la policía comunista china habría
detenido nuevamente a un Obispo de la llamada Iglesia Católica
"clandestina", fiel a la autoridad del Sumo Pontífice y distinta
de la "iglesia católica patriótica", controlada por el estado.
El Obispo Tommaso Zeng Jingmu habría sido detenido en un pueblo
en la región de Jiangxi, en la China central. Junto con el
Prelado, también estarían detenidos el Obispo Auxiliar Deng Hui
y un sacerdote. El Obispo, de 80 años, de los cuales 32 ha
estado en prisión, fue detenido ayer por la tarde en su casa, la
cual permanece rodeada por la policía. Hace unos días, la
agencia Fides confirmó el arresto de otro Obispo fiel a la Sede
de Pedro, Monseñor Jiang Ming Yuan, detenido el pasado 26 de
agosto por la policía china. "El secuestro de Monseñor Jiang
-señaló Fides en aquella ocasión- es otro capítulo de la campaña
lanzada por el gobierno chino desde hace al menos seis años para
eliminar completamente a la Iglesia subterránea".
Intensas jornadas del Jefe Nacional por el Sur de España. Visitó a jóvenes vendimiadores de AJE en Villarta de San Juan (Ciudad Real) y al nuevo grupo de Torrenueva (Ciudad Real). Luego Linares y Córdoba. En Sevilla conoció las nuevas incorporaciones de jóvenes muy preparados, captados por Internet. En Ronda fue invitado a los solemnes actos del octogésimo aniversario de la fundación de la Legión. Pudo departir con altos mandos, constatando el alto espíritu patriótico de esta unidad de élite del Ejército español, a la vez que transmitió la disposición de los miles de jóvenes de Acción Juvenil Española para salvar a la Patria cuando sea necesario. La Legión y AJE tienen mucho en común. Como consencuencia directa de la visita se ha formado un nuevo grupo en Ronda. También los veteranos de Fuerza Nueva en Málaga recibieron a José Luis Corral, que después se trasladó a Almería, donde también hay nuevos afiliados. La gira se tuvo que prolongar a Hellín (Albacete), donde se ha registrado una incorporación masiva de jóvenes la semana pasada.
Hellín
Almería
Los fundadores de Sevilla. Ahora son muchos más
La sede fue visitada por el nuevo grupo de San Fernando de Henares (Madrid), que con el de Ronda aumentan a 156 los grupos locales de AJE. Las visitas y llamadas de chicos de Madrid son diarias. Además, nuevos contactos en Móstoles, Alcorcón, San Vicente dels Horts (Barcelona), Castelldefels (Barcelona), Arzúa (La Coruña), Puentes de García Rodríguez (La Coruña), Carena (Zaragoza) y un grupo entero de chavales de Salamanca que sumar a los muy numerosos afiliados de la capital charra.
5 jóvenes españoles marchan este curso a la Fraternidad San Pedro en Alemania para prepararse al sacerdocio según los ritos antiguos y de conformidad con el motu proprio "Ecclesia Dei". De ellos, 3 son de Acción Juvenil Española, 2 de Linares y 1 de Madrid. Este hecho constituye un auténtico bombazo en el mundo eclesiástico, ya que la incorporación de jóvenes españoles a seminarios tradicionalistas se realizaba con cuentagotas, de uno en uno cada varios años. Los seminaristas de AJE son 8 hasta el momento.
Ha fallecido el ex ministro de Franco Cruz Martínez Esteruelas. Una mente brillante. Fue uno de los fundadores de Alianza Popular y posteriormente se retiró de la política. Un ensayo suyo muy poco conocido "La leyenda de las ardillas" trata de un mundo futuro absolutamente controlado por el totalitarismo mundialista.
Más y más chavales continúan afluyendo a nuestras filas
Hoy 14 en el apartado de correos de Madrid hemos recibido nuevas peticiones de información y afiliación de Bollullos de la Mitación (Sevilla), Moya (Las Palmas) y Aguadulce (Almería). Por teléfono nos han contactado de Hellín (Albacete), San Fernando de Henares (Madrid) y varios jóvenes más de la capital.
AJE ha hecho propaganda con pegatinas en Toledo e Illescas. En este último pueblo se nos ha puesto en contacto un militante de Fuenlabrada para decirnos que tiene un pub patriótico frecuentado por más de 50 buenos españoles y nos esperan. Sentimos no haberlo sabido cuando estuvimos.
Pintadas de AJE Sevilla en la capital. Al tiempo han aparecido otras distintas en la sede del PSOE y en un centro de los Testigos de Jehová.
AJE ya tiene su propio chat por irc en el canal hispano. Se llama AJE. Las horas de conexión más frecuentes son las 7 de la tarde y las 11 de la noche. Por otra parte, se ha puesto en marcha un envío de noticias y correo a los afiliados y simpatizantes, a modo de foro.
El sector de Fe-Jons bajo la disciplina de Jesús López ha retomado el dominio falange.es que le habían arrebatado los de Diego Márquez.
Nuevos afiliados de AJE en Calatayud, donde ya existe un grupo.
Masivas afiliaciones en Madrid, tras el reparto de propaganda en el Bernabeu y las pegadas de carteles.
Nos escribe otro nuevo desde Barcelona
Por Internet contactamos con otros jóvenes en Chantada (Lugo) y Perillo-Oleiros (La Coruña).
Es evidente que todas las religiones no pueden ser verdaderas. Sólo puede ser verdadera una o ninguna. Pero es imposible que afirmaciones contrarias sean verdad al mismo tiempo. O la autoridad de toda la Iglesia reside en Pedro y sus sucesores, como dice la Iglesia Católica, o no, como dicen ortodoxos y protestantes. O los sacramentos son 7 como dicen católicos y ortodoxos, o son dos como dicen los protestantes. O Cristo es Dios como creen los cristianos, o no lo es como creen las demás religiones.
La religión católica es la única verdadera
Extra Ecclesia nulla salus (dogma de fe)
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SANTA SEDE
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CARDENAL RATZINGER: SI TODO ES RELATIVO, EL CRISTIANISMO NO TIENE SENTIDO
Presentada la Declaración sobre el carácter único de la salvación de Jesús
CIUDAD DEL VATICANO, 5 septiembre (ZENIT.org).- Si todo es relativo,
entonces no sólo el cristianismo, sino incluso todas las religiones, no son
más que disquisiciones teóricas inútiles. Esta es la conclusión a la que
llegó el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la
Doctrina de la Fe, al presentar esta mañana a la prensa la declaración
«Dominus Iesus», redactada por el organismo vaticano que dirige, en la que
además, se relanza el diálogo ecuménico y entre las religiones sin
ambigüedades.
Las religiones no son equiparables
«En el vivaz debate contemporáneo sobre la relación entre el cristianismo y
las demás religiones --aclaró el cardenal alemán--, se abre camino la idea
de que todas las religiones son para sus seguidores caminos de salvación
igualmente válidos. Se trata de una persuasión difundida hoy día no sólo en
ambientes teológicos, sino también en sectores cada vez más amplios de la
opinión pública católica y no católica, especialmente en los más
influenciados por la orientación cultural que prevalece hoy en Occidente y
que se puede definir --sin temor de ser desmentidos-- con una palabra:
relativismo».
Ahora bien, si todo es relativo, si todas las religiones son equiparables,
la consecuencia, según constató el cardenal es lógica: «El rechazo a
identificar la figura histórica de Jesús de Nazaret con la realidad misma
de Dios, del Dios vivo».
Falsa tolerancia
Ratzinger, de 73 años, consideró que la filosofía relativista lleva, en
última instancia, a la eliminación de la concepción cristiana de Cristo y
de la Iglesia. En efecto, una falsa idea de tolerancia lleva «a marginar a
quien se obstina en la defensa de la identidad cristiana y en su pretensión
de difundir la verdad universal y salvífica de Jesucristo».
«Esta falsa idea de tolerancia está ligada a la pérdida y a la renuncia a
la verdad, que hoy día es experimentada por muchos como una cuestión sin
relevancia y de segunda categoría», añadió. Esta tolerancia, que todo lo
acepta, y que se despreocupa por la verdad, se disfraza, según desenmascaró
el purpurado, por la malformación de conceptos como el de democracia,
diálogo o encuentro con las culturas.
¿Religiones relativas?
Este es el punto débil de la cultura contemporánea: al no existir una
búsqueda de la verdad, «la fe ya no se distingue de la superstición, y la
experiencia de la ilusión». De este modo, aclaró el cardenal que dirige la
Congregación de la Doctrina de la Fe desde hace 19 años, «sin una seria
búsqueda de la verdad, el aprecio de las demás religiones se convierte en
algo absurdo y contradictorio, pues no existe un criterio para constatar lo
que es positivo de una religión, distinguiéndolo de lo que es negativo o
fruto de la superstición y el engaño».
Diálogo
Por lo que se refiere al diálogo con las demás religiones, el prefecto de
la Congregación para la Doctrina de la Fe, teólogo que alcanzó prestigio
mundial ya en el Concilio Vaticano II, precisó que la idea, según la cual,
las religiones del mundo son complementarias a la revelación cristiana «es
errónea». Ahora bien, «todo lo que hay de bueno y verdadero en las
religiones no debe perderse, es más, debe ser reconocido y valorado. El
bien y la verdad, allá donde se encuentre, proviene del Padre y es obra del
Espíritu; las semillas del Logos están esparcidas por doquier. Pero no se
pueden cerrar los ojos ante los errores y engaños que también están
presentes en las religiones».
Por último, concluyó el cardenal Ratzinger, «la estima y el respeto por las
religiones del mundo, así como por las culturas que han ofrecido un
enriquecimiento objetivo a la promoción de la dignidad del hombre y al
desarrollo de la civilización, no disminuye el carácter único y original de
la revelación de Jesucristo y no limita ni mucho menos la tarea misionera
de la Iglesia».
Magisterio de la Iglesia
Monseñor Tarcisio Bertone, secretario de la Congregación para la Doctrina
de la Fe, aclaró en la rueda de prensa que cuando el Vaticano publica una
«declaración» «no está enseñando nuevas doctrinas, sino que más bien
reafirma y resume la doctrina de la fe católica definida o enseñada en
documentos precedentes del Magisterio de la Iglesia, indicando su recta
interpretación, ante errores o ambigüedades doctrinales difundidos en el
ambiente teológico y eclesial de hoy».
Por lo que se refiere a la autoridad de la declaración, monseñor Bertone
explicó que «al tratarse de un documento doctrinal de la Congregación para
la Doctrina de la Fe, expresamente aprobado por el sumo pontífice, forma
parte del magisterio universal. Por este motivo, aunque no es un acto
propio del magisterio del sumo pontífice, refleja sin embargo su
pensamiento, pues ha sido aprobado y confirmado explícitamente por el Papa,
e indica también su voluntad de que su contenido sea considerado por toda
la Iglesia, pues él mismo ha ordenado su publicación».
«Por tanto --concluyó--, a los fieles se les pide su asentimiento de
carácter definitivo e irrevocable».
LOS CREYENTES EN LAS DEMAS RELIGIONES, ¿SE SALVAN?
Responde el cardenal Joseph Ratzinger
CIUDAD DEL VATICANO, 5 septiembre (ZENIT.org).- «¿Cómo es posible explicar
a un judío o a un luterano el carácter único de Cristo y de la Iglesia
católica». Esta fue la pregunta que planteó un periodista al cardenal
Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en
la rueda de prensa de presentación de la declaración «Dominus Iesus», sobre
el carácter único y universal de la salvación de Cristo y de la Iglesia.
Al referirse a un judío creyente, el cardenal Ratzinger aclaró que «estamos
de acuerdo en que un judío --y esto sirve para los creyentes de las demás
religiones-- no necesita conocer o reconocer a Cristo como Hijo de Dios
para salvarse, si para ello existen impedimentos insuperables de los que no
tiene culpa. Ahora bien, el hecho de que el hijo de Dios haya entrado en la
historia, se haya hecho parte de la historia y esté presente como realidad
en la historia, afecta a todos».
«Me parece importante explicar --añadió-- que Cristo no huyó al cielo, sino
que se ha quedado en la historia». Por este motivo, «podemos decir que la
presencia escondida y real de Cristo en la historia nos afecta a todos.
Incluso para aquellos que se oponen o no pueden encontrarse con Cristo esto
constituye una realidad que transforma la historia. Es algo importante para
los demás, sin violar su conciencia».
Al hablar del carácter universal de la salvación de la Iglesia con un
luterano, el cardenal Ratzinger precisaría que «todos reconocemos
objetivamente que la Iglesia debería ser una, y todos deberíamos desear el
volver a encontrarnos en una Iglesia católica renovada en el camino hacia
el futuro. Pero esta necesidad objetiva tiene que ser distinguida del
estado de conciencia de las personas que aprenden su fe en su comunidad y
que en ella se nutren de la palabra de Dios». Este estado de conciencia a
algunos cristianos les impide comprender la importancia y necesidad de la
unicidad y la unidad de la Iglesia.
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SANTA SEDE: LAS RELIGIONES NO PUEDEN EQUIPARARSE ENTRE SI
Declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe
CIUDAD DEL VATICANO, 5 septiembre (ZENIT.org).- En el agitado debate
contemporáneo sobre la relación entre cristianismo y otras religiones, no
faltan entre los teólogos católicos quienes afirman que las religiones son
caminos igualmente válidos de salvación. En este contexto, la Congregación
para la doctrina de la fe, cuyo prefecto es el cardenal Joseph Ratzinger,
publica hoy la declaración «Dominus Iesus» sobre el carácter único y
universal de la salvación en Cristo y la Iglesia.
El documento, afronta particularmente las teorías relativistas que niegan o
consideran superables algunas verdades fundamentales de la fe católica
acerca el carácter definitivo y completo de la revelación de Jesús, el
carácter inspirado de los libros de la Sagrada Escritura, la unidad y
universalidad salvífica del misterio de la encarnación, pasión y muerte de
Cristo y la mediación salvífica universal de la Iglesia.
Estas teorías se fundan sobre algunos presupuestos de naturaleza filosófica
y teológica bastante difundidos. Entre estos, la declaración señala, por
ejemplo, la convicción de la imposibilidad de comprender la verdad divina
--ni siquiera por parte de la revelación cristiana--; la actitud
relativista con relación a la verdad, por la cual, aquello que es verdad
para algunos no lo es para otros; la contraposición radical que habría
entre la mentalidad lógica occidental y la mentalidad simbólica oriental;
el subjetivismo exasperado de quien considera a la razón como única fuente
de conocimiento; el vaciamiento metafísico del misterio de la encarnación;
el eclecticismo de quien, en la investigación teológica, asume ideas
derivadas de diferentes contextos filosóficos y religiosos, sin preocuparse
de su coherencia y compatibilidad con la verdad cristiana; la tendencia, en
fin, a leer e interpretar la Sagrada Escritura fuera de la Tradición y el
Magisterio de la Iglesia.
Teniendo en cuenta este debate, la Comisión Teológica Internacional ya
había publicado en 1997 un documento, «El Cristianismo y las religiones»,
que con amplitud de referencias bíblicas y motivaciones teológicas mostraba
la falta de fundamento de una teología pluralista de las religiones,
afirmando en cambio la unicidad y la universalidad salvífica del misterio
de Cristo y de la Iglesia, fuente de toda salvación, dentro y fuera del
cristianismo. Sin embargo, dada la enorme y rápida difusión de la
mentalidad relativista y pluralista, la Congregación para la Doctrina de la
Fe interviene ahora con la presente declaración para reproponer y
clarificar algunas verdades de fe.
En concreto, la declaración se articula en seis puntos, que resumen los
datos esenciales de la doctrina de la fe católica sobre el significado y el
valor salvífico de las otras religiones.
Plenitud y carácter definitivo de la revelación de Jesucristo
Contra la tesis que sostiene el carácter limitado, incompleto e imperfecto
de la revelación de Jesús, la cual sería una complemento de la revelación
presente en otras religiones, la declaración reafirma la fe católica acerca
la plena y completa revelación en Jesucristo del misterio salvífico de
Dios. Siendo Jesús verdadero Dios y verdadero hombre, sus palabras y sus
acciones manifiestan en modo total y definitivo la revelación del misterio
de Dios, aun cuando la profundidad de tal misterio permanece en si mismo
trascendente e inagotable. En consecuencia, aunque las demás religiones en
ocasiones reflejan un rayo de aquella Verdad que ilumina a todos los hombre
(cf. «Nostra aetate», 2), se afirma nuevamente que la calificación de
libros inspirados se reserva solamente a los libros canónicos del Antiguo y
el Nuevo Testamento, que, en cuanto inspirados por el Espíritu Santo,
tienen a Dios por Autor y enseñan con firmeza, fidelidad y sin error la
verdad sobre Dios y la salvación de la humanidad. La declaración enseña
además que debe ser firmemente retenida la distinción entre fe teologal,
que es la acogida de la verdad revelada por Dios Uno y trino, y la creencia
en las otras religiones, que es una experiencia religiosa todavía en
búsqueda de la verdad absoluta y carente todavía del asentimiento a Dios
que se revela.
El Logos encarnado y el Espíritu Santo en la obra de la salvación
Contra la tesis de la así llamada doble salvación: la del Verbo eterno, que
sería universal y, por lo tanto, válida también fuera de la Iglesia, y
aquella del Verbo encarnado, que estaría limitada solamente a los
cristianos, la declaración afirma la unicidad de la salvación traída por el
único Verbo encarnado, Jesucristo. Su misterio de encarnación, muerte y
resurrección es la fuente única y universal de salvación para toda la
humanidad. El misterio de Cristo tiene en efecto una intrínseca unidad, que
se extiende desde la elección eterna de Dios hasta la parusía. Jesús es el
mediador y redentor universal. Por esto, es asimismo errónea la hipótesis
de una economía salvífica del Espíritu Santo investida de un carácter más
universal de la economía del Verbo encarnado, crucificado y resucitado. El
Espíritu Santo es de hecho el Espíritu de Cristo resucitado, y su acción no
se pone fuera o al lado de la acción de Cristo. Se trata, en efecto, de una
única economía trinitaria, querida por el Padre y realizada en el misterio
de Cristo con la cooperación del Espíritu Santo.
Carácter único y universal de la salvación de Jesús
En consecuencia la declaración reafirma el carácter único y universal del
misterio de Cristo, que en su evento de encarnación, muerte y resurrección
ha llevado a cumplimiento la historia de la salvación, la cual tiene en él
su plenitud, su centro y su fuente. Ciertamente, la única mediación de
Cristo no excluye mediaciones participadas de distintos tipos y orden;
estos, sin embargo, obtienen su significado y su valor únicamente de la
mediación de Cristo y no pueden entenderse como paralelas o
complementarias. Las propuestas de un obrar salvífico de Dios fuera de la
única mediación de Cristo resultan contrarias a la fe católica.
Unicidad y unidad de la Iglesia
Jesús continúa su presencia y su obra de salvación en la Iglesia y a través
de la Iglesia, que es su cuerpo. Así como la cabeza y los miembros de un
cuerpo vivo a pesar de no identificarse entre sí son inseparables, Cristo y
la Iglesia non pueden confundirse ni tampoco separarse.
Por ello, en conexión con la unicidad y la universalidad de la mediación
salvífica de Jesucristo, se debe creer firmemente como verdad de fe
católica la unidad de la Iglesia por él fundada. Los fieles están obligados
a profesar que existe una continuidad histórica entre la Iglesia fundada
por Cristo y la Iglesia Católica. En efecto, la única Iglesia de Cristo
«subsiste en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por
los Obispos en comunión con él» («Lumen gentium», 8). En relación a la
existencia de numerosos elementos de santificación y de verdad fuera de su
estructura visible (cf. ibid), o en las Iglesias y Comunidades eclesiales
que no están todavía en plena comunión con la Iglesia Católica, es
necesario afirmar que su eficacia «deriva de la misma plenitud de gracia y
verdad que fue confiada a la Iglesia católica» («Unitatis et
redintegratio», 3).
Las Iglesias que no aceptan la doctrina católica del primado del Obispo de
Roma permanecen unidas a la Iglesia católica por medio de estrechísimos
vínculos, como la sucesión apostólica y la Eucaristía válidamente
consagrada. Por eso, también en estas Iglesias está presente y operante la
Iglesia de Cristo, si bien falte la plena comunión con la Iglesia católica.
Por el contrario, las comunidades eclesiales que no han conservado el
episcopado válido y la genuina e íntegra sustancia del misterio
eucarístico, no son Iglesia en sentido propio; sin embargo, los bautizados
en estas comunidades han sido incorporados por el Bautismo a Cristo y, por
lo tanto, están en una cierta comunión, si bien imperfecta, con la Iglesia
católica. «Por consiguiente, aunque creamos que las Iglesias y comunidades
separadas tienen sus defectos, no están desprovistas de sentido y de valor
en el misterio de la salvación, porque el Espíritu de Cristo no ha rehusado
servirse de ellas como medios de salvación» («Unitatis redintegratio», 3).
Iglesia, Reino de Dios y Reino de Cristo
La misión de la Iglesia es «anunciar el Reino de Cristo y de Dios, y
establecerlo en medio de todas las gentes; [la Iglesia] constituye en la
tierra el germen y el principio de este Reino» («Lumen gentium», 5). Por un
lado la Iglesia es «signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la
unidad de todo el género humano» (ibid, 1), y por lo tanto es signo e
instrumento del Reino: llamada a anunciarlo e instaurarlo. Por otro lado,
la Iglesia es el «pueblo reunido por la unidad del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo» (ibid, 4): ella es así el «reino de Cristo presente ya en
el misterio» (ibid, 3), constituyendo de ese modo su germen e inicio.
Pueden darse distintas explicaciones teológicas sobre estos temas. Sin
embargo, no se puede en ningún modo negar o vaciar de significado la íntima
conexión que existe entre Cristo, el Reino y la Iglesia. En efecto, «el
Reino de Dios que conocemos por la Revelación, no puede ser separado ni de
Cristo ni de la Iglesia» («Redemptoris missio», 18).
El Reino de Dios no se identifica, sin embargo, con la realidad visible y
social de la Iglesia. En efecto, no se debe excluir «la obra de Cristo y
del Espíritu Santo fuera de los confines visibles de la Iglesia» (ibid). Al
considerar las relaciones entre el Reino de Dios, el Reino de Cristo y la
Iglesia, se hace necesario evitar acentuaciones unilaterales, como ocurre
cuando se habla del Reino de Dios sin mencionar a Cristo, o se privilegia
el misterio de la creación callando sobre el misterio de la redención. En
tales casos, se aduce que Cristo no puede ser comprendido por quién no
posee la fe cristiana, mientras pueblos, culturas y religiones diversas
pueden reencontrarse en la única realidad divina, cualquiera sea su nombre.
Así entendido, el Reino termina incluso por marginar y subestimar a la
Iglesia. En la práctica se niega la unicidad de la relación que tienen
Cristo y la Iglesia con el Reino de Dios.
La Iglesia y las religiones en relación con la salvación
De cuanto se acaba de recordar, derivan también algunos puntos necesarios e
irrenunciables para la profundización teológica de la relación que tienen
la Iglesia y las religiones con la salvación. Ante todo, debe ser
firmemente creído que la «Iglesia peregrinante es necesaria para la
salvación, pues Cristo es el único Mediador y el camino de salvación,
presente a nosotros en su Cuerpo, que es la Iglesia» («Lumen gentium», 14).
Esta doctrina no se contrapone a la voluntad salvífica universal de Dios;
por lo tanto, «es necesario, pues, mantener unidas estas dos verdades, o
sea, la posibilidad real de la salvación en Cristo para todos los hombres y
la necesidad de la Iglesia en orden a esta misma salvación» («Redemptoris
missio», 9). Para aquellos que no son formal y visiblemente miembros de la
Iglesia, «la salvación de Cristo es accesible en virtud de la gracia que,
aun teniendo una misteriosa relación con la Iglesia, no les introduce
formalmente en ella, sino que los ilumina de manera adecuada en su
situación interior y ambiental. Esta gracia proviene de Cristo; es fruto de
su sacrificio y es comunicada por el Espíritu Santo» (ibid, 10).
Sobre el modo en que la gracia salvífica de Dios llega a los individuos no
cristianos, el Concilio Vaticano II se limitó a afirmar que Dios la dona
«por caminos que Él sabe» («Ad gentes», 7). La teología está tratando de
profundizar este argumento. Sin embargo, queda claro que sería contrario a
la fe católica considerar a la Iglesia como un camino de salvación al lado
de aquellos constituidos por las otras religiones.
Ciertamente, las diferentes tradiciones religiosas contienen y ofrecen
elementos de religiosidad, que forman parte de «todo lo que el Espíritu
obra en los hombres y en la historia de los pueblos, así como en las
culturas y religiones» («Redemptoris missio», 29). A ellas, sin embargo, no
se les puede atribuir un origen divino ni una eficacia salvífica ex opere
operato, que es propia de los sacramentos cristianos. Por otro lado, no se
puede ignorar que otros ritos no cristianos, en cuanto dependen de
supersticiones o de otros errores (cf. 1 Co 10, 20-21), constituyen más
bien un obstáculo para la salvación.
Con la venida de Jesucristo Salvador, Dios ha establecido a la Iglesia para
la salvación de todos los hombres. Esta verdad de fe no quita nada al hecho
de que la Iglesia considera las religiones del mundo con sincero respeto,
pero al mismo tiempo excluye esa mentalidad indiferentista «marcada por un
relativismo religioso que termina por pensar que "una religión es tan buena
como otra"» («Redemptoris missio», 36). Como exigencia del amor a todos los
hombres, la Iglesia «anuncia y tiene la obligación de anunciar
constantemente a Cristo, que es "el Camino, la Verdad y la Vida" (Jn 14,
6), en quien los hombres encuentran la plenitud de la vida religiosa y en
quien Dios reconcilió consigo todas las cosas» («Nostra aetate», 2).
Conclusión
La presente declaración ha querido reproponer y aclarar algunas verdades de
fe frente a propuestas problemáticas o incluso erróneas.
Al tratar el tema de la verdadera religión, los Padres del Concilio
Vaticano II han afirmado: «Creemos que esta única religión verdadera
subsiste en la Iglesia católica y apostólica, a la cual el Señor Jesús
confió la obligación de difundirla a todos los hombres, diciendo a los
Apóstoles: "Id, pues, y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar
todo cuanto yo os he mandado (Mt 28, 19-20)." Por su parte todos los
hombres están obligados a buscar la verdad, sobre todo en lo referente a
Dios y a su Iglesia, y, una vez conocida, a abrazarla y practicarla»
(«Dignitatis humanae», 1).
Sept. 3, 2000: Diario Las Américas, Miami, página 1-A
INTERPELAN A LA CUMBRE DEL MILENIO
SOBRE NACIONES CAUTIVAS DEL COMUNISMO
NEW YORK Sept. 3, 2000 (CubDest Servicio de Difusión) - En una inédita
iniciativa conjunta a través de la Internet, exiliados cubanos, chinos,
vietnamitas, coreanos y laosianos, así como colombianos que son víctimas de
las narco-guerrillas, están enviando millares de correos electrónicos al
secretario general de la ONU, Kofi Annan, y a los mandatarios que
participarán en la próxima Cumbre del Milenio (New York, Sept. 6-8),
exhortándolos a tomar medidas eficaces y concretas en favor de 1.300
millones de seres humanos que continúan esclavos de regímenes comunistas.
(Nota: Vd. también puede enviar dicha carta abierta haciendo doble clic en
http://www.cubdest.org/0012/cmailun.html
).
En el mensaje, titulado "La Cumbre del Milenio ante el comunismo: ¿como
Poncio Pilatos?", se afirma que "en el 3er. Milenio de la era cristiana que
comienza, el totalitarismo comunista continúa siendo un flagelo de la
humanidad y una amenaza a la paz mundial". Añade el documento que "el
comunismo -cuya doctrina es diametralmente contraria a los Mandamientos de
la Ley de Dios y por su crueldad fue justamente calificado como un "satánico
azote", "intrínsecamente perverso" (Pío XI, Encíclica "Divini
Redemptoris")-
asesinó 100 millones de víctimas en el siglo XX y esclaviza hoy a 1.300
millones de personas en China, Cuba, Vietnam, Corea del Norte y Laos;
desangra a Colombia a través de crueles narco-guerrillas inspiradas por La
Habana; alienta movimientos revolucionarios en Brasil, Ecuador, Venezuela,
etc.; y se reorganiza en Rusia, así como en varios países del Este europeo".
En la misiva se manifiesta preocupación ante el hecho de que el presidente
ruso Vladimir Putin, inmediatamente después de finalizada la Cumbre del
Milenio, "visitará Cuba comunista para estrechar lazos políticos y
económicos, haciendo revivir pactos de la antigua Unión Soviética que
sirvieron para promover y financiar la revolución comunista, a partir de
Cuba, en numerosas naciones de América Latina y Africa".
"Delante de ese dramático panorama que, como un SIDA espiritual, amenaza
contaminar el 3er. Milenio, ¿qué harán el Sr. Secretario de la ONU y los
mandatarios de los países libres?, ¿tomarán, al final, una actitud
categórica delante de esos regímenes comunistas que violan sistemática e
impunemente la propia Declaración de Derechos de la ONU?, ¿u optarán por la
cómoda, pero cómplice, actitud de Poncio Pilatos?", interpelan los
desterrados. Y concluyen: "La Historia y, sobre todo, la Divina Providencia,
sabrá recompensar generosamente las actitudes firmes de quienes tomen la
defensa de los derechos de Dios y de 1.300 millones de personas que hoy
gimen en los países comunistas; pero juzgará de manera severa a quienes,
teniendo en sus manos la real posibilidad de enfrentar ese mal, sin embargo,
opten por cruzar los brazos".
El joven vietnamita Nguyen Van Vinh, del Center for a Free Vietnam, de
Massachusetts (MA), manifestó que las millares de adhesiones a esta
iniciativa recibidas por Internet, provienen de 43 países en los 5
continentes. Para enviar el referido mensaje electrónico a la Cumbre del
Milenio se debe acceder a la página web
http://www.cubdest.org/0012/cmailun.html
o solicitar el texto (en inglés o
español) a cubdest@cubdest.org.
El pasado 25 de mayo aparecía en los periódicos locales la noticia de la carta firmada por once señores, sacerdotes casi todos ellos y dos laicos, con la circunstancia que dos de estos sacerdotes tienen cargo de responsabilidad dentro del obispado de Gerona.
Habiendo esperado un tiempo prudencial a que desde el obispado se diese pública respuesta sin que ésta se haya producido, esta Asociación entiende que hay un par de aspectos graves que conviene resaltar. El primero es que, siendo esta carta un apoyo a las manifestaciones de un ex-abad sobre temas de doctrina, ningún prelado, ni abad, ni superior de orden han respondido para paliar el escándalo, la confusión y el mal producido por las mencionadas declaraciones. Entendemos que unas heterodoxas declaraciones públicas han de ser contestadas públicamente para dejar las cosas en su lugar, ya que es la forma que tienen los fieles católicos de enterarse.
El segundo aspecto que hay que remarcar es el de ámbito local. De entrada nuestro obispo y pastor no ha dicho nada, y que nosotros sepamos tampoco ha hecho nada públicamente delante la ambigua e incoherente carta firmada por varios sacerdotes de su diócesis, entre ellos dos que ocupan lugares de responsabilidad: el consiliario de Pastoral Familiar y el Delegado de la Pastoral de Turismo. Así mismo nos preguntamos: ¿qué doctrina han de predicar estos sacerdotes? ¿creen en la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana? porque en sus manifestaciones tardías, los postulados con que ahora manifiestan estar de acuerdo no están dentro la doctrina de la Iglesia. Las sustancias anticonceptivas que defiende el ex-abad como una cosa natural, de ninguna forma lo son. En primer lugar porque la forma de actuar de estas sustancias es en general por tres mecanismos simultáneos, a saber: anovulatorio, es decir, impedir la ovulación; evitar la fecundación y en último y definitivo término evitan la implantación del embrión en la matriz, y esto, sencillamente, es un aborto. Por tanto los anticonceptivos hormonales como mínimo, son todos potencialmente abortivos (unos más y atros menos, según preparados, y quien quiera puede confirmar esta afirmación en cualquier libro de farmacología), y esto va contra el quinto mandamiento de la ley de Dios, y por tanto no es nada natural.
Asociación Cultural Gerona Inmortal
Ha fallecido en Alcalá de Henares el Padre Jesuita Baltasar Pérez-Argos. Tradicionalista, propulsor de la Misa de San Pío V y animador de todos los grupos patrióticos católicos. Participaba en las Jornadas por la Unidad Católica en Zaragoza. Es autor del libro "Política Básica" y de numerosos artículos en Verbo, La Nación, Siempre p'alante y otras publicaciones. Gran amigo del Movimiento Católico Español, pronunció varias conferencias en la sede de la calle Alcalá.
El Padre Baltasar Pérez Argos, S.I. pronuncia una conferencia en la sede del MCE. A sus lados, José María Rodríguez Máyquez, vocal de la junta nacional, ya fallecido, y José Luis Corral.
Incluimos nuevo artículo del catedrático Luis Suárez sobre la significación del Estado, completando así el anterior de Nación-Patria. Para leerlo, pinchar aquí:
1. CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE PRECISA TÉRMINOS DE "DIÁLOGO ECUMÉNICO"
VATICANO, 25 Ago. 00 (ACI).- Con el fin de aclarar el "desentendimiento común" de la frase "iglesias hermanas" en el diálogo ecuménico, la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) publicó un documento en el que afirma la única identidad de la Iglesia Católica como "madre" de todas las iglesias particulares.
El texto, acompañado por una carta del Prefecto de la CDF, Cardenal Joseph Ratzinger, señala que la aclaración es necesaria porque el uso ambiguo de la frase, que pone a la Iglesia al mismo nivel que otras iglesias, se ha vuelto "prevaleciente en los escritos contemporáneos sobre el ecumenismo".
El documento de cuatro páginas ya fue distribuido entre las Conferencias Episcopales de todo el mundo y precisa que la expresión de "iglesias hermanas" podría ser usada con propiedad sólo para describir la relación entre las iglesias católicas locales con las no católicas.
La Iglesia Católica como tal no podría ser descrita como "una iglesia hermana" porque "la Iglesia Universal, única, santa, católica y apostólica no es hermana sino madre de todas las iglesias particulares".
"Esto no es una mera cuestión de terminología, pero sobre todo el respeto de una verdad básica de la fe católica: que la unicidad de la Iglesia de Jesucristo. De hecho, hay una sola verdad, y además el término plural iglesias solo puede referirse a las iglesias particulares".
"Consecuentemente, uno debería evitar como fuente de desentendimiento y confusión teológica, el uso de formulaciones como nuestras dos iglesias porque podría parecer que se implica la existencia de más de una iglesia", indica el documento.
El texto también aclara que el uso católico de la frase "iglesias hermanas" sólo se aplicaría a las "comunidades eclesiales que han preservado un episcopado válido y la Eucaristía" como las iglesias ortodoxas.
En su carta, el Cardenal Ratzinger precisa que el documento fue aprobado el 9 de junio por el Papa Juan Pablo II y como tal tiene autoridad pero no será publicado en el Acta Apostolicae Sedis, periódico oficial de la legislación vaticana, por su "limitado propósito de especificar el uso de la correcta terminología en este tema".