In Focus - Dulce Pontes 19/05/2003




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Dulce PontesDulce Pontes, Palacio Euskalduna, Bilbao
19 de Mayo de 2003

Fotos: Txema Rojo
Texto: Sorgin Etxean

(haz click en las fotos para verlas ampliadas y mantén el puntero sobre ellas para ver la descripción)

Qué vamos a decir de la acústica de este auditorio que no se haya dicho ya, excepcional, y son varios ya los asientos que he ocupado en diferentes zonas del mismo.

En la noche de este lunes de mayo, coincidimos allí gente que sabía lo que iba a ver y otros cuyas expectativas eran grandes por todo lo bueno que habían oído. Aunque algunos la consideran la nueva Amalia Rodrigues, la fadista por excelencia fallecida hace algo más de tres años, otros dicen que de ninguna manera es una fadista, ya que canta melodías de diferentes estilos.

Dulce PontesEn esta gira, Pontes (8 de abril del 69) aprovecha para presentar algunos temas de su próximo álbum, que graba en Roma actualmente, con composiciones del italiano Ennio Morricone. Este será su sexto después de 4 discos de estudio y uno doble en directo (“A Brisa do Coraçao”, 1.995).

Su aparición en escena de blanco inmaculado y de puntillas, que hacía evidentes sus estudios de danza, majestuosa y sin zapatos, ya hacía imaginar una noche intensa.

Con el pelo más largo, dando otra imagen a la que yo recordaba, impuso su personalidad con temas desconocidos al principio y otros tradicionales y propios más tarde.

Los músicos que la acompañaban, 7 en total, nos deleitaron con  4 guitarras, contrabajo, percusiones varias (como un curioso instrumento metido en agua), saxo y acordeón. Su hermano Luis era uno de los guitarristas.
Dulce Pontes

En la segunda parte del show, en que cambió el vestido blanco por otro rojo, la portuguesa de Montijo (localidad cercana a Lisboa) mantuvo su complicidad con el público, al que dominó desde el principio haciéndoles participar en varias ocasiones en los temas que pudimos escuchar de todos sus álbumes menos del primero ("Lusitana", 1.992) el que grabó inmediatamente después de lograr un octavo puesto en el festival de Eurovisión de 1.991, que supuso su despegue internacional.

Mención especial para la “Balada para un loco” (Ferreu / Piazzola), en que se mezcló la canción con la interpretación de una manera espectacular y los dos temas interpretados al piano: “O Infante” incluido en “Caminhos” (1.996) y “Ondeia” de su último disco del 99 “O Primeiro Canto”, ese en el que aparecía “Pátio dos Amores”, que también sonó esta noche pero sin Junkera, que colaboró en aquél álbum.

La “sorpresa” anunciada, que en realidad era un secreto a gritos para sus seguidores, tuvo lugar en el bis final. Alguien colocó una silla en el frente del escenario y fue allí donde Kepa Junkera, vestido de negro, se colocó con Dulce a sus pies, sentada en el suelo. 

Dulce PontesY la mezcla del sonido de la trikitixa blanca con la voz de ella, de rojo, nos puso una vez más la carne de gallina, con más intensidad si cabe por la belleza de la escena y de la melodía (“Maitia nun zira”) y del sentimiento que flotaba en el aire y de la voz de la portuguesa cantando en euskera.

El gran final, con “Cançao do mar”, de su segundo disco del 93 “Lágrimas”, ya popularizada por Amália, acabó de levantar de sus asientos a los allí congregados, ya conquistados definitivamente por esta chica descalza que demostró su complicidad con Bilbao y que realmente se entrega por completo. Su comentario de que “los conciertos son los momentos más felices e intensos de mi vida” queda plenamente demostrado.

 

 

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Fecha de Creación: 05/10/2003