|
XVIII Festival Internacional de Folk de Getxo
del 4 al 8 de Septiembre de 2002
Fotos:
Txema Rojo
Texto:
Sorgin Etxean
(haz click
en las fotos para verlas ampliadas y mantén el puntero sobre
ellas para ver la descripción)
Miercoles 4 de Septiembre
Por
suerte, la carpa resiste bien la lluvia así que, puede seguir
cayendo todo lo que quiera, de hecho, esta circunstancia es
positiva... ya que hace que la media de edad baje
considerablemente con respecto a otros años.
Bueno,
vaya forma de arrancar, poco después de las 21.30 y tras escuchar
a las bandas holandesa (Show Band Irene-Ede) y escocesa,
repetidores (Coldstream Pipe), empezaron dos horas de espectáculo
intenso con Oreka TX y Joji Hirota. Se quedaron con el público
desde el principio y todas y cada una de las interpretaciones de
ambos fueron aplaudidas a rabiar, varias por separado y otras
compartidas. El "beste bat", o sea, "otra", se escuchó como nunca,
con pataleo incluido, y la "final standing ovation" (o sea, la
ovación final de pie) fue la leche.
Todavía
quedan 4 días por delante pero va a ser difícil superar esto...
Hay para todos los gustos, el jueves es el turno del veterano Juan
Mari Beltrán, presentando su último trabajo, con un espectáculo en
el que invita al público a recorrer las interioridades de nuestra
música tradicional (19.00h.) y de los irlandeses Dervish, con voz
de Cathy Jordan (21.30h.). El día
acaba con Free Folk,
de Castilla León, cuyo objetivo es recuperar la música tradicional
castellana aunándola con otras
influencias para dar lugar a una combinación novedosa.
Jueves
5 de Septiembre
No sé si
debiera decirlo pero estoy viviendo este festival más intensamente
que otros años, ¿será porque le estoy viendo un poco más las
entrañas?.
El día
"musical" empezó a las 19.05h. (llegué 5 minutos tarde...) con
Juan Mari Beltrán y su banda (más invitados especiales) en la
Plaza Santa Eugenia, presentando en directo su reciente disco
“Arditurri” -altamente recomendable-. Estaban ya metidos en harina
y repartidos por todo el escenario había todo tipo de instrumentos
(aquí confieso que tengo que echar mano de la chuleta...):
txalapartas, alboka, txistu, tamboril, dulzaina, cuerno, pandero,
acordeón, trikitixa, djembe, guitarra, adarra, txambela, xirula,
burruna, ttun ttun, seguro que me dejo algo... Qué decir de Juan
Mari Beltrán, investigador, promotor y actualmente profesor en el
Conservatorio de Música de Hernani (Gipuzkoa), donde creó y dirige
la Txalaparta Eskola. Ha formado parte de varios grupos, impartido
conferencias y diferentes cursos... En este momento se sirve de su
colección de instrumentos recopilados durante años, biblioteca,
fonoteca, películas y archivos de imágenes y fotografías para
crear el Herri Musikaren en Oiartzun, Gipuzkoa también. A destacar
la presencia de Joxan Goikoetxea al acordeón entre los invitados
especiales y la ausencia de Joseba Tapia, que a
última
hora no pudo asistir, una pena. Aún así nos lo pasamos genial,
aunque los niños no dejaran
de molestar...
Con
tiempo suficiente para el "avituallamiento" entre
concierto y concierto y tras ser amenizada la velada en la carpa
de la Plaza de la Estación de Las Arenas por las bandas
escocesa y holandesa
(de nuevo) y la italiana -de curioso nombre- (Fanfara e Grupo),
aparecieron los irlandeses Dervish a las 21.50h. Ya vimos que al
contrario que el día anterior en el mismo escenario, hoy la única
percusión eran el bodhram y los "bones" de Cathy Jordan, voz del
grupo. En el centro el acordeón diatónico de Shane Mitchell, a su
izquierda el violín (fiddle) de Tom Morrow y a su derecha Cathy. A
los lados la flauta travesera de Liam Kelly y la guitarra
(acústica y armónica) de Sheamie O'Dowd y en los extremos, la
mandola de Brian McDonagh y el bouzouki de Michael Holmes.
Al cabo
de una hora ya nos habíamos movido tres veces y estábamos exactamente
donde queríamos, o sea, en el centro de la 1ª fila del altillo, o
sea, el mejor sitio (para mi gusto). A estas alturas, el acordeón
echaba ya humo (¿o eran efectos especiales?). Pues bien, como no
podía ser menos, la banda de Sligo de cuya formación más o menos
definitiva acaban de cumplirse 11 años, nos hizo vibrar de
principio a fin con sus jigs, reels y baladas tradicionales de
esas que nos ponen los pelos de aquella manera.
También
en esta noche la interacción con el público tuvo éxito. Japonés el
primer día, gaélico el segundo... El sábado seguro que vamos con
el griego. El último cd se llama
"Decade" pero si queréis saborear
el sonido "live", o sea, en directo, os recomiendo el doble "Live
in Palma", del 97, su cuarto disco.
Y la
noche acabó con los siete jovencísimos componentes de Free Folk (Segovia
2.000), de nuevo en la Plaza Santa Eugenia, y aunque
desgraciadamente sólo vimos el final -por motivos obvios-,
posiblemente fuera el mejor momento?. Hubo una preciosa y precisa
interpretación de un tema incluido en el "The Road North" de
Alasdair Fraser, vamos, que se notaban y mucho los estudios de
conservatorio. Me quedé con las ganas de preguntarles la edad,
supongo que no les hubiera importado dada su lozana juventud...
¡Buena suerte chicos!.
Un
último apunte sobre las bandas de calle, que amenizan diversas
zonas no sólo de Las Arenas-Romo y Algorta si no también de
Bilbao: Gran Vía (tramo Diputación-Arriaga) y Museo Guggenheim.
Sólo nos quedan dos por ver: el Mariachi Real Santa Cecilia
(México) y Leonen Orroak Albokariak (Euskadi), grupo de veinte
pandereteros y albokaris liderado por adivinareis quién, ¿no?,
pues sí, Ibón Koterón, que acercarán al público su espectáculo "Alboka
Kalejira". Pero eso será el viernes -o al menos así está
anunciado-.
Viernes 6 de Septiembre
Por
suerte (porque así da gusto) o por desgracia (porque de nuevo
aumenta la media de edad y disminuye la posibilidad de pillar buen
sitio) el tiempo fue mejorando, y de qué forma... Y hablando de
edad, ¿cómo pudieron aguantar todas aquellas señoras de alrededor
de 80 años más de una hora de Mory Kanté con la música a tal
volumen?. De hecho se acopló varias veces... Y eso que a mí me
gusta alta, vaya, creo que mi objetividad va a dejarse notar
finalmente.
Y
es que el espectáculo, que nadie se lo niega - con más de 10
personas en el escenario- del guineano era realmente étnico y el
sonido estaba realmente alto (a mí no es tan fácil ponerme dolor
de cabeza con casi ningún tipo de música y ayer estuve al límite),
la verdad es que a mi lado había hasta quien se tapaba los
oídos... Como siempre, la excelente organización iba llenando
asientos a medida que iban quedando vacantes.
Todo comenzó sobre las 21.45h después de las habituales bandas de
calle, y con muuuuuuuuuuuuucha fuerza. "ÉL", de blanco, llenando
el escenario (previamente hubo una demostración de destreza por
parte del percusionista) a pesar de acompañarle tanta gente
-incluidas las trillizas de oro, ah no, ésas eran otras- las
miradas se dirigían constantemente hacia Kanté, entrado ya en años
-y en kilos- y hacia su "cora", un gran arpa laúd de tal tamaño
que requería ser asido por medio de una ancha cinta con las
cuerdas (veinte) hacia el artista. Muy bonito, al menos por
detrás, vamos, de esos que gusta tener colgados en la pared de tu
casa, si tienes sitio claro. Sus categóricos "Get Up!!!"
(levantaros) y "Come On!!!" (vamos) fueron obedecidos sin
rechistar por casi todos (y quién no obedece, parecía que iba a
saltar del escenario a por ti si no le hacías caso).
Total, que a las 23.10h. -a punto de comenzar el siguiente
concierto-, todavía no había cantado su afamado "yeke yeke" y ya
que había llegado tan lejos, esperé un poco más. Por fin, en el
bis, el "yeke yeke", regrabado en el 87 e incluido en "Akwaba
Beach". Aunque no os suene, vendió más de un millón de sencillos y
más de medio de álbumes. Y mientras se despedía entre "goodbyes",
"aurevoirs" y "ciaos", me fui acercando a Santa Eugenia, que ya
eran más de las 23.15h.
Por
suerte los cinco asturianos de Llangres, empezaron a las 23.20h.,
así que por primera vez iba a ver un concierto de los del circuito
de música Injuve enterito. Empezaron con fuerza, interpretando
principalmente temas propios, aunque como apuntó Borja (gaita
asturiana e irlandesa, low & tin whistle) también tocarían algún
tema tradicional, en cuyo caso nos lo harían saber (todo esto con
un "más que acento" asturiano, de órdago). David tocó la flauta de
madera, Viriu el bodhran, Héctor la mandolina, el chelo y el
violín y Yago el arpa, guitarra acústica y bajo. En el bis, con
Yago al arpa, me pareció reconocer una canción del colegio, esa
que empezaba: "van tres noches que no duermo la la...". También
hubo alguna petición, a lo que Borja contestó atentamente: "no,
esa no la tocamos". Gustaron mucho.
Y
retrocedemos a las siete de la tarde del viernes 6, bueno, a las
19.10h., llegué un pelín tarde... Les Batinses, de Québec, estaban
ya en plena faena. Lo primero que llama la atención es, aparte de
su fuerza, las peculiares caras de sus componentes, el que parecía
llevar la voz cantante -aunque cantan cinco de los seis- tenía una
cara muy simpática y el batería era una mezcla entre hippie y
rasta -bueno, eran trenzitas, creo-. Las referencias a diferentes
culturas y tipos de música se sucedían una tras otra (India
incluida). El repertorio incluye baladas tradicionales, polkas,
reels, salsa -se nos dijo que la chica es la "reina de la salsa"-
ritmos balcánicos, funk... Ellos mismos califican su trabajo como
"funklore" o "trashditional" (trash es basura es inglés
americano). Influencias que van desde Nina Hagen hasta Hedningarna
pero en definitiva todo muy "loco" y divertido.
Sábado 7 de Septiembre
¡Qué pronto se acaba todo lo bueno!. Todavía nos queda Cuba en ese
recorrido que hemos hecho, aunque sea con la imaginación, por
Euskadi, Japón, Irlanda, Guinea, Grecia, Canadá, Sierra Leona,
Huesca, Valencia, Castilla León, Asturias, México, Escocia,
Holanda e Italia. El de hoy comenzó con Seydu (Sierra Leona),
vocalista, compositor y percusionista nacido en Freetown. Su
música es denominada por él mismo como "etno pop". A través de su
segundo disco en solitario "Diamond Tears", nos hace partícipes de
las tristezas y alegrías de los habitantes de su país, devastado
por la Guerra de los Diamantes que ha dejado desamparados a
millones de niños soldado debido a la salvaje leva que ha
soportado África. Ha actuado con artistas como Raimundo Amador o
Kiko Veneno y participado en grabaciones discográficas con Rosario
o Alejandro Sanz. El público disfrutó del concierto y aunque se
seguían pidiendo bises -él dijo en un perfecto castellano: "si
queréis más no tenéis más que decirlo"- la organización no le
permitió seguir más allá de las 20.25h por razones obvias. Los
horarios mandan.
Y se acercaba la hora del plato fuerte, la griega Eleftheria
Arvanitaki, de difícil nombre pero de fácil forma de hacerse
querer y hacer emocionarse. Antes de que "ELLA" saliera a escena,
era de nuevo el turno de las bandas de calle. Había cinco
previstas así que nos imaginamos que no empezarían más tarde de
las 21.00h., y así fue, faltaban aún dos minutos cuando
aparecieron los italianos -falló Escocia-, y luego vinieron los
holandeses, y luego los chicos de Leonen Orroa, con Ibon Koterón a
la cabeza, a quien ya habíamos visto desfilando por Romo bajo la
lluvia. Pero como en este caso conocíamos lo que se tocaba, hay
que mencionar que se escucharon "Odolaren Boza" y "Dringilin
Dango" entre otras. ¡Qué corto se hizo!. Y la última banda fue el
Mariachi Real Santa Cecilia, de México, por supuesto, - más tarde
hablaremos de ellos-.
Y sólo pasaban cinco minutos de las 21.30 cuando Eleftheria y sus
siete músicos hicieron acto de presencia, toda de blanco,
recordando de lejos su figura a la de Rosa Cedrón -Luar na Lubre-
cuando estuvo en Sestao -sólo que aquella iba de negro-. Se
auguraba buen rollito, se había llenado más rápido que otros días
y se veían caras expectantes. Cerca de mí, de hecho, había alguien
que lo conocía casi todo e iba comentando: "otro clásico", "qué
pasada" y se llevaba las manos a la cara y a la calva... Aunque no
nos hizo hablar griego, ella sí dijo algo en euskera: "oso pozik
nago hemen...". Y parece que se lo había aprendido, tiene mérito,
eso y todo lo que siguió, dieciseis canciones más dos en sendos
bises. "Dinata" (Stong Posssibility, título original de "Homecoming")
la dejó para el primer bis y la balada "Parapono" (Complaint) fue
una de las que crearon tensión, digo de la buena, de la que da
escalofríos y te hace abstraerte durante unos minutos. Un público
totalmente entregado -sólo nos faltó la inclinación de reverencia,
pues nos levantamos varias veces como si tuviéramos un muelle en
la silla. Creo que a ella le llegó
bien el calor, se notaba que
estaba a gusto, sólo faltó un poco de conversación/interacción con
el público -no hubo nada de eso aparte de las obligadas y
repetidas gracias y el llevarse la mano al corazón en numerosas
ocasiones. Para empezar a descubrir a esta guapa artistaza con voz
deliciosa, se puede comenzar con la recopilación "The very best of
(1989-1998)”, y cuando se publique el directo que hay previsto, lo
buscaremos con ansiedad. Su página web: www.arvanitaki.gr
Por dar algún
dato, en su reciente disco "Emisión", colaboran Dulce Pontes e
Ismael Lo. Y eran ya las 23:20h después de los dos bises, ya antes
de empezar el concierto había llegado la lluvia, en realidad una
tormenta de campeonato y creó que cayó durante todo lo que duró y
más. Suerte que iba preparada... El Mariachi Real Santa Cecilia
(tercera generación, la primera se formó en los años 50) había
empezado ya y por 1ª vez en los conciertos de la Terraza del Mundo
(donde por cierto se han estado sirviendo comidas típicas de
distintos países por parte de Médicos del Mundo) no cabía ni un
alfiler. Era de imaginar que este tipo de espectáculo atraería a
mucha gente -diferente de la de noches anteriores-. Quizá el aforo
de los conciertos principales se hubiera completado de haberse
hecho allí... En fin, que fue todo un éxito. Lo cantaron todo: "Adelita",
"la cucaracha", "México lindo y querido"... y por supuesto hubo
coros del público. Yo me fui cuando se despedían, sin esperar al
bis, esta vez no por frío sino por sueño y por la lluvia ya que
bajo la carpa no había sitio, pero calculo que acabaría cerca de
la 1:00h.
Domingo 8 de Septiembre
Y el día empezó torcido, por segunda vez en poco tiempo el coche
me volvió a dejar tirada, con lo cual llegué un poco tarde. Hoy no
había desfile de bandas por la tarde ni conciertos en Santa
Eugenia. La Familia Valera Miranda se compone de Félix V. M., su
mujer Carmen Rosa y sus tres hijos Enrique, Ernesto y Raúl Félix.
Les acompaña un componente más como segunda voz. La fama de la
longeva familia nació al mismo tiempo que el son cubano, en los
años 50 (ésta es la tercera generación). Con influencias de Haiti
y Jamaica mezclados con la tradición, hicieron bailar al público
de lo lindo. Esta vez no había sillas entre el altillo y el
escenario.
También se bailó arriba, lo cual fue muy aplaudido. Félix, amigo
personal de Compay Segundo, confesó 70 años y nos dijo que pensaba
vivir más de 100 (la abuela Julia que vivió 114, cantó en la
"Antología", grabación de 1.983) y entre sus comentarios, que hubo
muchos y escuchados todos con sonrisas, estuvo éste: "bien o mal
que hablen de uno; cuando dejen de hacerlo es que no eres nadie".
Y se marcharon a las 21.25 h., y volvieron, pero sólo durante
cinco minutos más, momento que fue ya definitivo.
Y así acabó la edición número XVIII del Festival de Folk de Getxo,
con el meloso ambiente cubano. Y sólo queda felicitar a la
organización y agradecer de nuevo el valioso material que llegó a
mis manos. Espero que mi reproductor de cd no se estropee por la
programación continua de "Sorgin Etxean" de Juan Mari Beltrán (mi
favorita por varias razones). Quizá sugerir que se cobre una
entrada simbólica para evitar tanto trasiego de gente, que debe
molestar a los artistas, y tanto niño corriendo de un lado a otro
dando un poco la lata. Por lo demás, nada que decir, a esperar al
año que viene.
|