In Focus - Ismaël Lo 20/02/2002




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Ismaël Lo, Kafe Antzokia, Bilbao
20 de Febrero de 2002

Fotos: Dena Flows
Texto: Bedwyr

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Ismaël LoCon una guitarra de una sola cuerda construida por él mismo usando una lata de aceite de cocina y clavando su harmónica a la pared para poder tocarla a la vez que la guitarra comenzó el camino musical de Ismaël Lo en su Senegal natal.

 Más de uno esperaba aún comprar su entrada para ver a Ismaël Lo en el Kafe Antzokia bilbaíno cuando éstas se agotaron, lo que presagiaba el gran ambiente que se respiraría en la sala durante todo el concierto. Ismaël apareció en escena bien arropado por seis músicos: dos en los teclados, batería, percusiones, bajo y guitarra eléctrica, que se Ismaël Lo sumaban a la propia guitarra de Ismaël y, por supuesto, a su poderosa y gran voz. Desde la primera canción del concierto aparecieron los ritmos africanos y los sonidos reggae, construyendo temas llenos de fuerza y color, que hicieron que el público se entregase a la música desde el primer momento. En esta misma tónica transcurrieron las cinco o seis primeras canciones, antes de que la intensidad rítmica descendiese para dar paso a varios temas más lentos. Así llegó el momento quizá más emocionante del concierto, cuando Ismaël Lo interpretó “Jammu Africa”, un grito desgarrador por Africa y un auténtico himno a la paz, del que nos hizo participes a todos los que allí estábamos. Cuando aún no nos habíamos recuperado, el grupo abandonó el escenario, dejando solo a Ismaël Lo con su guitarra y, por primera vez en todo el concierto, con su harmónica. Harmónica a la que comenzó a arrancar lo primeros lamentos de “Tajabone”, un tema estremecedor que ha alcanzado una relativa popularidad debido a su aparición Ismaël Lo en la banda sonora de la película de Almodóvar “Todo sobre mi madre”. Fue entonces cuando pudimos comprobar por qué se conoce a Ismaël como el “Bob Dylan de Senegal”, sobrenombre que no sólo debe a su harmónica y su guitarra, sino también a las profundas letras de sus canciones, que tratan temas como el racismo, la pobreza el hambre y las relaciones entre las personas. Tras un nuevo tema en esta línea más intimista del concierto, las canciones retomaron el tono más alegre y optimista del comienzo de la actuación. Pudimos entonces escuchar e incluso participar en temas como “Dibi Dibi Rek” o “Sofia”, canciones bastante conocidas para los seguidores de Ismaël. También disfrutamos de algunos solos espectaculares de las percusiones, guitarra eléctrica y, especialmente, de un impresionante bajo eléctrico. En un ambiente totalmente festivo se fue acercando el final del concierto. Allí se había congregado un buen número de emigrantes africanos, tal vez los que más disfrutaron con el concierto, que cada vez estaban más animados a subir a bailar al escenario y con los que solo se atrevió a rivalizar alguna que otra osada bilbaína. Tras una primera retirada de Ismaël y su grupo del escenario que dio paso, por supuesto, a los dos bises de rigor en la misma línea que los temas anteriores, se puso punto y final a unas dos horas de concierto que creo que nos dejaron a todos con un gran sabor de boca  e incluso sintiéndonos un poco más africanos que antes.

 

 

 

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Fecha de Creación: 20/10/2002