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Os Dias da Madre Deus
Fotos:
Dena Flows
Textos:
Bedwyr
(haz click
en las fotos para verlas ampliadas y mantén el puntero sobre
ellas para ver la descripción)
Diecisiete años
de historia, nueve discos publicados, innumerables conciertos y
miles de kilómetros recorridos a lo largo y ancho de medio mundo,
Madredeus es sin duda uno de los grupos portugueses más conocidos
y aclamados. Durante su larga y exitosa trayectoria, el grupo no
se ha visto libre de obstáculos que han hecho peligrar su
continuidad, pero su buena salud actual hace pensar que todavía
serán muchos Los Días de Madredeus.
La
historia del grupo comienza en 1985, cuando Pedro
Ayres Magalhães bajista del grupo Heróis do Mar y Rodrigo Leão
también bajista en Sétima Legião, cansados del circuito de la música
pop portuguesa, deciden juntarse para hacer otro tipo de música.
Comienzan componiendo temas para dos guitarras acústicas y Pedro
Ayres Magalhães escribe algunos textos e imagina una voz que los
pueda cantar. Ese mismo año se une a ellos Gabriel Gomes,
acordeonista de Sétima Legião.
En
1986 Francisco Ribeiro, amigo de Pedro Ayres que estudia
violonchelo, es invitado a unirse al grupo, pero siguen sin
encontrar una voz que les satisfaga. Durante una visita de Rodrigo
y Gabriel al Barrio Alto de Lisboa, éstos son atraídos por la
voz de una joven que canta un fado en una mesa de amigos. Fue así
como conocieron a la entonces adolescente Teresa Salgueiro y, tras
una audición con los temas que habían compuesto, se dan cuenta
de que por fin han encontrado la voz que buscaban. Necesitaban
entonces un lugar más apropiado para ensayar y un amigo común
les pone en contacto con la pequeña compañía Teatro Ibérico,
que les cede sus locales situados en un ala del antiguo
Convento da Madre de Deus. Ensayan normalmente por la
noche, después del espectáculo de la compañía de teatro, y
quedan encantados con el sonido de aquel lugar.
En
la primavera de 1987 los ensayos del grupo se convierten
gradualmente en lugar de encuentro de un pequeño grupo de
lisboetas, que comienzan a referirse al grupo por el nombre del
local: Madredeus. Rodrigo Leão comienza entonces a introducir tímidamente
el sintetizador en algunos temas y Pedro Ayres convence a los
responsables de EMI de que apuesten por una producción original e
innovadora. Finalmente se decide grabar en el mismo local de
ensayo, evitando así la larga espera para disponer de un estudio.
Las sesiones de grabación tienen lugar durante la noche, con la
presencia de algunos invitados y con escasos
medios; la grabación
debe ser interrumpida siempre que por la calle pasa un tranvía.
Madredeus se presenta oficialmente en noviembre y en diciembre se
pone a la venta la
grabación bajo el título de “Os Dias da
MadreDeus”, el disco tiene una gran acogida y se convierte rápidamente
en una referencia obligada en la música portuguesa.
En
1988 Madredeus comienza
a ser requerido para multitud de
conciertos en todo Portugal y al año siguiente ya incluyen
algunos temas nuevos en sus actuaciones. El grupo abandona el
antiguo Convento da Madre de Deus por un nuevo local de ensayo con
una magnífica vista de la ciudad de Lisboa.
En
1990 graban su nuevo trabajo “Existir”, esta vez en los
estudios Namouche de Lisboa. Durante el año siguiente Madredeus
comienza a cruzar a menudo las fronteras de Portugal para dar
conciertos en Italia, España, Brasil y Bélgica. Ya en el 92
Madredeus tiene una larga agenda de conciertos en el extranjero y
apenas ofrecen conciertos en Portugal. A final de año se publica
el disco doble en directo “Lisboa”.
En
1993 la agenda de conciertos creció desmesuradamente con respecto
al año anterior y EMI
decide lanzar a Madredeus en el circuito
discográfico internacional. Inmerso en otros proyectos, Pedro
Ayres introduce en el grupo al guitarrista José Peixoto, que
ocupa su lugar como interprete en algunas actuaciones en directo.
La música de Madredeus viaja ya por toda Europa, y tiene una gran
acogida en su primera gira en Japón.
Durante
1994 Madredeus graba dos nuevos discos. En primavera se publica el
primero de ellos, titulado “O Espíritu da Paz”, título que
resume las impresiones transmitidas por los públicos extranjeros
acerca de las canciones del grupo. El segundo, “Ainda”,
constituye la banda sonora del film “Lisbon Story” del
cineasta alemán Wim Wenders. Además de esto, el intenso ritmo de
conciertos continua y Rodrigo Leão decide abandonar el grupo para
dedicarse a su carrera en solitario.
En
el año 1995 el grupo continua su agotador ritmo de conciertos por
toda Europa, Brasil y Japón. El cansancio acumulado empieza a
pasar factura a los músicos y hace que Madredeus atraviese uno de
sus momentos más delicados, que supone la separación en 1996 de
Gabriel Gomes y Francisco Ribeiro. Pero Madredeus, a pesar de los
rumores de una posible disolución, sigue adelante con la
incorporación de Fernando Júdice, con la que queda conformada la
actual formación, y
la grabación de un nuevo trabajo: “O Paraíso”.
Durante
los años siguientes Madredeus se prodiga en multitud de
conciertos por todo el mundo y en 2000 se publica “Antologia”,
una mirada hacia atrás en la larga trayectoria del grupo. En 2001
el viaje continúa con la grabación de su nuevo trabajo
“Movimento” y una larga gira de presentación en Japón y gran
parte de Europa, en la que se incluyó a última hora su actuación
en Bilbao del pasado 31 de Octubre.
Fuente:
textos de Jorge P. Pires en www.madredeus.net
Madredeus,
Palacio Euskalduna, Bilbao
31 de
Octubre de 2001
“Saudade”, tal vez
ésta sea la palabra que mejor describe la música de Madredeus.
Melancolía, pena, añoranza, nostalgia, ... no es fácil traducir
la palabra “saudade”, quizás la música de Madredeus es su
mejor definición.
Madredeus llegó a Bilbao en
un día gris y lluvioso, muy adecuado a su música, y eligió el
mejor escenario posible para presentar su último trabajo “Movimento”:
el Palacio Euskalduna, un espacio pensado por y para la música.
El gran aforo del Euskalduna no llegó a completarse, pero estábamos
allí un buen número de seguidores del más internacional de los
grupos portugueses. Todo el auditorio quedó a oscuras y, bajo la
tenue luz que iluminaría el escenario durante el concierto,
fueron apareciendo, uno tras otro, los componentes de Madredeus:
José Peixoto y Pedro Ayres Magalhães a la guitarra clásica,
Fernando Júdice en el bajo acústico, Carlos Maria Trindade en
los sintetizadores y, por supuesto, la incomparable voz de Teresa
Salgueiro. Del trío de cuerda comenzaron a surgir acordes
arrancados directamente de la tradición portuguesa, mientras que
los sintetizadores aportaban los arreglos que hacen que la música
de Madredeus vaya más allá de los sonidos tradicionales. Fue
entonces cuando llegó el momento más esperado, lentamente,
Teresa Salgueiro fue acercándose al micrófono y comenzó a
cantar los primeros versos de “Os Dias são à Noite”, de su
anterior disco “O Paraíso”. La frágil y preciosa voz de
Teresa, imprescindible seña de identidad de la música de
Madredeus, sonó impecable en la perfecta acústica del auditorio.
Se sucedieron más tarde los temas de su último disco: “O
Labirinto Parado”, “Anseio (Fuga Apressada)”, “Afinal”,
... temas cargados de espiritualidad que hablan de amor, de
ilusiones, de pasiones, de “saudades”. También intercalaron
algunas canciones de discos anteriores como “Oxalá”, grabada
especialmente para la recopilación del grupo “Antología” que
se publicó en el 2000 o “Não Muito Distante” de su anterior
trabajo. Cuando llegó el momento de “Palpitação” , Teresa
abandonó el escenario para evitar restar protagonismo a sus músicos
durante la introducción instrumental
del tema, en la que, especialmente Pedro Ayres Magalhães, demostró
su virtuosismo con la guitarra clásica. Casi sin darnos cuenta,
ya había pasado la primera hora de concierto y los músicos se
retiraron a descansar durante unos minutos. Continuó el concierto
y ahora Teresa vestía completamente de negro, al igual que el
resto del grupo, un negro austero y casi de luto que refleja
perfectamente el espíritu musical de Madredeus. Continuaron
sonando los temas del nuevo disco mezclados con algunos temas
anteriores, como “O Pomar das Laranjeiras” , una evocadora
historia de amor y de encuentros furtivos al amanecer en un huerto
de naranjos, publicada en el disco “Existir” en el ya lejano año
1990. Así, con el ritmo lento y pausado de las canciones, se fue
acercando rápidamente el final del concierto. “Haja o que
Houver”, una de sus canciones más conocidas, puso el punto
final al concierto en los bises. Habían pasado ya seis años
desde que Madredeus nos visitó en la gira del disco “O Espírito
da Paz”, esperemos no tener que esperar otros seis años más
para poder disfrutar de nuevo con su música en Bilbao.
Imprescindibles.
Madredeus, “Movimento”, EMI.
Tras
varios años sin publicar nuevas composiciones Madredeus continúa
su particular viaje musical con su noveno trabajo (incluyendo una
recopilación y dos directos) “Movimento”. Dieciséis nuevos
temas y más de una hora y cuarto de música fiel al inconfundible
estilo de Madredeus. Canciones cargadas de
melancolía y nostalgia, que nos hablan de sentimientos,
intenciones, pasiones, ... Para comprender la propuesta Madredeus
sólo es necesario dejarse arrastrar por la voz de Teresa
Salgueiro y dejarse envolver por el sonido de las guitarras clásicas,
el bajo acústico y los sintetizadores que marcan el pausado
discurrir de su música. Temas como “Anseio
(Fuga Apressada)”, en el que muestran su visión de la
humanidad y la sociedad; temas como “Afinal
- A minha canção”, en el que se refleja la añoranza de
Portugal en sus continuos viajes por todo el mundo; o apasionados
temas de amor como “Ecos na Catedral”, “O Labirinto
Parado”, “O Olhar” y “Um Raio de Luz Ardente”. Tampoco
podía faltar en su nuevo trabajo un nuevo canto al mar, una
constante durante toda su carrera: “Vozes no Mar”. Todos los
temas han sido compuestos y escritos por Madredeus, con la
colaboración de todos sus miembros, si bien Pedro Ayres Magalhães
es el autor de la mayoría de ellos.
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