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Paddy
Keenan Duo, Palacio Euskalduna, Bilbao
8
de Noviembre de 2002
Fotos:
Txema Rojo
Texto:
Bedwyr
(haz click
en las fotos para verlas ampliadas y mantén el puntero sobre
ellas para ver la descripción)
Diez
años han pasado ya desde la primera edición del Ciclo Musiketan,
ciclo que año tras año ha traído a Bilbao músicas de muy
diversos estilos y que desde entonces no ha faltado ningún año a
su cita; convirtiéndose
así, por derecho propio, en un referente imprescindible dentro
del panorama musical bilbaíno. Este ciclo ha sido
tradicionalmente generoso en lo referente a música folk (llamémosla
así para entendernos) para alegría de los no excesivos pero
incombustibles folkies bilbaínos, entre los que yo mismo me
incluyo, claro.
Así,
en la segunda cita de esta décima edición del Ciclo Musiketan,
llegaban a la sala pequeña del Euskalduna (aunque lo de pequeña
es muy relativo tratándose de este palacio de la música y
congresos) los sonidos inconfundibles de la tradición irlandesa.
Y lo hacían en una noche difícil de olvidar para los aficionados
a estas músicas, con una doble cita musical Palacio Euskalduna -
Teatro Barakaldo, algo insólito por estas latitudes y, por
suerte, con horarios compatibles. Para empezar la noche pudimos
disfrutar del Paddy Keenan Duo, formado por el propio Paddy en la
gaita irlandesa o uilleann pipes hablando con un poco más de
propiedad, además de los whistles y flautas; acompañado éste
por el muy notable guitarrista y cantante Tommy O’Sullivan. Para
el que nunca haya visto las uilleann pipes conviene decir que éstas
son muy distintas a las gaitas gallegas o asturianas que pueden
ser más conocidas aquí. Las uilleann pipes se tocan sentado y, a
diferencia de las anteriormente citadas, el suministro de aire se
hace por medio de un pequeño fuelle impulsado por el brazo
derecho, todo un espectáculo digno de ser contemplado. Tommy y
Paddy se sentaron es sus respectivos asientos, detrás de sus
micros e
iluminados por varios focos de colores más testimoniales que otra
cosa, se echaban de menos estas puestas en escena austeras y sin
grandes pretensiones después de los conciertos y festivales
veraniegos. Comenzó entonces el concierto, como no, con los
sonidos tradicionales irlandeses, sonidos que apenas duraron unos
segundos antes de que Paddy dejase de tocar; y es que faltaba un
pequeño detalle, ¡su inseparable sombrero!, una vez con él
sobre la cabeza prosiguieron las melodías cíclicas de los gigs y
reels interpretados con prodigiosa velocidad y virtuosismo. Además
de estos sonidos inconfundiblemente irlandeses, disfrutamos de las
no menos típicas baladas en las que Paddy arrancaba auténticos
lamentos a las uillean pipes y también de algunas canciones
interpretadas con buen gusto y sentimiento por Tommy y en las que
Paddy acompañaba con los whistles o las uillean pipes según la
ocasión; la mayoría de estos temas recogidos en su último
trabajo como dúo “The Long Grazing Acre”. Creo que a los que
asistimos a este concierto no nos quedó ninguna duda de por qué
Donal Lunny, antiguo compañero de Paddy en el mítico grupo The
Bothy Band, grupo que revolucionó la música tradicional
irlandesa en los setenta, dijo de Paddy Keenan que era el Jimi
Hendrix de las gaitas. Como desgraciadamente suele suceder en
estos casos, el concierto llegó a su fin, aunque esta noche la
ración musical no terminaba aquí y en apenas media hora teníamos
una nueva cita en el Barakaldo Antzokia.
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