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The
Scottish Night to Remember, Kafe Antzokia, Bilbao
20 de Septiembre de 2002
Fotos:
Internet
Texto:
Sorgin Etxean y Bedwyr
El
Kafe Antzokia bilbaíno nos ofrecía en colaboración con BBC
Radio Scotland una noche de música escocesa que contaba con el dúo
formado por Brian Gear y Violet Tulloch y con el grupo Cliar.
Estas actuaciones se enmarcan dentro de un intercambio musical
entre Escocia y Euskadi gracias al cual disfrutaremos de nuevas
veladas como las que nos ocupa y por el que varios artistas
locales ya han llevado su música por tierras escocesas.
Brian
Gear y Violet Tulloch
La
veterana pianista Violet
Tulloch
llegaba junto con el joven
violinista Brian Gear directamente desde las islas Shetland
escocesas. Phil Cunningham, uno de los más importantes músicos
folk escoceses, coronó a Violet dedicándole el tema “Violet
Tulloch Queen of Lerwick” a modo de agradecimiento por su
trabajo de recuperación de piezas tradicionales. Durante la breve
actuación de Brian y Violet se intercalaron matemáticamente los
rápidos reels con las baladas. Los primeros quedaron, en mi opinión,
algo deslucidos por un acompañamiento de piano un tanto clásico
y “saltarín”, pero arrancaron ya las primeras palmas del público.
En los temas lentos, sin embargo, el piano acompañaba
perfectamente a un violín que sonaba melancólico en las manos de
Brian. Apenas cinco temas más un par de bises nos ofrecieron
Violet y Brian antes de dejar el escenario a sus vecinos del grupo
Cliar.
Bedwyr
Cliar
Y
la voz de la música tradicional contemporánea de las
“Highlands” escocesas (formado en 1.998), con arpa, piano y
violín, aterrizó en Bilbao. Los componentes de Cliar (5, ya que
el guitarrista, según nos contó Bruce -el del violín-, ha
dejado definitivamente el grupo debido a la
artritis de sus manos) hicieron vibrar al personal una vez más
como suele ocurrir con este tipo de música, la tradicional digo.
Su último álbum: “Gun Tamh-Restless” (el 2º) se publicó en
el Reino Unido el 25 de julio de este año (el 1º se remonta a
febrero de 2.000).
Algo
más de una hora duró el show, con algunas melodías ya
escuchadas por grupos como Altan o Capercaillie y otras de ritmos
cambiantes. Las lentas nos enamoran pero las rápidas siguen
siendo las que empujan al público a dar palmas y seguir la música
estampando el pie en el suelo.
Entrada
floja, sin embargo, en el local y “elementos molestos” cuya
presencia no logro entender y me refiero a los “jóvenes” que
se dedican a hablar por el móvil o entre ellos -incordiando- en
vez de disfrutar del espectáculo por el que habían pagado ¡6
euros!, precio por otra parte razonable para lo que se vio.
Entre
las 23.00 y las 00.20, que es el horario en que se desarrolló el
“tema” que nos ocupa, se nos instó a hablar gaélico (durante
el estribillo de “Filoro”) me temo que con poca fortuna, y a
dar palmas –esto sí que funcionó-.
Una
de las melodías más celebradas fue la que se compuso en
“honor” a los escoceses que beben un poco, o más bien mucho más
de la cuenta. ¡Lo pasamos fenomenal!
Sorgin
Etxean
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