| Historia |
LA VILLA DE ALCÁNTARA
El pasado de la villa de Alcántara es un fiel ejemplo de la azarosa historia de los pueblos de la Península Ibérica, quizá ella más castigada por su situación geográfica al ser enclave estratégico y fronterizo entre los reinos de Castilla, León y Portugal.
Desde tiempos prerromanos era un núcleo de población muy reducido dentro de la provincia de "VETTONIA"; algunos historiadores del siglo XVI hablan de la fundación Romana, para unos era Norba Caesarea y para otros Lancia. Otros la reducen a "Colonia Caesarina", y a "Interamniun", que quiere decir entre ríos, pero sin lugar a dudas era una de las cinco ciudades de la Lusitania Romana.
Aseguran que la antigua Norba Caesarea o Lancia, nombre primitivo que tuvo esta villa, estaba asentada a una legua de ésta, en la finca Casa-Viejas o Castillejo de la Orden, pegando con el regato llamado Xartín (Jartín), según una inscripción romana de tiempos de Octavio Augusto, y otra en tiempos del Emperador Nerva Trajano. Esta fue abandonada por los años 105, fecha de la terminación del puente y traslado de la población a está.
El año 271 la villa Romana es conquistada por los Germanos, llamandola la "Belcalgia" en honor a la bella Calgía natural de Norba Caesarea y esposa del rey Catelio. Más tarde, el año 412 comienza la invasión de los Vándalos, Suevos, Alanos y Silingos, siendo los Alanos los que se sitúan en la provincia romana de Lusitania.
Poco duró este reinado ya que el año 426 la invaden los Godos dirigidos por el Rey Ataulfo, derrotando a los Alanos el año 418. Los Godos llamaron a esta villa "Oliva" o "Ovila".
Siendo Rey de la España Visigoda D. Rodrigo en el año 711, es invadida por los musulmanes. Ocupando la extensión de las tierras entre los ríos Tajo y Guadiana. Entre el año 715 y 718 es conquistada esta villa por los musulmanes cambiando el nombre de "Oliva" o "Ovila" por el de "KANTARA-ASS-SAIF", que quiere decir "El Puente de la Espada", debido a la leyenda de que en el interior del puente se encontraba una de oro o Al-Kantara (El Puente).
A tal efecto, los árabes, rodearon su recinto con fuertes murallas de las que aún parte de ellas se conservan. Fueron construidas, según lápidas ya desaparecidas y que estaban colocadas en la puerta llamada del " Xartín " ( Jartin), por el gran Hacen-A-Med, llamado por antonomasia "Emir" igual a "Muza". Dichas lápidas, según los historiadores del siglo XVI en su traducción al castelllano " En nombre de Alláh, el Clemente, el Misericordioso. Esta obra mandó hacer Hacen-A-Med, Emir igual a Muza"
PRIMERA Y SEGUNDA CONQUISTA DE ALCÁNTARA.
En el año 1.143 entra el Rey Alfonso VII de León, hasta que la vuelve a perder en 1.161 por el Rey moro Alhá el Gami.
Seis años después, en 1.167, el Rey leonés D. Fernando II logra rescatar la villa a los moros, y acompañándole D. Gómez Fernández Barrientos, primer Maestre de la Orden de san Julián del Pereyro. Es donada esta villa a su mayordomo D. Armengol, Conde de Urgel y Señor de Valladolid, quien hereda el señorío por ser nieto del Conde D. Peransurez por parte de madre. La Orden del Templo se hace cargo de la defensa, se desconoce cuanto dura en manos de los cristianos; en el año 1.185 seguía siéndolo ya que el Papa Urbano III dicta bula para que se dé diezmo a la villa de Alcántara. Se debe de perder por el año 1.195 cuando el Rey Abuyacid derrota a Alfonso VIII de Castilla en Alarcos, conquistando seguidamente Trujillo, Plasencia,.............etc, adueñándose de ella Abú-Jacob.
TERCERA Y DEFINITIVA CONQUISTA DE ALCÁNTARA
El 25-II-1212 pone sitio en Alcántara el Rey leonés D. Alfonso IX. Los moros alcantareños sabían del peligro que corrían desde que el Rey Alfonso IX partió de Coria, pidiendo ayuda a los de Valencia de Alcántara, Mérida, Cáceres, Badajoz, Montanchez, Alconetar y Medellin, etc, rompiendo el puente en su arco de poniente quitando 60 canterías y hundieron todas las barcas del Tajo. Acompañan al Rey leonés D. Alfonso IX, Frey Benito Suárez de la Orden Militar de San Julián del Pereyro, 1ª del Cister de Santiago, Calatrava y el Templo. Tuvo sitiada la villa once meses, mandado el asedio por D. Fernán Sánchez, Teniente del Infante D. Sancho Fernández y Alférez Mayor del Rey, hasta que el Rey Alfonso VII, después de la conquista de las Navas de Tolosa, 16-VII-1212, le manda a su adelantado Mayor D. Diego López de Haro con seiscientos caballeros, colocando a su ejercito de la siguiente manera: unos en Gibel Alfarrias (cerro de las vigas), otros en Azobor de Mezeltuyn (Osario) y por último, al nacimiento del sol, en Arroyo Hondo, que está al norte de la villa. Entraron por la puerta de Xartín (Jartín), teniendo los moros que refugiarse en el castillo; el primero que entro en la villa fue D. Fernán Sánchez que escaló la muralla trepando por u roble, enarbolando el Estandarte Real. Por eso añadió el Roble a sus armas, que eran cuatro bandas encarnadas en campo de plata y un león azul, signo este último que sólo lo llevaban los miembros de la casa real de León; luego este señor se hizo llamar Sánchez de Alcántara y por último su descendencia se apellidaron Topete.
Los cristianos hicieron gran matanza de Moros en la finca llamada " La Atalaya o Miras de Matamoros" y desde allí el Rey moro, que pudo salvar la vida dijo: " Alcántara mi sultana que harán de ti los cristianos". Los Moros se entregaron dos días más tarde siendo conquistada Alcántara el 17 -I- 1231, festividad de San Antonio Abad, a quién dedicaron la primera iglesia que se edificó, celebrándose todo los años su fiesta y conmemoración de ser liberada del yugo sarraceno, hoy ha desaparecido dicha fiesta.
Al ocuparse la villa se consagró la mezquita mayor a la virgen María, llamándose Santa María de Almocóvar.
Alfonso IX donó la villa de Alcántara a la Orden de Calatrava, cuatro años después de ser ganada, 28-V-1.217, siendo su maestre D. Martín Fernández; dicho maestre decide ceder la mencionada villa a la Orden de San Julián de Pereyro; para ello consulta al Rey y éste, accede, todo ello debido a la lejanía entre Alcántara y la provincia de Ciudad Real, sede de la Orden de Calatrava, y viendo éste la imposibilidad de defenderla, al estar los moros muy cerca en la sierra de san Pedro. Se otorgó escritura pública en Ciudad Rodrigo el 16- VII-1218, siendo así entregada a D. Nuño Fernández Barroso, tercer maestre de San Julián de Pereyro y haciéndose así primer Maestre de la Orden de Alcántara, ya que cambia el nombre de Pereyro por el de Alcántara, quedando ligada la historia de Alcántara a la Orden Militar.
Los portugueses la sitiaron en 1397 y fueron derrotados por el condestable de Castilla. En ella estuvo preso el infante don Pedro, uno de los revoltosos magnates enemigos de don Álvaro de Luna. Representó posteriormente un papel durante las discordias que hubo en el reinado de Enrique IV y primeros años de Isabel I de Castilla.
En Alcántara se entrevistan en 1479 esta reina y su tía la infanta doña Beatriz de Portugal firmando el tratado o Vistas de Alcántara para concertar la paz entre ambos reinos. En ella proclamó Felipe V la guerra contra Portugal en 1703. En 1706, el Marqués de las Minas tomó su fuerte haciendo 5.000 prisioneros del ejército hispano-francés. En abril de 1809 entró en la villa el general francés Lapiche.