Templo de San Julián
 Templo de San Julián

        Los romanos  dedicaron el  puente a Trajano y a los dioses y para ello levantaron en el  centro del mismo  el  arco de  Trajano y  el  Templo de de San Julián en la cabecera del puente.  Es  un pequeño  templo de estilo toscano con con 5,86 metros de largo, 4,10 de ancho y 6,61 de alto con dos  columnas toscanas a ambos lados, de piedra de granito y con techumbre a dos vertientes. Su planta es rectangular y pertenece al sencillo templo del tipo "in antis". 

   Está  precedido  de escalinata.  En  la   puerta  tiene  dos columnas toscanas, las cuales, y las molduras de su cornisa y frontón son los  únicos  adornos que  ofrece   la fábrica,   que   es  de  sillería   almohadillada,  del     mismo  estilo constructivo que el puente y repetido frecuentemente por  los   romanos   en   todas     las   construcciones   y   fue   discretamente   restaurado   por Alejandro    Millán, que también restauró parte del puente en 1856, en tiempos de Isabel II, pero sin que los monumentos perdieran para nada su absoluta e intangible originalidad romana, cerrando la puerta del templo con una verja de bronce. El interior lo constituye una capilla o "cella", con huellas de 

haber estado dividido en dos compartimentos,  "naos"  y  "pronaos".  En él está enterrado el arquitecto que construyó el puente  y  el templo,  Cayo  Julio  Lácer, con una inscripción  en  la cual se lee, entre otras cosas, "séale la tierra leve". En el frontispicio del templo de San hay una bella inscripción en latín que traducida al castellano, dice lo siguiente:

" Este templo en la roca del Tajo, de los supremos dioses y del César lleno, donde el arte se ve vencido por su propio objeto,  quizás  la  curiosidad  de  los viajeros, cuyo cuidado es de saber cosas nuevas, se pregunte  quién  lo  hizo  y  con  qué  intención. El Puente , destinado a durar por los siglos del mundo, lo hizo Lácer, famoso por su divino arte. El mismo levantó este templo a los divos Romúleos y a César. Tanto  por  lo  uno  como  por  lo otro,  su  obra es acreedora del favor celestial. Quién ha eregido este enorme puente con su vasta mole, rindió honor y sastisfación a los dioses. Quien a la par hizo el puente y  dedicó  los  templos,  se  redimió  a  si  mismo, al   menos que  los votos satisfagan por sí solos a los dioses" 

                                           

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