red aefjn Campaña Pequeños Agricultores Africanos 1  
 
 
Red África-Europa
, Fe y Justicia
ANTENA de MADRID
 
 
LLAMADA A LA ACCIÓN 

A favor de la protección de los derechos de las comunidades locales, de los campesinos y de los fitogenéticos (descubridores y patentadores de nuevos organismos) y para la regulación del acceso a los recursos biológicos 

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   Las sociedades africanas han dado siempre prueba de su espíritu innovador, como todas las culturas humanas, han desarrollado y adaptado sus conocimientos y tecnologías básicas a la evolución de sus condiciones de vida. El periodo colonial impuso cambios frente a lo que las poblaciones locales no podían nada. El “paradigma del desarrollo” continúa imponiendo todavía hoy los valores y las prioridades extranjeras. La opinión pública comienza sin embargo, a comprender y a afirmar que los nuevos desarrollos deben ser analizados y evaluados adecuadamente, en función de los valores y prioridades de las diferentes culturas y comunidades a las que están destinadas. El objetivo es garantizar que estos nuevos desarrollos contribuyan a mejorar la calidad de vida en armonía con el medio ambiente, y no reduzcan a la nada los medios de subsistencia de las poblaciones rurales.

  A lo largo del siglo XX, la evolución de las ciencias y tecnologías occidentales es muy rápida en todos los frentes, por ejemplo, en los transportes, en los sistemas informáticos y en la biotecnología, esta evolución ha influido considerablemente en la estructura de la sociedad mundial, los poderes políticos y económicos, y sobre todo en el control y acceso a los diversos recursos biológicos indispensables para los medios de existencia de las poblaciones.

  Todos están de acuerdo en la necesidad de preservar y utilizar de manera duradera la diversidad biológica para cuidar el ecosistema y como consecuencia el bienestar de la humanidad. Existen igualmente fuerzas contrarias que su objetivo es controlar el mercado apropiándose de los derechos y recursos de las comunidades locales, de las poblaciones indígenas y de las naciones soberanas, mediante un derecho de propiedad intelectual y el sistema de comercio mundial. Estos controles están impuestos por los acuerdos internacionales y bilaterales de comercio, que generan unas consecuencias perjudiciales para la seguridad alimenticia local, nacional y regional, para la agricultura y el desarrollo local, así como para la sanidad y el medio ambiente.

  Uno de los principales acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (O.M.C.) que es el acuerdo sobre los aspectos del derecho de propiedad intelectual que afecta al comercio (A.D.P.I.C.) obliga a los estados miembros de la O.M.C. a adoptar un sistema de patentes, o un sistema “sui generis”, o una combinación de las dos para proteger las nuevas variedades vegetales. Patentando los organismos vivos o partes de ellos, los Estados otorgan legalmente derechos de control de monopolio privado sobre estos organismos y sobre su descendencia. En África, las patentes y otros tipos de propiedad intelectual sobre los organismos vivos tienen consecuencias profundas sobre los medios de subsistencia comunes que han alimentado al continente durante generaciones. La Convención sobre la Biodiversidad reconoce el papel realizado por las comunidades indígenas y locales en la preservación de la diversidad biológica y reconoce también la importancia de la biodiversidad. En resumidas cuentas hay que proteger los derechos de las comunidades.

  El acuerdo A.D.P.I.C., sin embargo, se opone directamente a los principios básicos de la Convención sobre la Biodiversidad (CBD), porque da prioridad a la propiedad individual y privada sobre los organismos vivos.

  Se está realizando un acuerdo que afirma que los regímenes actuales sobre el derecho de propiedad intelectual no pueden proteger las tecnologías, prácticas y biodiversidad de los indígenas. Estos acuerdos van a alentar la piratería biológica y constituyen un doble fraude: se apropian de la creatividad, de las tecnologías y prácticas de las comunidades locales, les roban los beneficios económicos derivados de estos productos.

  África tiene necesidad de legislaciones sobre el derecho de la propiedad intelectual. Esta nueva legislación debe reconocer y proteger las vidas y recursos de las comunidades locales e indígenas. Las comunidades deben continuar preservando y desarrollando la biodiversidad, manteniendo el ecosistema estable del que dependen las vidas humanas y animales. Sus medios de subsistencia ofrecen este trabajo a las generaciones futuras, para que sigan comprometidos en la misma tarea.

  La Organización de la Unidad Africana (O.U.A.) es consciente de la necesidad de establecer en África un sistema de protección de los DPI que sea compatible con las reglas de la O.M.C., protegiendo siempre la naturaleza con la formidable diversidad de las culturas africanas. Este sistema permitiría a los africanos continuar evolucionando, prosperando y ofreciendo a toda la humanidad la preservación y utilización duradera de la biodiversidad. La O.U.A. elaboró en 1999 una legislación modelo para la regulación del acceso a los recursos biológicos. Así mismo ha invitado a sus 53 Países miembros a utilizarla como estructura general, para la elaboración de las legislaciones nacionales sobre este tema. Los elementos más importantes de la Ley modelo africana (L.M.A.) son :
-- el derecho de una comunidad sobre sus recursos biológicos, su conocimiento y sus tecnologías tradicionales, todo lo cual tiene prioridad sobre los derechos que descansan solamente en el interés de los individuos o de las empresas.
-- el derecho de los Estados y pueblos africanos a garantizar la preservación, evaluación y utilización duradera de sus recursos biológicos, sus conocimientos y sus tecnologías tradicionales, y también a controlar el acceso a todo ello.
-- el derecho de las comunidades locales a acceder, utilizar cambiar o repartir sus recursos biológicos según sus leyes y prácticas tradicionales.
-- el derecho de los Estados africanos a proteger los derechos de los campesinos y la propiedad intelectual de las comunidades sobre los recursos biológicos según la tradición.
-- el derecho a prohibir toda patente de la vida bajo cualquiera de sus formas.

En el contexto de las negociaciones actuales 2002/2003 de la O.M.C. en Ginebra sobre “El acuerdo sobre los aspectos de los Derechos de propiedad Intelectual que afectan al Comercio” A.D.P.I.C. y del mandato confiado al Consejo de la A.P.I.C. por la 4ª conferencia Ministerial de la O.M.C. que tuvo lugar en Qatar en noviembre del 2001.

La A.E.F.J.N. PIDE que en la Cumbre sobre Alimentación de la F.A.O en junio en Roma y en la Cumbre de la Tierra de agosto del 2002 en Johannesburgo, la Unión Europea y los gobiernos de los estados miembros garanticen la revisión del artículo 27.3 b, del acuerdo ADPIC, no compatible con la Convención sobre la Biodiversidad, y que faciliten el reconocimiento por la OMC de las legislaciones de los países africanos en materia de DPI, basadas en la Ley Modelo Africana (L.M.A.) de la O.U.A. para la protección de los derechos de las comunidades locales, de los campesinos y de los fitogenéticos.

ALGUNOS HECHOS Y CIFRAS SOBRE LAS BIOPATENTES:

1º.- África abriga un 25 % de la biodiversidad mundial y constituye una fuente rentable de materias primas y de conocimientos para el desarrollo de nuevos medicamentos, semillas, alimentos, productos cosméticos.
2º.- Más del 90% de las patentes de organismos vivos procedentes de microorganismos humanos, vegetales o animales y los procesos de identificación, aislamiento y traslado de material genético, están en manos de empresas multinacionales.
3º.- En el año 2001, las ayudas mundiales al desarrollo se elevaban a unos 50 mil millones de dólares, 10 veces menos que el valor anual de todos los productos derivados de los recursos genéticos mundiales, estimados entre 500 y 800 mil millones de dólares.
4º.- Existen 918 patentes registradas sobre cinco productos básicos vitales para la seguridad alimenticia en los países de África : el arroz, el maíz, el trigo, la soja y el sorgo. Las seis principales empresas agroquímicas detentan 633 de las patentes en cuestión.
5º.- En África subsahariana, la agricultura representa entre el 30% y el 60% del PIB y emplea hasta el 60% de la mano de obra.
6º.- Seis empresas (AVENTIS, DOW, DU PONT, MITSUI, MONSANTO y SYNGENTA), controlan el 98% del mercado mundial de los cultivos genéticamente modificados y patentados, el 70% del mercado mundial de pesticidas, y el 30% del mercado mundial de semillas En África 10 compañías solamente representan el 88% del mercado agroquímico.
7º.-Los programas de ajuste estructural en Malawi, en Uganda y en Senegal, han privatizado los sistemas estatales de provisión de granos, abriendo los mercados nacionales a las empresas multinacionales de semillas En estos países, el 90% de las semillas plantadas provienen directamente de las cosechas de las granjas.
 

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